Comunidades LGBTQ+ de Hong Kong luchan por sobrevivir ante reducción de espacios cívicos

HK pride

Las actividades del Mes del Orgullo de Hong Kong tuvieron lugar en junio en el Hotel Eaton. Foto de la izquierda de Alex Huda y publicada en el folleto de Eaton Pride 2026. Uso legal

Este artículo forma parte de la serie Spotlight de junio de 2026 de Global Voices, «Diversidad de género”. Esta serie ofrece una visión de la diversidad de género y de cómo se ve amenazada, protegida y preservada en todo el mundo. Puedes apoyar este reportaje con una donación.

La sociedad civil de Hong Kong ha enfrentado retos que han ido en aumento en los últimos años, como arrestos y persecuciones políticas, disolución de ONG, reducción de las fuentes de financiación, recortes en el derecho a manifestarse y a reunirse, entre otros, desde la entrada en vigencia de la ley de seguridad nacional en 2020.

El activismo LGBTQ+ también se ha visto negativamente afectado. Desde 2023, el Desfile del Orgullo de la ciudad ha debido trasladarse a recintos cerrados, ya que a sus organizadores les resultó imposible encontrar espacios públicos donde pudieran celebrarlo con libertad. El problema de los espacios también obligó a los Gay Games 2023 a reducir su envergadura y al carnaval Pink Dot a celebrarse en recintos cerrados. Los colectivos en defensa de los derechos LGBTQ+ se han enfrentado a drásticas reducciones en la financiación procedente del Gobierno y de organizaciones benéficas.

Para averiguar cómo afecta a las comunidades LGBTQ+ de la ciudad el entorno político posterior a la ley de seguridad nacional, Global Voices entrevistó presencialmente a Peregrine (seudónimo), activista no binario que comentó los retos que han enfrentado, sus estrategias de sobrevivencia y sus esperanzas para el futuro.

GV: ¿Cómo interpretas la restricción de los derechos de la comunidad LGBTQ+ en los últimos años, especialmente desde la promulgación de la ley de seguridad nacional en 2020?

Peregrine: LGBTQ+ [people] used to be part of the Hong Kong democracy movement, as the community’s earliest campaigns were along the legal and judicial fronts, which included the enactment of the Bill of Rights and the decriminalization of homosexual acts between consenting adults in 1991 and judicial reviews against the government’s discriminatory policies towards legally married same-sex couples.

Many human rights lawyers who acted on behalf of the LGBTQ+ community were affiliated with the democratic movement, and hence the two movements often went hand in hand.

Before the introduction of the National Security Law in 2020, some pro-establishment groups, even the pro-China Federation of Labor Union, had expressed support for LGBTQ+ rights. However, after the passage of the National Security Law and the subsequent mass arrest of the 47 pro-democracy activists, the attitude of the pro-establishment [groups] changed.

Hence, I see that the clampdown on LGBTQ+ rights is part of the crackdown on the pro-democracy sector. I don’t think many pro-establishment figures see LGBTQ+ activities like the 2023 Gay Games or Pride Parade as a threat; they just do not express support because LGBTQ+ rights used to be a pro-democracy agenda. I also suspect that many of them want to align with Beijing’s position and dare not express their view for fear of making a political mistake. As a result, very few extreme conservative voices become representative of the whole establishment.

Another issue is that the city law enforcement now opposes public gatherings which are connected to social and political agendas. The whole civil society is muted, and LGBTQ+ [organizations] can’t be exempted from the chilling environment.

Peregrine: El colectivo [de personas] LGBTQ+ formaba parte del movimiento democrático de Hong Kong, dado que las primeras campañas de la comunidad se dieron en los ámbitos legal y judicial, lo que incluyó la promulgación de la Carta de Derechos y la despenalización de las relaciones homosexuales consentidas entre adultos en 1991, y recursos de revisión judicial contra las políticas discriminatorias del Gobierno hacia las parejas del mismo sexo legalmente casadas.

Muchos abogados defensores de derechos humanos que actuaban en nombre de la comunidad LGBTQ+ estaban afiliados con el movimiento democrático, por lo que ambos movimientos iban de la mano.

Antes de la vigencia de la ley de seguridad nacional en 2020, algunos grupos afines al régimen, incluso la Federación de Sindicatos pro-China, habían expresado su apoyo a los derechos LGBTQ+. Sin embargo, tras la aprobación de la ley de seguridad nacional y la consiguiente detención masiva de 47 activistas a favor de la democracia, la actitud de los [grupos] afines al régimen cambió.

Por lo tanto, considero que la represión de los derechos LGBTQ+ forma parte de la represión contra el sector a favor de la democracia. No creo que muchos personajes afines el régimen vean como una amenaza las actividades LGBTQ+, como los Juego Gay de 2023 o el Desfile del Orgullo. Simplemente no expresan su apoyo porque los derechos LGBTQ+ eran parte de la agenda en favor de la democracia. También sospecho que muchos quieren seguir la línea de Pekín y no se atreven a expresar su opinión por miedo a cometer un error político. Como resultado, muy pocas voces conservadoras extremas llegan a ser representativas de todo el régimen.

Además, las fuerzas del orden de la ciudad se oponen ahora a las concentraciones públicas relacionadas con agendas sociales y políticas. Toda la sociedad civil permanece en silencio, y las [organizaciones] LGBTQ+ no pueden quedar al margen de este ambiente de intimidación.

GV: ¿Podrías explicar algo más de cómo afecta el nuevo orden político a la dinámica interna de la comunidad LGBTQ+?

Peregrine: Since no one knows where the red line is, our views are more divided. The marriage right campaign, as an example, Jimmy Sham, while he was still in jail for the 47 activist case, had to withstand internal pressure from a few conservative voices accusing his judicial review for equal marriage rights of being too aggressive. Then, as the court of final appeal handed down its ruling in favor of the same-sex partnership framework, some were satisfied with the result, while a few insisted on pushing for equal marriage rights. That’s why we did not have any public D-day celebration.

The irony was that after all the legal hustle to push the government to introduce a same-sex partnership registration framework, the legislative council voted down the government bill in September 2025.

Peregrine: Al no saber nadie dónde está la línea roja, nuestros puntos de vista están más divididos. Como ejemplo, durante la campaña por el derecho al matrimonio, Jimmy Sham, aún en prisión por el caso de los 47 activistas, tuvo que soportar presiones internas de algunas voces conservadoras que sostenían que su recurso de revisión judicial a favor de la igualdad de derechos en el matrimonio era demasiado agresivo. Después, cuando el tribunal de última instancia dictó su sentencia a favor del marco de las uniones entre personas del mismo sexo, algunos quedaron satisfechos con el resultado, mientras que otros insistieron en seguir presionando para conseguir la igualdad de derechos en el matrimonio. Por esta razón no celebramos ningún acto público con motivo del Día D.

Lo irónico fue que, después de todas las idas y venidas legales para presionar al Gobierno para introducir un marco de registro de uniones entre personas del mismo sexo, en septiembre de 2025 el Consejo Legislativo rechazó el proyecto de ley del Gobierno.

GV: ¿Cómo manejáis las «líneas rojas»?

Peregrine: It is very difficult to navigate red lines under the current politicized environment. Even the pro-establishment does not know where they lie. One example is the 2023 Gay Games. The event was endorsed by the Hong Kong Tourism Board to promote the city as a diverse and open society. However, the Games eventually had little government support and had to rely on school venues to host many sports competitions. Another example is the annual Pink Dot outdoor carnival, which is considered too commercial within the LGBTQ+ community. Yet even such a mild event has faced abrupt venue cancellations in the past two years.

Peregrine: Es muy difícil manejar los límites en el actual entorno politizado. Ni siquiera los defensores del sistema saben dónde están. Un ejemplo son los Juegos Gay de 2023. La Oficina de Turismo de Hong Kong respaldó el evento para promocionar la ciudad como una sociedad diversa y abierta. Sin embargo, al final los Juegos tuvieron poco apoyo gubernamental y tuvieron que recurrir a instalaciones escolares para albergar muchas de las competiciones deportivas. Otro ejemplo es el carnaval anual «Pink Dot», que se celebra al aire libre y que es considerado demasiado comercial dentro de la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, incluso un torneo así de tranquilo ha enfrentado cancelaciones de última hora de las sedes en los últimos dos años.

