
Pescadores y familiares que sobrevivieron al tifón Odette enviaron un mensaje a Shell con sus barcos y kayaks, mientras llevaban una pancarta que decía «SHELL, TE DEMANDAMOS POR ODETTE». Foto de Ivan Joeseff Guiwanon / Greenpeace. Usada con autorización.
Este artículo es parte de la serie Spotlight de mayo de 2026 de Global Voices, «Crisis global, soluciones locales«. Esta serie ofrece historias de resistencia y acción climática exitosa, una mirada profunda hacia cómo las comunidades de los países en desarrollo enfrentan la crisis, un análisis de qué podría significar para futuras generaciones y más. Puedes apoyar este reportaje con una donación.
En diciembre de 2025, unas cien personas en Filipinas afectadas por el supertifón Odette (conocido internacionalmente como Rai) en diciembre de 2021 han presentado una demanda contra histórica Shell PLC, multinacional británica de petróleo y gas. Se trata de la primera demanda civil que vincula los efectos climáticos de las empresas petroleras y gasísticas con la muerte y las lesiones personales.
En Filipinas, el tifón Odette mató a más de 400 personas, dejó más de mil heridos y destruyó 1,4 millones de viviendas, principalmente en las provincias insulares de Cebú y Bohol.
Los demandantes solicitan una indemnización económica por los daños sufridos, según el principio «quien contamina paga», además de exigir el fin de la expansión de los combustibles fósiles de Shell.
La demanda se basa en estudios que demuestran cómo las emisiones de combustibles fósiles han agravado los graves efectos del cambio climático. Se citó el informe de la Comisión de Derechos Humanos de Filipinas, que señala que empresas como Shell deberían ser consideradas legalmente responsables por los daños climáticos. Filipinas es un país propenso a los desastres, y su situación se ve agravada por fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el clima, aun cuando sus emisiones de carbono han sido históricamente reducidas.
A Shell se le notificó la intención de interponer la demanda en octubre de 2025. Esta se presentó efectivamente el 11 de diciembre de 2025 ante las Cortes Reales de Justicia del Reino Unido, donde Shell tiene su sede. El bufete de abogados Hausfeld, que redactó la demanda, señala que se aplicó la legislación filipina, puesto que los daños se produjeron allí.
La página de la campaña que respalda la demanda civil explica por qué señalaron a Shell específicamente.
Shell acted with negligence, as they had the opportunity to mitigate climate harm, and an obligation to refrain from obfuscating climate science, but failed to do so
Shell is among the world’s major emitters of all fossil fuel companies. Alongside their emissions, Shell’s history of deliberate deception and misinformation regarding the causes and impacts of climate change — and their contribution to these — is well-documented and forms a strong basis to argue their responsibility and liability for their contribution to the damage caused by Typhoon Odette.
Shell actuó con negligencia, ya que tuvo la oportunidad de mitigar el daño climático y la obligación de no tergiversar la ciencia climática, pero no lo hizo.
Shell está entre las empresas con mayores emisiones de combustibles fósiles del mundo. Además de sus emisiones, el historial de engaños y desinformación deliberados de Shell en relación con las causas y las repercusiones del cambio climático, y cómo contribuyen a ese cambio, está bien documentado y conforma una base sólida para argumentar su responsabilidad por su participación en los daños causados por el tifón Odette.
«No somos gente insignificante»
Trixy Elle, de 33 años, vendedora de pescado de la isla de Batasan, contó su decisión de unirse a otros sobrevivientes del tifón para presentar una demanda contra Shell:
Odette took everything from me and my family. We were forced to sell our precious belongings just so we could afford to rebuild our home. We’ve done nothing to cause the climate crisis, but because companies like Shell chose profit over people, our lives have been turned upside down.
Odette nos quitó todo a mi familia y a mí. Nos vimos obligados a vender nuestras preciadas pertenencias para poder reconstruir nuestra casa. No hemos hecho nada para provocar la crisis climática, pero empresas como Shell anteponen sus beneficios ante las personas, así que nuestras vidas se han trastocado.
En una entrevista concedida al medio Inquirer, añadió que también tienen previsto presentar una demanda contra otras empresas petroleras.
There are five big oil companies, right? We chose Shell, but it doesn’t mean that the four big oil companies are safe from climate accountability. We will sue them one by one, one case at a time.
