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La doctora Lucna Henrisme, de 30 años, es médica, becaria del Programa Internacional de Liderazgo para Visitantes y una comprometida activista en favor de la democracia. Sin embargo, ante la crisis de inseguridad y violencia de las pandillas que atraviesa Haití, se ha negado a limitar su labor al ámbito de la medicina. La realidad cotidiana del país la ha llevado a centrar sus esfuerzos en una misión fundamental: instruir a la población sobre sus derechos y deberes como ciudadanos, con especial énfasis en alentar a jóvenes y mujeres a involucrarse y participar activamente en la política.
Son pocos los jóvenes que participan en la política local en Haití. Es así porque muchos se sienten decepcionados por promesas de cambio que nunca llegan a cumplirse. Cada nuevo gobierno mantiene el mismo sistema basado en la corrupción, el nepotismo y el favoritismo, y nada cambia realmente para la población. Otra razón es la violencia y la intimidación que imperan en el sistema político. A eso se suma la falta de educación cívica: muchos haitianos desconocen sus derechos y deberes porque no reciben una formación cívica básica, especialmente quienes no han tenido acceso a la educación.

La doctora Lucna Henrisme, fundadora de Mouvman SÈVI, organización que busca impulsar la participación cívica de las mujeres y los jóvenes en Haití. Foto cortesía de la doctora Henrisme.
Con el objetivo de cambiar esta tendencia, la doctora Henrisme fundó en junio de 2024 la organización Mouvman SÈVI (Movimiento SERVICIO), a través de la cual organiza actividades diversas, talleres, reuniones públicas y sesiones de debate en todo el país. ¿Su principal objetivo? Animar a los jóvenes y a las mujeres a participar en política. Para eso, SÈVI ofrece formación cívica que les permite conocer sus derechos y deberes. La organización también busca fomentar el interés por la política activa, para que puedan aspirar a cargos políticos, participar en las decisiones que se toman en el país y garantizar que sus voces se tengan en cuenta cuando se adopten decisiones importantes.
En una entrevista con Global Voices realizada por llamada de Messenger, la doctora Henrisme dijo que la actual crisis política de Haití la ha dejado decepcionada y preocupada por las dificultades que esta situación plantea para la democracia. Tras el asesinato del entonces presidente Jovenel Moïse el 7 de julio de 2021, Haití ha permanecido en un estado de transición constante. El país ha sido gobernado por tres administraciones transitorias sucesivas: primero, la del ex primer ministro Ariel Henry; después, el Consejo Presidencial de Transición; y, más recientemente, bajo el liderazgo del ex primer ministro Garry Conille y del actual primer ministro Alix Didier Fils-Aimé. Aunque las principales responsabilidades de estos gobiernos de transición eran mejorar la seguridad y celebrar elecciones, ninguno de estos objetivos se ha alcanzado todavía.
Las posibilidades de que se celebren elecciones en Haití en 2026 siguen siendo inciertas porque persisten problemas de seguridad en el terreno. Las pandillas criminales todavía controlan muchas zonas, principalmente el departamento Oeste, donde está la capital, Puerto Príncipe, pero también grandes extensiones de los departamentos de Artibonito y Centro. La violencia continua de las pandillas ha obligado a más de 1,5 millones de personas a abandonar sus hogares y vivir en condiciones extremadamente difíciles en campamentos improvisados.
A lo largo de todo este periodo, la doctora Henrisme se ha mantenido firme en su defensa del respeto a la Constitución. Ha instado al actual gobierno de transición a celebrar elecciones justas y que cumpla el acuerdo de gobernanza, denominado Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de Elecciones, firmado por la mayoría de los partidos políticos nacionales.
Haití no celebra elecciones generales desde 2016, y el Parlamento no funciona desde enero de 2020, lo que en la práctica ha convertido a todos los funcionarios nacionales y locales en autoridades de transición. La doctora Henrisme considera que esta situación limita la democracia en Haití, especialmente para los jóvenes, que no pueden ejercer sus derechos cívicos:
Jenerasyon pa m nan pa janm viv sa yo rele demokrasi, ni vote nan yon eleksyon. Sa se yon bagay ki ban nou anpil pwoblèm kòm jèn kap viv nan yon peyi kote mwen paka egzèse dwa politik mwen nan eleksyon. Paske, depi mwen gen laj pou mwen patisipe nan pran desizyon politik, mwen pa janm jwenn opòtinite pou mwen vote, paske eleksyon pa janm òganize.
Mi generación nunca ha vivido lo que se llama democracia, ni ha podido votar en unas elecciones. Esto representa un gran problema para nosotros, como jóvenes que vivimos en un país donde no podemos ejercer nuestros derechos políticos en elecciones. Desde que tuve la edad para participar en la toma de decisiones políticas, nunca he tenido la oportunidad de votar, porque nunca se ha convocado a elecciones.
Con un llamado directo a las autoridades, añadió:
Fòk gouvènman an aplike pak gouvènabilite li te siyen ak pati politik yo, pou yo ka òganize eleksyon kredib ak transparan pou retabli lejitimite demokratik jan pak la prevwa li.
El Gobierno debe aplicar el pacto de gobernanza que firmó con los partidos políticos para organizar elecciones justas que devuelvan la legitimidad democrática y restablezcan la confianza en los líderes elegidos, tal como se establecía en el propio pacto.
La doctora Henrisme considera que la actual crisis solo puede resolverse si los líderes locales cambian su perspectiva y tienen en cuenta las realidades cotidianas de la población. Al subrayar que es necesario reconstruir la confianza entre el Gobierno y sus ciudadanos para avanzar en el futuro, ve un escenario en el que el Estado, el pueblo haitiano y los socios internacionales trabajen juntos para ayudar al país a salir adelante:
Kriz Ayiti ap viv la kapab rezoud si aktè yo gen yon sèl objektif, ki se pèp ayisyen an. Mank konfyans sitwayen yo nan Leta pa pèmèt peyi a soti nan sitiyasyon li ye a. Fòk konfyans retabli ant Leta ak sitwayen yo pou gen chanjman.
La crisis que enfrenta Haití puede resolverse si los actores comparten un solo objetivo: el pueblo haitiano. La falta de confianza de los ciudadanos en el Estado impide que el país escape de su situación actual. Es necesario restablecer la confianza entre el Estado y los ciudadanos para que se produzca un cambio real.
A pesar de las oportunidades de vivir y practicar la medicina en el extranjero, la doctora Henrisme decidió permanecer en Haití y ayudar a las personas más necesitadas. Cree en el poder de su generación para mejorar las cosas:
Jenerasyon pa nou an gen espwa. Se yon kriz ayisyen, li dwe rezoud ant ayisyen. Fòk jenn yo ak fanm yo fè pati solisyon peyi a.
Nuestra generación tiene esperanza. Esta es una crisis haitiana y deben resolverla los haitianos. Los jóvenes y las mujeres deben ser parte de la solución del país.
La realidad sobre el terreno sigue siendo sumamente compleja. Las pandillas armadas continúan imponiendo su dominio en varias regiones, mientras que la crisis humanitaria se agrava progresivamente. Además, las crecientes discrepancias entre el Gobierno y los influyentes partidos políticos con respecto a reactivar el proceso electoral amenazan con prolongar aún más la incertidumbre política y la inestabilidad en Haití.







1 comentario
Hi Melissa
I congratulate you for the translation work , great Job . Thank you so much