Tras el décimo aniversario del carnaval, celebrado en septiembre de 2024, la Autoridad del Distrito Cultural de West Kowloon denegó inesperadamente el permiso para celebrar una actividad al aire libre en 2025. En 2026 Link REIT negó el permiso, lo que obligó a que el carnaval se celebrara en línea y en recintos cerrados, respectivamente.

Peregrine: What we are facing now is also a global backlash against LGBTQ+ people. For example, last year in Kazakhstan, they passed a law to ban so-called ‘LGBTQ+ propaganda,’ and they considered any positive display of non-mainstream sexual orientation ‘propaganda.’

As for the authorities in Hong Kong, they just want to fulfil the minimum human rights standard laid out by the United Nations, which means they allow the community to exist but prefer them not to come out in public. That’s why we could not find public venues for our activities.

Peregrine: Lo que enfrentamos ahora es una reacción global contra las personas LGBTQ+. Por ejemplo, el año pasado (2025), Kazajistán aprobó una ley para prohibir la denominada «propaganda LGBTQ+», y se consideró «propaganda» cualquier manifestación positiva de una orientación sexual no convencional.

En cuanto a las autoridades de Hong Kong, solo quieren cumplir con los parámetros mínimos de derechos humanos establecidos por Naciones Unidas, lo que significa que permiten que la comunidad exista, pero prefieren que no se muestre en público. Por eso no logramos encontrar espacios públicos para nuestras actividades.

El Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia (IDAHOT) continúa siendo una actividad LGBTQ+ visible para el público, en la que las ONG que defienden los derechos LGBTQ+ instalan puestos en las calles de Causeway Bay para promover la igualdad de derechos de las minorías sexuales, gracias al apoyo de los consulados de países europeos.

GV: ¿Cómo afecta el problema de los espacios al movimiento LGBTQ+ de la ciudad en Hong Kong?

Peregrine: An important front of the LGBTQ+ movement is encouraging the community to come out with pride through parades and rallies, which also provide us with opportunities to meet each other face-to-face, discuss important issues, and build consensus. Those who have not reconciled with their sexual orientation and gender identity need to see each other to resolve their inner conflict. Moreover, our coming out in sexy outfits or as drag queens can inspire the mainstream to embrace inclusion. But we don’t have the space to do that now.

Peregrine: Un aspecto importante del movimiento LGBTQ+ es animar a la comunidad a dar a conocer la orientación sexual con orgullo con desfiles y manifestaciones, lo que además nos da la oportunidad de conocernos en persona, debatir temas importantes y llegar a un consenso. Aquellas personas que aún no se han reconciliado con su orientación sexual e identidad de género necesitan verse para resolver su conflicto interior. Además, el hecho de que demos a conocer nuestra orientación sexual con atuendos sexys o como drag queens puede inspirar a la sociedad mayoritaria a asumir la inclusión. Pero no tenemos ahora el espacio para hacerlo.

En 2023, la cadena RTHK financiada por el Estado también suprimió su programa «Somos una familia», que transmitía desde 2006 con el objetivo de sensibilizar a la ciudadanía sobre la diversidad sexual.

GV: Hay numerosas noticias en los medios sobre los recortes de financiación que están sufriendo las ONG LGBTQ+. ¿Tienes alguna información privilegiada sobre esta situación?

Peregrine: In the past, aside from direct funding from public institutions such as the Equal Opportunities Commissions, resources for LGBTQ+ community building also came from the advocacy front of major NGOs and Charities, which appropriated health and social service grants for advocacy work, such as community empowerment. In the past few years, most of these institutions have cut their advocacy front for fear of losing government support for their work.

Peregrine: Antes, al margen de la financiación directa procedente de instituciones públicas, como las comisiones de igualdad de oportunidades, los recursos destinados a la creación de la comunidad LGBTQ+ también procedían de las divisiones de defensa de los derechos de las principales ONG y organizaciones benéficas, que destinaban subvenciones para servicios sociales y de salud a labores de defensa de los derechos, como el empoderamiento de la comunidad. En los últimos años, la mayoría de estas instituciones han recortado sus divisiones de defensa de los derechos por miedo a perder la ayuda del Gobierno para su labor.

GV: ¿Qué espacios quedan para el activismo LGBTQ+?

Peregrine: I foresee LGBTQ+ activism becoming highly individualized. In fact, on social media platforms, particularly on Threads, there is no shortage of positive LGBTQ+ content, and when dialogues emerge, we can see clusters of like-minded people in the networks. I would name such clusters ‘queer spaces.’ However, thanks to the algorithm, they are less visible to those outside of the circle.

You can say that we are being forced into a semi-underground mode, and we have to keep expanding the underground spaces by digging our own virtual and physical ‘rabbit holes,’ so that we can build an urban tribe for mutual aid, like the New York ballroom culture in the 19th and 20th centuries.

Peregrine: Según mi punto de vista, el activismo LGBTQ+ se está individualizando mucho. Es más, en las redes sociales, sobre todo en Threads, no faltan los contenidos positivos sobre el colectivo LGBTQ+, y cuando surgen conversaciones, nos encontramos con grupos que difunden ideas afines en las redes. Yo llamaría a esos grupos «espacios queer«. Sin embargo, gracias al algoritmo, son menos visibles para quienes están fuera del círculo.

Podría decirse que nos vemos obligados a adoptar un modo semiclandestino, y que tenemos que seguir ampliando los espacios clandestinos cavando nuestras propias «madrigueras» virtuales y físicas, para poder formar una tribu urbana de ayuda mutua, como la cultura ball de Nueva York en los siglos XIX y XX.

GV: ¿Tienes alguna esperanza de futuro para el movimiento LGBTQ+ de Hong Kong?

Peregrine: Even before the decriminalization of homosexuality in Hong Kong in the 1990s, the LGBTQ+ community had found ways to survive. Currently, the public acceptance of sexual diversity remains high, and there are still private venues available for us to host smaller-scale activities such as LGBTQ+ film festivals. What we need is for every individual to take responsibility for defending the space by attending LGBTQ+ events and donating to advocacy groups. We can’t be free-riders anymore.

Although the authorities want to further marginalize the LGBTQ+ community, they can’t deny our existence. Even in China, despite the heavy-handed crackdown on the LGBTQ+ community, the country launched its first transgender clinic in 2024, allowed the organization of Diversity Week in Beijing to mark the International Day Against Homophobia, Biphobia and Transphobia (IDAHOT) in 2025, and gave single women access to artificial insemination. If Hong Kong wants to remain an international city, it has to be far better than that.

Peregrine: Incluso antes de la despenalización de la homosexualidad en Hong Kong durante la década de 1990, la comunidad LGBTQ+ ya había encontrado formas de sobrevivir. En la actualidad, la aceptación pública de la diversidad sexual sigue siendo elevada, y aún existen espacios privados disponibles para que organicemos actividades a menor escala, como festivales de cine LGBTQ+. Lo que necesitamos es que cada persona asuma la responsabilidad de defender este espacio y asista a eventos LGBTQ+ y aporte donaciones a los colectivos de defensa. Ya no podemos seguir dependiendo de los demás.

Aunque las autoridades quieran marginar todavía más a la comunidad LGBTQ+, no pueden negar nuestra existencia. Incluso en China, a pesar de las duras medidas de represión contra la comunidad LGBTQ+, el país inauguró su primera clínica para personas transgénero en 2024, permitió que se organizara la Semana de la Diversidad en Pekín para conmemorar el Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia (IDAHOT) en 2025, y dio a las mujeres solteras acceso a la inseminación artificial. Si Hong Kong quiere seguir siendo una ciudad internacional, tendrá que ir mucho más allá.

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