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La extraña e histórica elección presidencial estadounidense

Photo by Ted Eytan via Flickr. CC BY-SA 2.0

Foto de Ted Eytan vía Flickr. CC BY-SA 2.0.

Incendio de basureros“. “Choque de trenes“. “Pesadilla“. Esas son apenas algunas palabras que se han usado para describir la contienda presidencial estadounidense entre la candidata demócrata Hillary Clinton y el candidato republicano Donald Trump. Han sido 18 largos meses de campaña, debates y escándalo que han dominado los titulares no solamente en Estados Unidos, sino también en todo el mundo.

Los estadounidenses finalmente fueron a las urnas para poner fin al asunto. Una exigua mayoría votó por la política de larga trayectoria Hillary Clinton, pero el empresario y estrella de reality shows Donald Trump logró la presidencia al obtener la mayoría en el colegio electoral.

El camino que llevó a Trump a la victoria ha sido extraño y surrealista para muchas personas que ven las elecciones desde lejos. Su candidatura –y posterior popularidad y triunfo– ha despertado temores de que la democracia estadounidense está en peligro. A los iraníes que vivieron los dos mandatos de la presidencia populista de Mahmood Ahmadinejad, el hábito de Trump de desacreditar a sus oponentes, su mensaje racista y xenofóbico y su misoginia les resultan familiares.

Cartoon by Mana Neyestani for IranWire.

Caricatura de Mana Neyestani para IranWire.

Para los venezolanos, se puede encontrar semejanzas entre Trump y el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez. Ambos cultivaban una presencia provocadora en medios tradicionales y sociales para atraer al público por millones, de la que un pueblito en Macedonia se está aprovechando, por lo menos en el caso de Trump.

La gente de la región exsoviética ve rastros del sistema de sus propios países en el nuevo presidente estadounidense –sin importar quién gane. Una victoria de Hillary Clinton, política desde hace tiempo y cuyo esposo ejerció como presidente de ese país entre las presidencias de George H. W. Bush y George W. Bush, puede reforzar la visión de que la política estadounidense está dominada por un puñado de familias poderosas. Una victoria de Trump, de otro lado, podría ser un golpe para los liberales de Asia Central que señalan la política occidental como algo fundamentalmente diferente a la suya.

Con acusaciones de fraude electoral que se han lanzado durante las primarias y la violencia en algunas de las manifestaciones de Trump, un usuario de Tumblr llamado Ragamberi imaginó cómo sonaría la cobertura noticiosa si los medios africanos informaran sobre las elecciones estadounidense en el mismo tono en que los medios occudentales informan sobre las elecciones africanas. Los resultados fueron mordaces:

Explaining the weekend’s clashes, America experts – based at Eduardo Mondlane University in Maputo, Mozambique, Southern Africa – say Illinois has longstanding, deep-seated ethnic and sectarian tensions that are sure to boil over if the Obama regime does not allow UN peacekeepers before the hotly contested polls in November.

Explicando los enfrentamientos del fin de semana, expertos en Estados Unidos –desde la Universidad Eduardo Mondlane en Maputo, Mozambique, sur de África– dicen que Illinois tiene antiguas tensiones étnicas sectarias arraigadas que con certeza se desbordarán si el régimen de Obama no autoriza a los pacificadores de Naciones Unidas antes de las sumamente disputadas elecciones en noviembre.

La contienda presidencial ha dado a las autoridades de propaganda de China mucho con qué trabajar. Luego de los debates televisados entre Clinton y Trump, organizaciones afiliadas con el estado chino y el Partido Comunista Chino promocionaron un video que parodia a los dos candidatos. El video, que retrataba a Clinton y Trump cantándose canciones de amor entre ellos, se hizo viral en los medios sociales chinos.

En setiembre, una visita de Trump dejó molestos a los mexicanos, no solamente con el candidato sino también con su propio presidente, Enrique Peña Nieto, por haberlo invitado. Trump ha hecho frecuentes comentarios despectivos hacia los mexicanos y los mexicano-estadounidenses, y lanzó su campaña con la promesa de construir un muro en la frontera entre México y Estados Unidos para detener la inmigración indocumentada –y que México pagaría por su construcción.

En un momento en que las relaciones bilaterales entre Moscú y Washington se han puesto cada vez más tensas, Rusia ha figurado de manera destacada en la carrera hacia la Casa Blanca. Las elecciones se han visto empañadas por acusaciones de que las autoridades rusas atacaron cibernéticamente al Comité Nacional Demócrata y especulaciones sobre el cariño de Trump por el presidente ruso, Vladimir Putin.

Dejando a un lado los golpes de pecho diplomáticos, muchos rusos comunes y corrientes están siguiendo la competencia política entre Clinton y Trump con interés. El bloguero ruso Ilya Varlamov viajó a través de Estados Unidos para registrar la carrera presidencial:

Americans have found themselves in such a tricky situation that I’ve even started to feel a little bit sorry for them. Imagine: the presidential elections are fast approaching and there's no one to choose from! It's as if you were given the choice between Zyuganov [the head of the Russian Communist Party] and Zhirinovsky [the head of the Liberal Democratic Party of Russia]. It's awful to think about, but that's what the Americans have done to themselves.

On one side there's Clinton, the old lady who everyone’s had enough of, who faints every now and then, and who'll die at any moment. On the other side there’s Trump, the delusional clown who has made a show out of the elections, who spews all kinds of bullshit, and who openly mocks everyone. And you ask, who is there to vote for?

Los estadounidenses se ven en una situación tan complicada que hasta a mí me están comenzando a dar un poco de lástima. Imaginen: las elecciones presidenciales se aproximan a toda velocidad ¡y no hay nadie a quién elegir! Es como si a ustedes les dieran a escoger entre Zyuganov [jefe del Partido Comunista Ruso] y Zhirinovsky [jefe del Partido Demócrata Liberal de Rusia]. Es espantoso pensarlo, pero es lo que los estadounidenses se han hecho a sí mismos.

Por un lado está Clinton, la madura señora de la que todo el mundo está harto, que se desmaya de vez en cuando y que se va a morir en cualquier momento. Por el otro lado está Trump, el delirante payaso que ha hecho un espectáculo de las elecciones, que escupe todo tipo de estupideces y que se burla abiertamente de todo el mundo. Y te preguntas ¿por quién se puede votar?

El sueño americano: Un ‘hogar y una vida sin temor’

“Dadme tus cansados, tus pobres, tus masas amontonadas gimiendo por respirar libres”, dice parte de un poema grabado en la icónica Estatua de la Libertad en la bahía de Nueva York. El ciclo electoral del 2016 ha visto ese sentir arrastrado hacia el lodo.

Trump ha organizado una gran parte de su campaña en señalar al “otro”. En respuesta a violencia como el ataque masivo en San Bernadino, hizo un llamado a un “bloqueo total y completo de ingreso de musulmanes a Estados Unidos hasta que los representantes del país puedan averiguar qué estaba pasando” –lo que muchos expertos legales creen que sería inconstitucional. Sostuvo que recordaba haber visto miles de musulmanes en Estados Unidos celebrando los ataques del 11 de setiembre, algo que la policía local dice que no ocurrió.

Y tampoco descartó la idea de obligar a los musulmanes en Estados Unidos a registrarse en una base datos o portar una identificación especial.

Sus declaraciones llegaron teniendo como fondo un aumento en los crímenes de odio contra estadounidenses musulmanes. La vigilancia de comunidades y lugares de culto musulmanes ya es la norma; por su parte, Clinton tampoco ha dicho mucho sobre si cambiaría esta realidad.

Trump también ha sido acusado de racismo contra los negros muchas veces a lo largo de su carrera. Fue un abierto partidario del movimiento que cuestiona que el presidente Barack Obama haya nacido en los Estados Unidos y si realmente es ciudadano estadounidense. Y en el camino de la campaña, Trump fue lento en condenar a los partidarios de la supremacía blanca que respaldan su candidatura.

Todo esto en un momento que el movimiento Black Lives Matter [Las vidas negras importan] destaca el racismo en la aplicación de la ley en Estados Unidos.

Aunque algunos grupos han sido arrastrados al candelero, otros han quedado largamente olvidados, como las poblaciones nativas estadounidenses. La incendiaria carrera presidencial ha monopolizado la atención mientras un movimiento indígena para bloquear una incursión a sus tierras por parte de la tubería de acceso de Dakota se lleva a cabo en el Medio Oeste del país.

Con un país tan dividido y con la desigualdad tan descontrolada, Tori Egherman, colaboradora de Global Voices, hizo un conmovedor pedido por la unidad y la igualdad dos meses antes de las elecciones de noviembre:

Now, more than ever, it’s time for the United States to make good on its promise to its citizens and its promise to those seeking refuge. Life. Liberty. Home. We have to make the minorities among us feel safe. That is the very least of our responsibilities.

We have to put aside our own pain and our own past and all that baggage we carry and make the American Dream of home and life without fear real for everyone.

Ahora más que nunca, es momento de que Estados Unidos cumpla con su promesa a sus ciudadanos y su promesa a quienes buscan refugio. Vida. Libertad. Hogar. Tenemos que hacer que las minorías que están entre nosotros se sientan seguras. Es la mínima de nuestras responsabilidades.
Debemos dejar a un lado nuestro propio dolor y nuestro pasado y todo el equipaje que cargamos y hacer real para todos el sueño americano de hogar y vida sin temor.

Aunque muchos colaboradores de Global Voices no pueden votar en Estados Unidos, nos sentimos cerca de esta contienda presidencial estadounidense como con pocas elecciones antes. Es por eso que todos los miércoles desde el 26 de octubre, nos hemos estado reuniendo para hablar de las últimas noticias que llegan de las elecciones de Estados Unidos: nuestras esperanzas, preocupaciones y también nuestros temores.

Pueden ver la siguiente serie:

Lea nuestra cobertura completa de las elecciones presidenciales estadounidenses: