
Ilustración de Marcas, utilizada con autorización.
Este artículo de Daniel Stanley, Marianna Araujo y Diogo Santos se reproduce en virtud de un acuerdo entre el Instituto Fogo Cruzado, Future Narratives Lab y Global Voices. Para más información, consulta el informe “Cuestionar la narrativa sobre la violencia policial en las favelas”.
En 2025, cuando el Instituto Fogo Cruzado —principal observatorio de la sociedad civil sobre violencia armada en Brasil— y la organización de investigación británica Future Narratives Lab completaron un estudio sobre los discursos en torno a la violencia policial en las favelas nos sacudió un giro de acontecimientos desolador. El 28 de octubre, 122 personas murieron a manos de la Policía brasileña en una sola redada en una favela de Río de Janeiro. Es la operación policial más mortífera en la historia del país. A pesar de la consistente evidencia de que las redadas no tienen ningún impacto en reducir los índices de criminalidad, las encuestas hechas días después de la redad mostraron un continuo y amplio respaldo público a este tipo de acciones.
Brasil registró 45,747 muertes violentas intencionales en 2023, una de las tasas más altas del mundo. Al igual que muchas democracias, desde hace tiempo el país ha enfrentado el problema del apoyo público masivo a la violencia estatal, lo que ha contribuido a un sentir social generalizado de miedo, fatalismo e insensibilización. Cambiar esta realidad exige comprender qué funciona para cuestionar algunas ideas erróneas. A pesar de las víctimas mortales, el amplio apoyo a las redadas del 28 de octubre reveló la necesidad crítica de que las organizaciones de base descubran mensajes que resuenen en la opinión pública, especialmente en un entorno político polarizado como el de Brasil.
Para comprender qué motiva el apoyo a la violencia
Las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en asuntos controvertidos enfrentan un problema: muchas audiencias respaldan políticas y acciones que van contra sus propios intereses. Al mismo tiempo resulta difícil y costoso contactarlas con fines de investigación, en particular en contextos de incertidumbre política o alta polarización. En estas organizaciones, especialmente en los países en desarrollo, suelen faltar financiación y recursos necesarios para el tipo de investigaciones exhaustivas que hacen las organizaciones de los países desarrollados. Los grupos focales y las entrevistas cualitativas son la vía habitual para entender por qué las personas piensan como piensan, pero son procesos lentos y costosos que a menudo quedan fuera del alcance de las organizaciones comunitarias que hacen el trabajo más urgente.
¿Qué pasaría si una herramienta de inteligencia artificial (IA) pudiera bajar estas barreras y permitir que las organizaciones de base pequeñas comprendieran cómo piensa su público objetivo? La adopción masiva de herramientas de IA para uso cotidiano ha abierto mayores oportunidades para adquirir conocimientos de investigación y procesar información. Sin embargo, como con cualquier innovación tecnológica, existen consideraciones éticas respecto a su uso, como las implicancias de recurrir a herramientas creadas por grandes corporaciones tecnológicas y las consecuencias ambientales de los centros de datos.
Claro está que no es una tecnología que pueda usarse a la ligera. A medida que desarrollábamos la herramienta, tuvimos largos debates sobre cómo utilizar la IA de forma coherente con nuestras convicciones y objetivos generales. En última instancia, decidimos mantener una perspectiva que consideráramos que pudiera contribuir al avance del movimiento de derechos humanos, y adoptar al mismo tiempo medidas concretas para proteger la privacidad de los usuarios, al priorizar soluciones basadas en software libre y planificar acciones futuras para plantear otros asuntos.
Usar IA para revelar creencias subyacentes
Antes de este proyecto, Future Narratives Lab había elaborado una herramienta de entrevistas con IA diseñada específicamente para organizaciones de la sociedad civil que buscan comprender a sus audiencias. Tras una prueba exitosa de esta herramienta en un proyecto que evaluó mensajes sobre el sistema de justicia penal en Reino Unido, el Instituto Fogo Cruzado se puso en contacto con Future Narratives Lab para solicitar su apoyo en un nuevo proyecto sobre violencia estatal en Brasil, financiado por la International Resource for Impact and Storytelling (IRIS), como parte de su programa “Nuevas tecnologías, nuevas reglas”.
El uso principal de la herramienta en este proyecto fue la investigación primaria y sentó las bases para el desarrollo de nuevos planteamientos de mensajería y contranarrativas. Se hicieron 28 entrevistas cualitativas en profundidad a través del chatbot entrevistador de IA en el que cada participante pudo intervenir en la conversación desde su propio dispositivo mediante un enlace URL y un código de usuario.
A los participantes se les seleccionó y reclutó en función de un perfil demográfico que, según una investigación documental, presentaba mayor probabilidad de apoyar un aumento de la violencia policial como medio para reducir la delincuencia: personas que se identificaban como cristianas (evangélicas o católicas romanas), que no habían completado la educación superior y cuyos ingresos familiares eran inferiores a 500 reales (aproximadamente 98 dólares).
