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Argentina: Tierra de inmigrantes y emigrantes

Hay un dicho en América Latina que dice: “los mexicanos descienden de los aztecas, los peruanos de los incas, y los argentinos de los barcos.” Y el escritor argentino Jorge Luis Borges decía que “los argentinos son europeos que nacieron en el exilio”.

Argentina es un país construido por inmigrantes, principalmente por europeos que escaparon de la guerra y el hambre a comienzos del siglo XX. Dejaron España, Italia, Francia, Gales, Alemania y establecieron hogares en una vasta y rica tierra llena de posibilidades. El resultado de esta inmigración fue una comunidad que extrañaba la madre partia dejada atrás y que no compartía una tradición común.

Monumento al Inmigrante en Rosario, Argentina. Tomada por Pablo David Flores y usada con licencia de Creative Commons. http://www.flickr.com/photos/pablodavidflores/534949058/

Monumento al Inmigrante en Rosario, Argentina. Tomada por Pablo David Flores y usada con licencia de Creative Commons. http://www.flickr.com/photos/pablodavidflores/534949058/

Las últimas tres décadas del siglo empezaron a traer nuevos inmigrantes; esta vez principalmente de los países vecinos pero también de Corea, Japón y, después, Ucrania. Las condiciones económicas en países como Perú, Bolivia y Paraguay empujaban a sus ciudadanos a buscar un mejor estilo de vida en un país que, comparado con otros en la región, estaba creciendo rápídamente.

Durante los años setenta, Argentina estuvo gobernada por una junta militar. Muchos intelectuales y activistas se vieron obligados a elegir entre el exilio y la muerte. Se fueron, y extendieron el alcance cultural a Europa. En el nuevo siglo, después de la crisis política y económica del 2001, muchos jóvenes abarrotaron Ezeiza, el aeropuerto internacional de Buenos Aires y dijeron adiós mientras soñaban con una nueva vida en otro lugar. En un movimiento circular, los argentinos se fueron a Europa, regresando a la primera patria de sus abuelos.

Sin embargo, no todos los inmigrantes experimentan el regreso a Europa de la misma manera: el color de su piel, su acento, costumbres y capacidad de adaptarse a la nueva realidad son elementos que determinarán cómo serán recibidos en un país nuevo. El contraste entre argentinos siendo aceptados afuera y argentinos aceptando a otros de fuera puede ser a veces muy evidente. Como escribe un comentarista español en el blog Vagonettas:

Los problemas de acceso a nuestro país de ciudadanos argentinos son mínimos, además es mal ejemplo, porque Argentina siempre ha caído y cae muy bien a todos los españoles (no lo digo porque otros no, pero siempre hay paises que caen mejor).

A veces, otros inmigrantes latinoamericanos experimentan las subidas y bajadas de vivir en Argentina. El blog grupal Somos Paraguayos reúne historias de paraguayos en el extranjero, y su sección sobre contribuciones de los que viven en Argentina muestran nostalgia por la tierra, historias de dificultades en adaptarse, pero también gratitud por las oportunidades. Por ejemplo Wilson Jacquet escribe, “Gracias, Argentina” y detalla cómo su familia emigró y que él ha completado sus estudios y ahora está casado y con un bebé en camino.

Juan Pablo Meneses es un periodista chileno que vive y trabaja en Buenos Aires. En su blog Cronicas Argentinas dedicó una serie de artículos a describir la vida actual de los inmigrantes como él, en el país sudamericano. Escribe:

Están los descendientes de inmigrantes que vinieron hasta la Argentina en barco que, muchas veces, recuerdan con orgullo esa argentina hecha por sus abuelos. Están los argentinos que en los últimos años se han ido del país, y que aseguran estar felices del viaje y de la no-vuelta, y recomiendan a Ezeiza como la única salida. Están los inmigrantes de los países limítrofes, la próxima primera minoría argentina, quienes se fortalecen bajo la lluvia de críticas. Están los que aseguran que Argentina sí es un país generoso, y quienes se oponen terminantemente a esa afirmación. Están casi todos.

La variedad de experiencias y orígenes de los nuevos inmigrantes hoy crea una intricada realidad que es difícil de aprovechar para un país cuya forma está en constante cambio. Como la migración aumenta en el mundo de hoy, Argentina tendrá pronto que enfrentar el hecho de ser, como fue, un país hecho de personas queriendo hacer un hogar en una nueva tierra. Entender las diferentes experiencias de inmigrantes ayudará a construir el país de manera unida a pesar de, y enriquecida por, la diversidad cultural.

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