
Trampas para peces de Brewarrina, octubre de 2025. Foto del autor
En Australia están dos de los sitios de acuicultura más antiguos del mundo, donde los pueblos indígenas se dedicaron a la cría de peces y anguilas durante miles de años.
Las trampas para peces de Brewarrina están en el río Barwon, en Nueva Gales del Sur, al norte del país. También se las conoce como las trampas para peces de Baiame: Ngunnhu, Nonah o Nyemba. El yacimiento fue incluido en la lista de Lugares del Patrimonio Nacional en 2005.
Era un lugar de reunión para ocho tribus , y antes de la colonización vivían en la zona hasta 3000 personas. El pueblo ngemba es el guardián tradicional de este sitio, y creen que:
The ancestral being Baiame revealed the innovative design of the traps by throwing his net over the river. With the help of his two sons, Baiame built the fishtraps in the shape of this net.
El ser ancestral Baiame reveló el innovador diseño de las trampas al lanzar su red sobre el río. Con la ayuda de sus dos hijos, Baiame construyó las trampas para peces con la forma de esa red.
Claire Smith, Gary Jackson y Jordan Ralph de la Universidad de Flinders incluyeron estas trampas en su análisis sobre posibles lugares indígenas que podrían ser declarados Patrimonio de la Humanidad, publicado en The Conversation:
Nearly half a kilometre long, the fishtraps’ design and complexity is extraordinary. Dry-stone weirs and ponds were designed to take advantage of the specific configuration of the landscape and seasonal changes in river flows. The pond gates are strategically located to trap fish as they migrate both upstream and downstream. For thousands of years, these distinctive traps have been used to catch fresh water fish.
Con casi medio kilómetro de longitud, el diseño y la complejidad de estas trampas para peces son extraordinarios. Las presas de piedra seca y los estanques se diseñaron para aprovechar la configuración específica del paisaje y los cambios estacionales en el caudal del río. Las compuertas de los estanques están situadas estratégicamente para atrapar a los peces en su migración río arriba y río abajo. Durante miles de años, estas características trampas se han utilizado para capturar peces de agua dulce.
La controvertida exvicerrectora de la Universidad Nacional de Australia, antropóloga Genevieve Bell, se refirió a la importancia de Brewarrina en un seminario de 2020:
El usuario JAGS.global, que visitaba TikTok por primera vez, publicó esta vista aérea de las trampas y comentó:
@jags.global First time visiting the fish traps at Brewarrina, and I am honestly blown away. It is such a stunning, deeply powerful place. It wasn't just a local fishing spot; it was a major meeting ground for so many different First Nations. The Ualarai, Morowari, Koamu, Kamilaroi, Weilwan, Baranbinja, and Kula peoples all connecting right here along the river systems. Nations from all over the region would travel down the Darling, Warrego, Culgoa, and Bogan rivers to gather, trade, and share culture at these incredible stone traps. Standing here and realising the sheer scale of the history and connection to that Country is unforgettable. Highly recommend making the trip if you ever get the chance. Respect to the Ngemba people, the mob who belong to that land. #Brewarrina #IndigenousHistory #AboriginalAustralia #FishTraps #TravelAU
It wasn't just a local fishing spot; it was a major meeting ground for so many different First Nations. The Ualarai, Morowari, Koamu, Kamilaroi, Weilwan, Baranbinja, and Kula peoples all connecting right here along the river systems.
Es la primera vez que visito las trampas de peces de Brewarrina, y sinceramente estoy impresionado. Es un lugar tan impresionante y profundamente conmovedor.
No era solo un lugar de pesca local; era un importante punto de encuentro para muchas naciones indígenas diferentes. Los pueblos ualarai, morowari, koamu, kamilaroi, weilwan, baranbinja y kula se conectaban aquí a lo largo de los sistemas fluviales.
Las naciones de toda la región viajaban por los ríos Darling, Warrego, Culgoa y Bogan para reunirse, comerciar y compartir su cultura en estas increíbles trampas de piedra. Estar aquí y darme cuenta de la enorme magnitud de la historia y la conexión con esa tierra es algo inolvidable.
