El gran acontecimiento de las elecciones europeas, en lo que respecta a España, es la irrupción victoriosa en el panorama político de «Podemos» (@ahorapodemos), una formación política creada hace cuatro meses, liderada por el carismático Pablo Iglesias, profesor en la Universidad Complutense de Madrid. Con un programa electoral que recoge las principales reivindicaciones de los diferentes movimientos sociales surgidos en la oleada de contestación a las políticas de austeridad, Pablo Iglesias ha conseguido posicionarse como la cuarta fuerza política del país.
Los resultados de las elecciones europeas celebradas el 25 de mayo de 2014 han dibujado un mapa político marcado por el abstencionismo y el auge de los partidos nacionalistas de derechas en el viejo continente. En países como Francia con el Frente Nacional (FN) como ganador, Holanda donde toma relevancia el partido anti musulmán, Dinamarca, Finlandia, Italia y Hungría, el ascenso de los extremistas pinta un paisaje desolador.
En España, pese a que el Partido Popular vuelva a encabezar los resultados de las europeas y que el PSOE, grupo socialdemócrata, siga siendo el segundo partido del país, se asoma una crisis del bipartidismo sin precedentes. Los dos partidos mayoritarios juntos a penas logran agrupar a la mitad de los votantes por primera vez en la historia democrática española. Esta lectura es importante sobre todo de cara a las elecciones generales que se celebraran el próximo año en la península ibérica.
Del grito indignado “sí se puede” a «Podemos», hay un paso. El partido representa una maduración de las protestas y nuevas ideas que han ocupado las calles españolas en los últimos años. Aunque su líder rechace la herencia del movimiento indignado, resulta casi imposible obviar el estrecho vínculo entre la marea anti-crisis y el nuevo partido. Las propuestas más sonadas del joven pero potente Podemos son: la creación de un salario máximo así como una renta básica universal, una edad de jubilación más temprana y la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales, una mayor protección de los trabajadores frente a los despidos entre otras.
El objetivo de desmantelar las políticas de austeridad tomadas hasta ahora por los distintos gobiernos en el poder, el refuerzo y aumento de los derechos de los ciudadanos en materia de participación política, educación, vivienda, salud, y la lucha contra la corrupción son los ejes recurrentes del programa. Los ciudadanos han volcado su apoyo a estas medidas en las urnas, en la calle y en internet.
Entre las claves del éxito del partido que ha conseguido un 11,29 % de votos el domingo pasado está la capacidad de conexión con la ciudadanía. Financiado con varias campañas de crowdfunding, «Podemos» es el partido que más seguidores ha obtenido en las redes sociales en comparación con los dos partidos principales y teniendo en cuanta su reciente creación: más de 189 000 frente a los 141 000 del Partido Popular y 140 000 del PSOE.
Con el hashtag #Podemos25M los tuiteros comentaban esta sorpresa española de los comicios europeos. Algunos incluso pronosticaban reacciones:
A #Podemos25M se le subestimó. Como se infravaloró al 15M. Vereis como ahora todos correrán al paternalismo y a darles consejos.
— Fernando Berlín (@radiocable) Mayo 25, 2014
Otros expresaban su ilusión en la jornada del domingo:
Yo ya me siento realizada como ciudadana. Hoy más que nunca, las cosas pueden cambiar, hoy mas que nunca #Podemos25M
— Marta LA VANIDOSA =) (@marta_1175) Mayo 25, 2014
Hace una mañana preciosa para ir a votar a #Podemos25M con la mayor ilusión en muchos años pic.twitter.com/Aywmw8mzc2«
— Domingo Carabajal (@doming745) Mayo 25, 2014
Mientras algunos comentaban su experiencia de voto:
Un hombre de mas de 70 años se me ha quedado mirando a la acreditación y me ha dicho: claro que podemos…#Podemos25m — DAVID BALLESTEROS (@maragatozombie) Mayo 25, 2014
Hoy vamos a llevar la indignación a las urnas, espero que este día se recuerde como el principio del fin del bipartidismo #Podemos25M :)
— Jorge Newman (@IBIHB) Mayo 25, 2014
El apoyo electoral y cibernético, vertido en «Podemos» le ha permito conseguir cinco escaños en el Parlamento Europeo, un resultado sorprendente si se tiene en cuenta que la formación carece de medios y de experiencia. Ahora ciudadanos y partidos rivales están mirando con lupa los primeros pasos de Podemos tanto a nivel europeo que nacional.
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