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Alegría, decepción e injusticia en las Olimpiadas de Río

The Olympic Village #Rio2016. Image from Flickr by Mexican Olympic Committee. CC BY NC-ND-2.0

La villa olímpica de #Rio2016. Imagen en Flickr del Comité Olímpico Mexicano. CC BY NC-ND-2.0.

Los mejores atletas de todo el mundo llegaron a Río de Janeiro para los Juegos Olímpicos de Verano del 2016 y para competir durante dos semanas en agosto por el oro y la gloria representando a sus países.

Los colaboradores de Global Voices participaron e informaron sobre el gran número de conversaciones acerca de la competición que se dieron en sus regiones.

Para los habitantes de países que ganaron uno de los codiciados metales, los JJ.OO. fueron motivo de alegría. En Tayikistán, los medios rebosaban de orgullo nacional después de que Dilshod Narazov ganara en lanzamiento de martillo el primer oro de la historia de este país, con una marca de 78'68 metros.

Singapur y Vietnam disfrutaron tras lograr finalmente la medalla de oro en estos Juegos. La hazaña del nadador singapurense Joseph Schooling fue incluso lo que más llamó la atención, ya que batió a la estrella de la natación estadounidense, Michael Phelps, su ídolo en el pasado.

Para el deleite de los japoneses aficionados al deporte, Japón comenzó con fuerza y acabó en el sexto puesto del medallero. Y los jamaiquinos vieron a sus atletas (especialmente al campeón y fenómeno Usain Bolt) con anticipación emocionada.

Incluso en países que no cumplieron con las expectativas, había aún motivos para sonreír. En el internet kirguiso, los comentaristas alabaron a la luchadora Aisuluu Tynybekova, quien no logró hacerse con el bronce pero sí romper con su actuación los estereotipos de género asociados a esta disciplina, dominada por los hombres.

Y Nepal regresó sin medallas, pero los nepalíes estaban encantados de todos modos: la nadadora Gaurika Singh, de 13 años, hizo una actuación impresionante, a pesar de ser la deportista más joven de los Juegos, y la BBC incluyó el himno nacional de este país en la lista de los más extraordinarios.

El trabajo duro que hay tras el triunfo

En ocasiones una victoria conlleva más que un simple éxito deportivo.

Lang Ping, entrenadora del equipo femenino chino de voleibol (ganador del oro), ha desafiado durante años la política deportiva del Partido Comunista Chino. Tras los JJ.OO. del 2008 en Pekín, cibernautas provocadores la tacharon incluso de traidora por entrenar entonces al equipo estadounidense, el cual eliminó al equipo chino.

La brasileña Rafaela Silva, quien dominó en judo, fue aclamada como heroína por ser la primera medalla de oro para el país anfitrión, pero no hace mucho tiempo fue descalificada, tras lo cual fue víctima de abusos racistas (casi abandona el deporte). Dijo en una emotiva entrevista:

After my defeat, everyone criticized me. They said judo wasn't for me, that was a embarrassment for my family. Now I'm an Olympic champion in my own home.

Tras la derrota, todos me criticaron. Dijeron que el judo no era para mí, que era una vergüenza para mi familia. Ahora soy campeona olímpica en mi propia casa.

Feyisa Lilesa, corredor etíope, arriesgó posiblemente su vida al cruzar sus brazos en «X» al cruzar la línea de meta en segunda posición durante el maratón olímpico. El símbolo procede del pueblo Oromo y de sus partidarios durante las manifestaciones contra la represión por parte del gobierno de Etiopía, país en el que se trata duramente a los disidentes, tanto físicos como virtuales.

Lilesa tiene la intención de solicitar asilo en Brasil, EE. UU. o Kenia.

Su nombre será mencionado junto al de los históricos atletas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos que hicieron el saludo del Poder Negro en las Olimpiadas de 1968

Feyisa Lilesa aprovechó el escenario más importante de su vida para expresar un grito generacional silenciado a favor de la libertad. Habló sin palabras.

La tenista Mónica Puig, primer oro en la historia de Puerto Rico, dio a los puertorriqueños un motivo de felicidad después de un verano repleto de noticias desalentadoras.

Y luego que el taekwondista Ahmad Abughaush lograra el primero oro en la historia de Jordania, la celebración por parte de algunos de sus compatriotas jordano-palestinos fue agridulce. Los medios no comentaron su origen palestino o el hecho de ser hijo de refugiados palestinos, y el reconocimiento patriótico hacia él contrastó totalmente con la discriminación sistemática que sufren los palestinos de Jordania.

El duro camino hacia los Juegos

Aparte de ganar, el camino hacia los Juegos puede estar repleto de obstáculos.

La participación de Rusia en Río se vio dañada por el escándalo de dopaje en los deportistas rusos. La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) rechazó la solicitud para competir de casi todos los atletas rusos, excepto la de la saltadora de longitud Darya Klishina. En un principio solo se le iba a permitir participar bajo bandera neutral y, cuando aceptó, los cibernautas la acusaron de traición.

