
Un pangolín indio en la Reserva de Tigres Kalakkad Mundanthurai (KMTR) en Tamil Nadu. Imagen de Wikipedia por A. J. T. Johnsingh (CC BY-SA 4.0).
Cada año, entre 120 y 240 pangolines en promedio son incautados por redes de trafico por toda India, esto es solo del tráfico que se denuncia. Según una ficha de datos de 2022 publicada por TRAFFIC, ONG que rastrea el tráfico global de fauna silvestre, se cazaron cerca de 6000 pangolines furtivamente solo en India entre 2009 y 2027. Entre 2019 y 2022, la Dirección de Inteligencia de Ingresos de India informó que se incautaron cerca de 337 kilogramos de escamas de pangolín.
A nivel mundial, hay ocho especies de pangolín distribuidas por regiones tropicales, subtropicales y de sabana de Asia y África subsahariana. India alberga al pangolín indio (Manis crassicaudata) y el pangolín chino (Manis pentadactyla).
Sin embargo, el pangolín en India está en un un punto crítico. Entender qué debe hacer India requiere entender también cómo llegamos a este punto.
La historia del tráfico
El primer registro del uso de escamas de pangolín como medicina tradicional se remonta a la dinastía Ming y fue meticulosamente documentado por Li Shizhen, naturalista conocido por el Bencao Gangmu (Compendio de Materia Médica). Aún no hay evidencia científica que respalde esta afirmación.
Hoy en día, el pangolín es el mamífero silvestre más traficado del planeta. El pangolín vivo se toma de la naturaleza para despellejarlo brutalmente; sus escamas se tuestan y muelen para «tratar» los carbuncos, infecciones a la piel, falta de leche materna e incluso nerviosismo. La ironía es que este trafico sigue sucediendo a pesar de medicinas modernas (y más baratas) que funcionan mejor contra las mismas afecciones por las que los ming matan a los pangolines. Las escamas de los pangolines se componen de queratina, la misma proteína de las uñas humanas y pequeñas cantidades de humedad (agua) y lípidos (grasas). Ninguna tiene valor medicinal.
Aun así, varias fuentes sugieren que cada cinco minutos los traficantes toman de la naturaleza un pangolín vivo o muerto. Un informe de CITIES de diciembre de 2025 identifica 2222 incautaciones globales de especies (de las ocho especies de pangolín), equivalente a 553,042 pangolines silvestres cazados furtivamente. Estos datos son solo del periodo entre 2016 y 2024. Esa es la escala de la ignorancia, o podríamos decir del ego, de nuestra capacidad de conseguir un pangolín.
Una creencia errónea que abarca continentes
Aunque no hay pruebas formales, varios registros antropológicos y etnográficos sugieren que la idea de las escamas de pangolín como cura medica se difundió desde China a India y África. En cualquier caso, al pangolín en India y África se le ha buscado y se le sigue buscando por sus presuntas propiedades médicas.
“En casas tribales remotas, aún se puede encontrar una escama de pangolín colgada en la puerta principal. Hay informes de gente que entierra una escama de pangolín en la tierra antes de construir una nueva casa. Se cree que la escama trae buena suerte. Las comunidades remotas indígenas de India central también convierten las escamas en amuletos para ahuyentar espíritus malignos”, explica Monesh Singh Tomar, miembro de Grupo de Especialistas de Pangolín de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y líder del proyecto Wildlife Trust of India (Fundación de Fauna Silvestre de India) en entrevista con Global Voices.
Pangolín como mercadería: Cambian las tendencias en India
En India, a las dos especies de pangolín, el pangolín indio y el pangolín chino, las han cazado por toda su zona de distribución. Sin embargo, recién en 1980 los informes comenzaron a indicar que las escamas de pangolín se exportaban al este de Asia y al Sudeste Asiático. El mayor aumento fue en el siglo XXI, cuando India se convirtió en un importante proveedor para países como Vietnam y China, a través de redes organizadas de tráfico. Para entonces, India ya había promulgado la ley de protección de vida silvestre de 1972, que dio a ambas especies de pangolín la categoría de Anexo I, protección similar a la del animal nacional, el tigre de Bengala.
Según un informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, actualmente al menos 74 países están involucrados en el tráfico ilegal global de pangolín, abastecido por 178 rutas internacionales de tráfico únicas que cambian constantemente para evadir la acción de las autoridades.
“Las redes sociales también tuvieron un rol importante, especialmente luego de los años del COVID-19. La ciberdelincuencia ha aumentado y las conversaciones entre vendedores y compradores están encriptadas. Para interceptar estos mensajes se requiere más que las herramientas tradicionales de aplicación de la ley. Básicamente, gran parte del mercado ilegal ahora es en línea, igual que nuestras herramientas para las acciones de aplicación de ley”, añadió Tomar.

Escamas de pangolín incautada en Chitrakoot, Bastar. Fotografía del autor.
Combatir el tráfico ilegal de pangolín en India
India tiene una de las leyes más estrictas sobre protección de la fauna silvestre, pero la acción de las autoridades ha sido limitada, al igual que el conocimiento de la especie. El tráfico ilegal también ha evolucionado, las redes sociales han funcionado como mercados clandestinos.
Las instituciones de conservación, como Fundación para la Vida Silvestre de India, han estado trabajando con autoridades competentes como la Oficina de Control de Delitos contra la Fauna Silvestre, autoridades forestales, autoridades de seguridad fronteriza e incluso la Policía, para lograr reducir el tráfico, y actúan en casos individuales a través de operaciones encubiertas y estratégicas. Entre 2015 y 2026, hubo más de 500 operativos de las autoridades relacionados a pangolines en India, y aproximadamente 2000 a 3000 pangolines (o su equivalente en escamas) fueron incautados a nivel nacional. Hasta el 26 de abril, una incautación en la División Forestal de Dantewada en el centro de India, liderado por la Fundación para la Vida Silvestre de India, el Escuadrón Estatal de Chhattisgarh y la autoridad forestal local, ayudaron a recuperar dos pieles de leopardo y 20 kilogramos de escamas de pangolín. Los detenidos eran intermediarios que conectan cazadores con traficantes que facilitarían el posterior tráfico de los productos. Las investigaciones también revelaron sus conexiones a redes de falsificación de moneda, entre otros delitos.
Iniciativas de ciencia ciudadana como el aplicativo Cyber HAWK permite a los voluntarios rastrear cuentas de redes sociales, grupos privados y conversaciones para ayudar a denunciar delitos contra la fauna silvestre. El aplicativo fue desarrollado en colaboración con NTT Data, actualmente disponible para usuarios de India con 264 usuarios que en conjunto han denunciado 784 casos de delitos contra la fauna silvestre. Esto incluye 15 casos de tráfico de partes de pangolín, de las que cuatro son internacionales, y se han tratado a través de colaboraciones estratégicas. La Fundación para la Vida Silvestre de India también ha trabajado con plataformas como YouTube y Meta para retirar publicaciones que involucran el tráfico ilegal de la fauna silvestre y productos relacionados.
Aparte de vigilancia y aplicación de la ley más estrictos, los expertos dicen que los funcionarios también deben trabajar con comunidades locales para aumentar la educación sobre el tráfico ilegal de animales. La sociedad necesita entender los beneficios ecológicos del pangolín en nuestro ecosistema compartido.
En Manipur, estado al noreste de India y a lo largo de la frontera con Myanmar, campañas específicas con líderes de comunidades indígenas como Tangkhul Naga, Poumai Naga y Sangtam Naga han llevado a las autoridades a prohibir la caza o venta de pangolín y cálaos por al menos 300 aldeas.
“La Fundación para la Vida Silvestre de India se ha acercado a estas comunidades indígenas a través de iglesias y eventos, como la Copa Pangolín, y los resultados han sido bastante alentadores”, explica Chingrisoror Rumthao, funcionario de campo de la Fundación para la Vida Silvestre de India, para el proyecto contra el tráfico de pangolines en Manipur, apoyado por el Fondo para la Crisis del Pangolín, en entrevista con Global Voices. “Esta prohibición es especialmente importante porque el estado indio de Manipur está en la frontera internacional entre India y Myanmar. Que las comunidades adopten una resolución interrumpe directamente los mercados ilegales internacionales que existen en la frontera.
La responsabilidad cae en todos nosotros
Para que el pangolín sobreviva, las mayores fuerzas (y las más influyentes) que impulsan estos delitos deben erradicarse. Las redes delictivas contra la vida silvestre por todo el mundo suelen ser las mismas organizaciones relacionadas a la trata de personas, tráfico de armas o lavado de dinero. La Fundación para la Vida Silvestre de India, en colaboración con autoridades competentes como la Oficina de Control de Delitos contra la Fauna Silvestre, aduanas fronterizas, departamento forestal y otras autoridades competentes, han capacitado al personal de primera línea para identificar productos de vida silvestre ilegales e infiltrarse en las rutas y redes de tráfico.
Cada clase económica es parte del delito, mientras las ideas erróneas y el dinero, ambas necesidades humanas, están contribuyendo a que desaparezcan especies que sobreviven las dificultades de la evolución. Es hora de que las autoridades competentes, Gobiernos, instituciones de conservación y el público trabajen en conjunto y emprendan la lucha contra los traficantes, en el terreno y en línea para salvar las especies silvestres, y a la vez, a nosotros los humanos.