Hay cinco grandes petroleras, ¿verdad? Elegimos a Shell, pero eso no significa que las otras cuatro grandes estén a salvo de rendir cuentas por el cambio climático. Las demandaremos una por una, caso por caso.
En una entrevista a SunStar, Pedia Fajardo, de Cebú, dijo que las personas de bajos ingresos no tienen dónde acudir cuando ocurren catástrofes climáticas, por lo que resulta urgente implementar medidas como la reducción de las emisiones de carbono.
Kaming kabus ang mag-suffer… maayo man ang mga dato kay makabalhin og puy-anan, kami naa rami dira.
Usa na sa among gi-complain tungod coal man gud ilang gipanggamit… mobuga baya na og dagkong aso.
Somos los pobres quienes más sufrimos. Los ricos pueden mudarse a lugares más seguros, pero la gente como nosotros no tiene adónde ir.
Una de nuestras quejas es el uso que hacen del carbón, que genera enormes cantidades de humo.
Annie Casquejo, otra sobreviviente y demandante, expresó que la presentación de la demanda no solo tiene por objeto recuperar sus pérdidas, sino también demostrar que los isleños luchan por su futuro.
At the very least, the possessions we spent years saving up for — our boats, our homes — could be replaced. But even if we lose, at least we did something. We are not ‘small people.’ We are people who fight.
Al menos, todo por lo que hemos ahorrado durante años, nuestros barcos, nuestras casas, podrían reemplazarse. Pero aunque perdamos, habremos hecho algo. No somos «gente insignificante». Somos personas que luchan.
En un comunicado enviado a Inquirer, Shell UK desestimó la denuncia. «Este reclamo pasa por alto los beneficios que aporta la energía y las decisiones tomadas durante décadas por Gobiernos, empresas y consumidores que han dado forma a nuestro sistema energético».
Shell UK también envió un comunicado a BBC en el que refuta los fundamentos de la denuncia.
This is a baseless claim, and it will not help tackle climate change or reduce emissions.
The suggestion that Shell had unique knowledge about climate change is simply not true. The issue and how to tackle it has been part of public discussion and scientific research for many decades.
Es un reclamo sin fundamento, que no ayudará a combatir el cambio climático ni a reducir las emisiones.
La sugerencia de que Shell tenía un conocimiento exclusivo sobre el cambio climático es completamente falsa. Este tema y cómo abordarlo han sido parte del debate público y de la investigación científica durante muchas décadas.
Local y global
La presentación de la demanda es el resultado de años de colaboración entre comunidades devastadas por tifones mortales y organizaciones ecologistas internacionales.
Junto con autoridades locales y Greenpeace, isleños de Bilangbilangan y Batasan han estado trabajando en varios proyectos para reconstruir las comunidades que quedaron destruidas por el tifón Odette. En diciembre de 2024, instalaron paneles solares y estaciones de recarga para reforzar su capacidad de respuesta ante el cambio climático.
La presentación de la demanda en diciembre de 2025 destaca cómo las intervenciones locales pueden tener un enorme impacto mundial en la campaña por la justicia climática. El caso podría sentar un precedente e inspirar a otros isleños a demandar a los responsables de las emisiones masivas de combustibles fósiles. Esto sucedería tras el fallo histórico de la Corte Internacional de Justicia en julio de 2025, que establecía que los Gobiernos tienen la obligación de proteger el ambiente frente a las emisiones de gases de efecto invernadero, y que pueden incurrir en responsabilidad legal en caso de incumplir o ignorar este deber.
En una entrevista con la cadena de noticias ABS-CBN, Virginia Llorin, de Greenpeace Filipinas, destacó la importancia de la demanda presentada por los habitantes de Cebú y Bohol. «Esta no es una lucha solo para ellos. Es una lucha por todos los filipinos afectados por el cambio climático», afirmo Llorin.
Otra acción creativa relacionada con los esfuerzos de reconstrucción de los habitantes es la instalación artística comunitaria de la isla de Ubay, en Cebú. Su mensaje sintetiza el sentir de las comunidades en su acción colectiva por la justicia climática: «Desde calles inundadas e islas devastadas, la esperanza es un hilo que tejemos juntos».

Instalación artística impulsada por la comunidad en la isla de Ubay, en Bohol, que narra historias de pérdida, sobrevivencia y la creciente exigencia de responsabilidad climática. Foto de Miguel de Guzmán / Greenpeace. Utilizada con autorización.






