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Quién es Sérgio Moro: Juez que condenó a Lula será el superministro de Jair Bolsonaro

Sérgio Moro en una entrevista en 2015 | Imagen: Marcos Oliveira/Agência Senado/CC.

Sérgio Moro, juez federal responsable de la Operación Lava Jato, fue confirmado como Ministro de Justicia en el futuro gobierno del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro.

Moro es una figura polémica, aclamado por la población brasileña que lo ve como símbolo de la lucha contra la corrupción y mientras otros lo rechazan pues ven indícios de persecución partidaria en las decisiones del juez federal.

Un discípulo de “Manos Limpias”

Se conoce con el nombre de Operación Lava Jato al conjunto de investigaciones de lucha contra la corrupción iniciadas en 2014. Inicialmente, tenía como objeto investigar indícios de lavado de dinero en una estación de gasolina en la ciudad de Curitiba, capital de Paraná, donde se realizaba lavados de auto [N. del T. de ahí el origen del nombre, pues “lava jato” significa “lavado a chorro” en portugués] y llevó a un descubrir un amplio sistema de pago de sobornos de grandes empresas brasileñas a políticos de diversos partidos.

Como titular del Décimo Tercer Distrito de Curitiba, Sérgio Moro estuvo al frente de algunos de los procesos judiciales más mediáticos de la operación. Moro es un admirador declarado de la Operación Manos Limpas, que investigó sistemas de corrupción entre miembros de la élite política italiana en la década de 1990, y aplicó en Lava Jato estrategias inspiradas en las utilizadas por el procurador Antonio Di Pietro, coordinador de la investigación italiana.

Con el objetivo de movilizar a la opinión pública en defensa de la operación, el equipo de investigación de Lava Jato trabajó en contacto directo con los medios, como reveló un reportaje reciente de The Intercept Brasil, tanto con colectivos de prensa y divulgación de documentación de las investigaciones como por medio de filtraciones estratégicas de informaciones reservadas.

Manifestación en favor de la operación Lava Jato, en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, la mañana del 4 de diciembre de 2016 | Imagen: Tomaz Silva – Agência Brasil/CC.

Las polemicas de Lava Jato

La estrategia de mediatización de los procesos judiciales de Lava Jato le valieron al equipo de investigación el apoyo de una parte significativa de la población brasileña. Pero algunos acontecimientos alimentaron la desconfianza y las acusaciones de las investigaciones eran dirigidas por intereses políticos con el objetivo de atacar al Gobierno y a políticos del Partido de los Trabajadores (PT).

Una polémica que involucra a Sérgio Moro se refiere a la divulgación de audios de una escucha realizada en el teléfono de la entonces presidenta de la República, Dilma Roussef, de una conversación con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. La intervención telefónica sería ilegal. En primer lugar, por involucrar a la presidenta de la República, la investigación debió derivarse al Supremo Tribunal Federal, que podría decidir sobre la reserva de las informaciones recopiladas. En segundo lugar, la propia interceptación de la conversación se habría hecho de manera irregular, pues la realizó la Polícia Federal después de una orden del juez Sérgio Moro de interrumpir las interceptaciones.

En otra situación controvertida, Rogério Favreto, juez del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Brasil, tribunal de segunda instancia donde se ventila el proceso en el que se ordenó la prisión de Lula, determinó la libertad del exoresidente. En ese ocasión, Moro, que ya no estaba a cargo del caso de Lula y estaba de vacaciones, se manifestó por medio de su despacho, e instó a la Polícia Federal a no cumplir con el mandato.

En el caso más reciente, menos de una semana antes de la primera vuelta, Moro permitió la divulgación de parte de la delación premiada de Antonio Palocci, realizada en abril, que implicaba a Lula en el esquema de corrupción de Petrobrás. La información brindada por el exministro de Hacienda de Lula no tenía elementos nuevos para la investigación ni venía acompanhadas de pruebas. Por esa razón, el primer intento de acuerdo de delación premiada del exministro Palocci no fue aceptada por el grupo especial de procuradores de la Operación Lava Jato en Paraná.

El superministerio de Moro

Desde la elección de Jair Bolsonaro, partidarios del presidente electo especularon que Sérgio Moro debería tener un puesto en el nuevo gobierno. Al día siguiente de la segunda vuelta electoral, Gustavo Bebianno, presidente del Partido Social Liberal (PSL), el partido de Bolsonaro, declaró a los medios la disposición del presidente electo de designar a Moro como ministro de Justicia o para ocupar un futuro puesto de ministro en el Supremo Tribunal Federal. La información fue confirmada por el propio presidente en entrevista en una cadena nacional de televisión.

Por medio de una nota divulgada a la prensa, Sérgio Moro confirmó la invitación. El juez federal deberá dejar su función en la magistratura y en la Operación Lava Jato para asumir a partir de enero de 2019.

Fui convidado pelo Sr. Presidente eleito para ser nomeado Ministro da Justiça e da Segurança Pública na próxima gestão. Após reunião pessoal na qual foram discutidas políticas para a pasta, aceitei o honrado convite. Fiz com certo pesar pois terei que abandonar 22 anos de magistratura. No entanto, a perspectiva de implementar uma forte agenda anticorrupção e anticrime organizado, com respeito a Constituição, a lei e aos direitos, levaram-me a tomar esta decisão. Na prática, significa consolidar os avanços contra o crime e a corrupção dos últimos anos e afastar riscos de retrocessos por um bem maior. A Operação Lava Jato seguira em Curitiba com os valorosos juízes locais. De todo modo, para evitar controvérsias desnecessárias, devo desde logo afastar-me de novas audiências. Na próxima semana, concederei entrevista coletiva com maiores detalhes.

Curitiba, 01 de novembro de 2018.
Sergio Fernando Moro

Fui convocado por el señor presidente electo para ser nombrado ministro de Justicia y Seguridad Pública en la próxima gestión. Después de la reunión personal en la que se discutieron políticas para el sector, acepté esta honrosa convocatoria. Quedo con algo de pesar pues tendré que abandonar 22 años de magistratura. Aunque la perspectiva de implementar una fuerte agenda anticorrupción y contra el crimen organizado, con respeto a la Constitución, la ley y los derechos me llevaron a tomar esta decisión. En la práctica, significa consolidar los avances contra el crimen y la corrupción de los últimos años y alejar el riesgo de retroceso por un bien mayor. La Operación Lava Jato seguirá en Curitiba con los valerosos jueces locales. De todos modos, para evitar controversias innecesarias, desde luego, debo apartarme de nuevas audiencias. La próxima semana concederé una entrevista colectiva con mayores detalles.

Curitiba, 01 de noviembre de 2018.
Sergio Fernando Moro

Según Jair Bolsonaro, el sector Justicia deberá sumar atribuciones de otros órganos, como el Consejo de Control de Actividades Financieras, actualmente vinculado al Ministerio de Hacienda, y toda la estructura del Ministerio de Seguridad Pública, creado por el actual presidente Michel Temer. Sérgio Moro debe tener autonomía para sugerir nombres para cargos al interior del Ministerio de Justicia, como el director general de la Polícia Federal. Se especula que las atribuciones del Ministerio de Transparencia, Fiscalización y Contraloría General de la República también se deben incorporar a este sector, con lo que se formará lo que se ha llamado “superministerio”.

Juiz Sérgio Moro durante la declaración en la comisión de reforma del Código Procesal Penal | Imagen: Lula Marques/Agência PT/CC.

Polémicas alrededor de la designación

Así como su desempeño como juez federal en las investigaciones de Lava Jato, la designación de Moro ha generado opiniones divididas. Los partidarios del presidente electo la consideran una señal de fortalecimiento e institucionalización de la lucha contra la corrupción en el país. De otro lado, los críticos señalan que esta designación sería una confirmación del sesgo político-partidario de las acciones de Sérgio Moro en la Operación Lava Jato.

El juez fue responsable directo de la condena y prisión del expresidente Lula, favorito en la contienda presidencial, en un proceso judicial marcado por controversias. Además, las filtraciones de informaciones reservadas en momentos críticos causaron daño político al Partido de los Trabajadores que beneficiaron la campaña de Bolsonaro.

Sobre la designación, Ciro Gomes, exgobernador del Ceará y candidato derrotado a la presidência, criticó al juez:

Acho Moro um juiz político, politiqueiro. Então, é muito melhor que ele fique no Ministério do que no Supremo. Ele deveria assumir logo a política. A aptidão dele para a política é completa. Só que com a toga vira uma aberração.

Me parece que Moro es un juez político, politiquero. Entonces, es mucho mejor que se quede en el ministerio y no en el [Tribunal] Supremo [Federal]. Después, debería asumir la política. Su aptitud para la política es completa. Solamente que con una toga se vuelve una aberración.

Después de la designación, el vicepresidente electo, Hamilton Mourão, declaró a la prensa que habian considerado a Moro durante la campaña electoral. La información sugiere que cuando se dieron a conocer informaciones que perjudicaban la candidatura del Partido de los Trabajadores la última semana antes de las elecciones, Moro ya sabía de su posible participación en un gobierno de Bolsonaro.

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