El entrevistador de IA tuvo con cada participante una conversación personalizada, estructurada pero adaptable de hasta 30 minutos, en la que formulaba preguntas de seguimiento e indagaba en posibles incoherencias y en el razonamiento de los participantes. Cada entrevista se basaba en instrucciones generales que detallaban los objetivos de la investigación y lo que había sucedido, concurrentemente, aunque específicos para cada participante. Para dar una idea de cómo se desarrollaba una entrevista típica:
- Comenzaba de forma sistemática con la pregunta: “¿Qué le viene a la mente cuando oye la palabra ‘violencia’ en Brasil?”. Los participantes respondían con diversas asociaciones y, en ocasiones, con experiencias específicas.
- Luego, el entrevistador planteaba preguntas relevantes para aclarar o solicitar explicaciones adicionales según fuera necesario. Luego, se exploraban otros aspectos, como quiénes son las principales víctimas de dicha violencia y quién tiene la responsabilidad de reducirla.
- Un punto clave fue presentar datos oficiales que mostraran un descenso de los homicidios, ante los que se pedía a los participantes que reaccionaran. Muchos expresaron sorpresa o incredulidad; estas respuestas se analizaban para obtener explicaciones más detalladas.
- A continuación, las preguntas abordaban aspectos más específicos del tema, como opiniones sobre la violencia policial en particular, principales causas de la delincuencia y acciones recomendadas para enfrentarla.
El proceso de desarrollo de mensajes que siguió reveló una serie de nuevas perspectivas y posibles oportunidades de persuasión.
Lo que permiten las entrevistas con IA
La capacidad de realizar múltiples entrevistas, simultánea y remotamente, permite a las organizaciones comprimir lo que normalmente llevaría semanas de trabajo de campo a apenas días y a una fracción del costo. Para las organizaciones de la sociedad civil con escasos recursos en todo el mundo, esta herramienta supone un cambio significativo: hace viable la investigación en profundidad sobre qué discursos pueden movilizar a sus audiencias.
En este caso, Fogo Cruzado utilizó la herramienta para investigar qué motiva las opiniones y creencias subyacentes sobre la violencia policial. Las entrevistas realizadas con IA, combinadas con sus años de experiencia y conocimientos, sugirieron tres posibles rubros en los que los mensajes podrían influir en las audiencias más escépticas:
- La falta de preparación de la Policía perjudica la eficacia de las redadas.
- Las redadas provocan la muerte de inocentes por balas perdidas.
- El fracaso de las redadas al abordar las principales causas del problema.
Esta investigación fundamental condujo directamente al siguiente paso del estudio: encuestar a más de 500 brasileños pertenecientes a un sector demográfico «difícil de persuadir» mediante una prueba controlada aleatorizada, para cuál de estas opciones de mensajes podría contribuir a reducir el apoyo a las redadas policiales.
Lo que descubrimos
El mensaje que mejor funcionó no se centraba en las víctimas, la empatía o la injusticia estructural, que son parte del planteamiento narrativo al que suelen recurrir en primer lugar las organizaciones del sector. Se trató de una crítica pragmática a la competencia policial: “La Policía no está lo suficientemente entrenada ni capacitada, por lo que llevar a cabo redadas en favelas populosas solo provoca más tiroteos y más víctimas inocentes”. Esta perspectiva surgió directamente de las entrevistas de la IA, en las que los participantes describían repetidamente a la Policía como poco preparada en lugar de malintencionada.
De igual modo, resulta sorprendente que los participantes evangélicos (que en el discurso político brasileño suelen asumirse alineados con el conservadurismo, sobre todo en un contexto donde las iglesias suelen colaborar con las fuerzas de seguridad) mostraron un menor respaldo a las redadas policiales que otros grupos. Sus respuestas abiertas revelaron marcos morales basados en la redención, la crítica estructural y la desconfianza hacia las élites, lo que entra en tensión con las políticas punitivas que a menudo se les atribuyen.
El panorama general
Los habitantes de las favelas suelen estar sistemáticamente mal representados manera, en las narrativas políticas y mediáticas nacionales y en las internacionales. Nuestro estudio amplifica sus voces de un modo que no es habitual. Nos obliga a replantearnos qué audiencias consideramos «persuadibles».
La metodología asequible, rápida y transferible basada en IA fue un factor clave para que lograrlo, y nuestro objetivo es que otras organizaciones de base también lo logren. Para empezar, el Instituto Fogo Cruzado ya ha difundido información sobre este planteamiento con 20 organizaciones brasileñas por medio de un «campamento de comunicación», antes de las decisivas elecciones generales de octubre de 2026, en las que la seguridad pública será un tema central.
A medida que el impacto de la IA en la sociedad se convierte en un tema de debate cada vez más intenso, aumentan las expectativas y las responsabilidades para garantizar que su uso considere los diversos dilemas éticos en juego.
Entre nuestras organizaciones, nos sentimos en una posición sólida para hacerlo: Future Narratives Lab ha publicado sobre los impactos negativos del uso convencional de la IA y Fogo Cruzado mantiene un vínculo estrecho con las comunidades de base para garantizar que se tengan en cuenta sus puntos de vista.
Ya se han tomado medidas para apartar al entrevistador de IA de modelos «de frontera» más extractivos, como Claude o ChatGPT, y orientarlo hacia modelos que respeten la privacidad y la protección de datos, y que mantengan parámetros generales más elevados. En una época en la que vemos al auge del populismo a nivel global, la posibilidad de hacer cambiar de opinión parece algo lejano. De todas maneras, con una tecnología que nos permite conectar con las audiencias donde están, nos acercamos más a construir un poder colectivo.