The Refugee Olympic Athletes team. Source: UNHCR Facebook Page

El equipo olímpico de refugiados. Fuente: Página de Facebook de ACNUR.

Posteriormente, el Comité Olímpico Internacional dijo que los atletas rusos que habían recibido el permiso de la IAAF podían competir bajo la bandera rusa. Klishina no logró la medalla tras quedar novena en salto de longitud.

10 atletas (6 hombres y 4 mujeres) huyeron de la guerra, la violencia y la opresión en Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Siria y Etiopía para hacer al fin historia por el primer equipo olímpico formado completamente por refugiados. Solo cuatro años antes, Samia Yusuf Omar, velocista somalí en los JJ.OO. del 2008 en Pekín, había muerto ahogada mientras intentaba cruzar el Mediterráneo, llevando el drama de los refugiados a los hogares.

Por primera vez, Trinidad y Tobago envió a una gimnasta a unos Juegos Olímpicos, pero el proceso de selección fue especialmente tenso. La gimnasta nacida en Trinidad Thema Williams fue presentada inicialmente como la opción del país para los Juegos de Río, pero fue sustituida de repente por Marisa Dick, nacida en Canadá y con doble nacionalidad. Los debates sobre la vigilancia del cuerpo, la identidad nacional y la legalidad de la decisión de la Federación de Gimnasia de Trinidad y Tobago circularon durante semanas. William ha prometido emprender acciones legales; Dick finalizó en la posición número 55 en la fase de calificación del general individual femenino de gimnasia artística en Río.

Una vez en los Juegos, los deportistas también deben enfrentarse a otros desafíos, como por ejemplo el intenso examen de sus compatriotas. Por ejemplo, los mexicanos no se mostraron contentos con la actuación de su delegación en los Juegos, la cual no logró ninguna medalla de oro, aunque sí se hizo con tres platas y dos bronces. El sitio de noticias ilustrado Pictoline recordó a los críticos que los deportistas no son los responsables únicos de las derrotas: políticas pobres, la desorganización en el gobierno, la falta de patrocinadores y la apatía pública también contribuyen.

En Brasil, la injusticia y los JJ.OO. van de la mano

Mientras que albergar unos Juegos Olímpicos se presenta a menudo como una manera de potenciar el perfil del país y de impulsar la construcción de infraestructuras útiles, no hay garantías de que la inversión dé resultados. Por su parte, Río de Janeiro ha sido sede de dos acontecimientos deportivos de magnitud en un período corto de tiempo: la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA en 2014 y los JJ.OO. de verano en 2016.

Prepararse para la siguiente tarea significaba invertir fondos públicos para construir las sedes necesarias, dinero que según muchos brasileños sería mejor emplearlo en reforzar servicios como la educación y la sanidad.

Para mayor desgracia, las autoridades brasileñas se enfrentaron a acusaciones de arrasar de manera cruel (y puede que incluso ilegal) barrios completos para disponer de solares para los acontecimientos. Desde 2009, en un contexto pre-olímpico, se desalojó a la fuerza a decenas de miles de residentes y se demolieron sus hogares, con una remuneración en ocasiones de 400 reales (unos 110€) como compensación. Muchas familias que ya vivían sumidas en la pobreza en las favelas, comentaron la dificultad de encontrar un nuevo hogar.

Un símbolo de estos desalojos olímpicos en Río es la comunidad de Vila Autódromo, situada antes en el actual emplazamiento del Parque Olímpico. Se desalojó a más de un 90 % de las 800 personas que vivían en esta pequeña comunidad, y los que quisieron quedarse sufrieron las medidas violentas de la policía.

A house in Vila Autódromo shared by two people was half-demolished when only one of them agreed on settlement offered by the city of Rio. Photo: Fernando Frazão / Agência Brasil CC BY 3.0

Una casa en Vila Autódromo compartida por dos personas fue demolida parcialmente después de que solo uno de ellos aceptara la solución propuesta por la ciudad de Río. Foto: Fernando Frazão / Agência Brasil CC BY 3.0.

Dado este contexto de desigualdad, algunos no se mostraron contentos con que una canción funk oficial compuesta para los Juegos, fuera encargada por el gobierno de Río. El estilo funk de la música nació en las favelas y se ha enfrentado a una dura represión de las autoridades. El productor cultural Julio Barroso acusó a la ciudad de «vender una imagen falsa» de preocuparse «por igual de todas las clases sociales», mientras que otros esperaban que el funk hiciera del nexo que el país tanto necesita.

Tanto antes como durante los Juegos, algunas organizaciones por los derechos humanos documentaron los abusos, aprovechando la ventaja de las nuevas herramientas digitales para difundir la concienciación. Y un grupo internacional de chefs y de activistas en contra de la hambruna intentaron cambiar la situación de los más desfavorecidos de Río cocinando comidas gourmet con alimentos sobrantes de la Villa Olímpica.

¿Quieres saber más sobre los JJ.OO. de Río?

Comprueba a continuación la lista completa de historias de Global Voices sobre este tema: