“La Llorona” de Guatemala fusiona terror y política para relatar inquietante historia de la guerra civil

Fotograma de una de las escenas de la película “La Llorona” en YouTube.

En América Latina la llorona es una popular leyenda oral sobre una mujer que ahogó a sus hijos y luego, condenada y arrepentida, los busca de noche en los ríos y asusta a quienes la ven u oyen sus gritos.

Se ha representado a la llorona en diversas obras culturales, como “Coco“(2017) de Disney, pero también en películas de terror de Hollywood como “La maldición de la Llorona” (2019) y las múltiples interpretaciones de la canción mexicana “Llorona“. De acuerdo con la revista Foreign Policy, diez películas han aludido a esta leyenda.

En 2019, el director guatemalteco Jayro Bustamante replanteó la historia reciente de su país a través del cuento para producir la película de terror sumamente politizada “La Llorona”. En esta historia, los espíritus de los miles de asesinados durante la guerra civil de Guatemala regresan para atormentar a un anciano dictador y a su familia en su aristocrático hogar.

“La Llorona” es la primera película centroamericana en ser candidata a Mejor Película Internacional en los Globos de Oro, que se celebrarán el 28 de febrero.

A continuación, un avance de la película:

Con el telón de fondo de la Guerra Fría, la guerra civil de Guatemala se prolongó desde la década de 1960 hasta la de 1990, con diferentes gobiernos respaldados por Estados Unidos que pretendían sofocar cualquier intento de oposición crítica y guerrillas de izquierda. Los pueblos indígenas padecieron el genocidio a manos del Estado guatemalteco, que fue responsable de más del 90 % de las muertes, desapariciones y otras violaciones de los derechos humanos durante este periodo.

“La encarnizada guerra civil se cobró la vida de unas 200 000 personas, la mayoría de las cuales eran indígenas. En todo el país, se han identificado 626 lugares de masacre“, informó The Conversation en 2018. Se bombardearon los pueblos, las víctimas eran empaladas o quemadas vivas, las mujeres embarazadas y los niños fueron brutalmente asesinados. El difunto dictador Efraín Ríos Montt fue condenado a 80 años en 2013 por genocidio y crímenes de lesa humanidad por la masacre de al menos 1771 ixiles durante su mandato en 19821983. Sin embargo, menos de dos semanas después, los tribunales de Guatemala revocaron la condena por motivos técnicos.

Bustamante da vida a la leyenda popular para vincular el sangriento pasado de Guatemala y la actual lucha por la justicia, Foreign Policy señala:

The antagonist is not the woman who has lost everything, as we have come to expect. The antagonist is instead the broken human personification of the force of genocidal actions that took everything from her.

La antagonista no es la mujer que lo ha perdido todo, como esperábamos. En cambio, la antagonista es la personificación humana de las acciones genocidas que le arrebataron todo.

La película ha recibido una calificación del 97 % en Rotten Tomatoes, y las reacciones a la nominación de la película han sido enormemente positivas.

La cantante guatemalteca de origen maya Sara Curruchich entrevistó por Zoom a la protagonista María Mercedes Coroy, de origen maya kaqchikel. Coroy anima a las mujeres y a las niñas a perseguir sus sueños.

Aunque es difícil encontrar críticas en internet, han surgido voces que resaltan que se ha rodado la película desde perspectivas blancas y ladinas (persona de ascendencia mixta en Centroamérica). Dichos de un Bicho, ilustrador salvadoreño que vive en Estados Unidos, afirma:

The narrative is constructed from the white/ladino point of view, and ultimately places the white/ladino Guatemalan characters at the center, leaving the indigenous characters on the periphery.

La narrativa se construye desde el punto de vista blanco/ladino y, en última instancia, se centra en los personajes blancos/ladinos guatemaltecos, y margina a los personajes indígenas.

Sandra Xinico Batz, de origen maya kaqchikel, hizo una crítica similar a la anterior película de Bustamante, Ixcanul (2015)

En un país como Guatemala, hablar, escribir, proyectar, escenificar, (etc.) la vida indígena (ahora) dota de beneficios, claro, cuando no son los indígenas (mismos) quienes con sus demandas estructurales (…). Cuando los pueblos indígenas con su propia voz y a su forma se pronuncian sobre su situación son severamente juzgados, pero cuando se habla sobre ellos con la voz de un no indígena la cosa se transforma, ya no es igual (entonces sí escuchamos).

Por ahora, los indígenas guatemaltecos no han dado su opinión sobre La Llorona de Bustamante ni sobre su reconocimiento internacional. En redes, muchos centroamericanos esperan que su talento brille en la gran pantalla.

Puedes alquilar y ver La Llorona de Jayro Bustamante en Mowies, Shudder, o Amazon.

Inicia la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor, trata a los demás con respeto. No se aprobarán los comentarios que contengan ofensas, groserías y ataque personales.