Recomiendo mucho hacer este viaje si alguna vez tienes la oportunidad. Mi respeto al pueblo ngemba, la comunidad que pertenece a esa tierra.
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No era solo un lugar de pesca local, sino un importante punto de encuentro para numerosas Primeras Naciones. Los pueblos ualarai, morowari, Kkoamu, kamilaroi, weilwan, baranbinja y kula se relacionaban entre sí precisamente aquí, a lo largo de los sistemas fluviales.
Este video de The Fishing Shed Bathurst es solo uno de los muchos que hay en YouTube:
Se ha sugerido que estas trampas para peces podrían ser la construcción humana más antigua del mundo, con una antigüedad de miles de años. Incluso hay quienes afirman que tienen 40,000 años. Algunas investigaciones sugieren que podrían tener solo mil años.
Sin embargo, su antigüedad no se ha verificado científicamente. El arqueólogo Duncan Wright señaló en 2015 que:
Even if the traps are only 1,000 years old, it doesn’t detract from their importance… They remain a remarkable example of Aboriginal innovation, an ability to understand and exploit the natural landscape and form one part of a growing body of work that challenges how hunter-gatherer Australian societies have long been perceived.
Aunque las trampas solo tengan mil años de antigüedad, eso no resta importancia a su relevancia… Siguen siendo un ejemplo notable de la innovación aborigen, de su capacidad para comprender y aprovechar el paisaje natural, y forman parte de un conjunto cada vez más amplio de hallazgos que cuestionan cómo se ha percibido durante mucho tiempo a las sociedades cazadoras-recolectoras australianas.
Se ha debatido mucho sobre Dark Emu, libro muy vendido de Bruce Pascoe. En el libro, el autor cita las trampas para peces de Brewarrina como «un ejemplo de pruebas de la agricultura y la construcción de edificios precoloniales por parte de los pueblos aborígenes y de los isleños del estrecho de Torres».
Este boceto fue publicado en 1983 por Lindsay G. Thompson con motivo de la Exposición Universal Colombina de Chicago. Sin embargo, las obras de construcción realizadas en el río, antes después de que se hiciera el boceto, causaron daños considerables.

Boceto de la pesquería de Brewarrina, 1893. Cortesía del Banco de Imágenes de Agua Dulce y Marina de la Universidad de Washington, dominio público, a través de Wikimedia Commons, dominio público
Anna Clark, profesora de Historia Pública en la Universidad Tecnológica de Sídney, tiene muchos análisis sobre las prácticas pesqueras indígenas en The Conversation, en su artículo «Ensayo del viernes: trampas, ritos e hilo de kurrajong: el increíble ingenio del conocimiento pesquero indígena», y señala que:
There were even more Ngunnhu once, until they were pushed aside to make way for paddle-steamers taking the wool clip down to Adelaide in the late 19th century.
En su día había aún más ngunnhu, hasta que fueron desplazados para dejar paso a los barcos de vapor de paletas que transportaban la lana hasta Adelaide a finales del siglo XIX.
Según el principal organismo indígena del oeste de Nueva Gales del Sur, la Asamblea Regional Murdi Paaki (MPRA),
The creation of the fish traps, and the Aboriginal Lore governing their use, helped shape the spiritual, political, social, ceremonial, and trade relationships between Aboriginal groups from across the greater landscape. The fish traps were an important site of food production, work, trade and consumption.
La creación de las trampas para peces y las tradiciones aborígenes que regulaban su uso contribuyeron a configurar las relaciones espirituales, políticas, sociales, ceremoniales y comerciales entre los grupos aborígenes de toda la región. Las trampas para peces constituían un importante lugar de producción de alimentos, trabajo, comercio y consumo.
El Museo Cultural Aborigen de Brewarrina es muy popular entre los turistas. En su página de Facebook se registran muchas de sus visitas y se publican numerosos videos de las trampas. Su director, Bradley Hardy, es un entusiasta defensor de este extraordinario ejemplo del patrimonio indígena:






