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Haití: “Todos tenemos ocho dias de edad”

Ocho días después del desastroso terremoto del 12 de enero, que volvió los ojos del mundo hacia Haití, con una cuota de muerte aún no clara, los esfuerzos de socorro continuaban en Puerto Príncipe y en otras áreas. Una fuerte réplica temprano en la mañana del 20 de enero alarmó a muchos, pero los nuevos daños fueron relativamente pocos. Muchos haitianos han vuelto rápidamente su atención a las cuestiones de supervivencia, y los trabajadores de socorro a la obtención de alimentos, agua y tratamiento médico a las comunidades necesitadas.

Para algunos, parece haber una sensación de que el terremoto fue una etapa decisiva en la historia de Haití, casi un reinicio. Como el usuario de Twitter @yatalley (Yael Talleyrand) ha señalado:

Tengo 8 días de edad … Haití tiene 8 días de edad … todos tenemos 8 días de edad: tenemos todo un futuro por construir.

Otros haitianos vía actualizaciones en línea, han expresado su frustración con los esfuerzos de socorro en la forma en que se ejecutan y la información compartida. En Twitter, @carelpedre (periodista de Radio, Carel Pedre) hizo una serie de preguntas, “Cinco Q (y una C)” [NdT: Esto en referencia a la letra inicial de cada pregunta en inglés] :

1. Q: ¿Quién está a cargo en Haití para distribuirnos alimentos, agua y suministros médicos?

2 Q: ¿Qué va a hacer el gobierno con la ayuda humanitaria?

3 Q: ¿Cuándo van a empezar a distribuir la ayuda apropiadamente?

4 Q: ¿A dónde podemos ir para obtener alimentos y agua?

5 Q: ¿Por qué después de 8 días, el presidente aún no se dirige formal y oficialmente a la nación?

y la C: ¿Cómo esperan que seamos pacientes cuando tenemos hambre, sed y hemos perdido todo?

Y agregó:

Espero que algunos periodistas se las pregunten al Presidente o al PM la próxima vez que se reunan.

@Jcastera (Jean-Marc Castera) expresó sentimientos similares: “Sería fantástico si alguien se hiciese cargo y delineara un plan a futuro …” La ansiedad hizo mella incluso en aquellos cuya seguridad no estaba inmediatamente en una situación de riesgo. “Necesito que esto termine. No puedo manejarlo más, estoy volviéndome loco”, escribió @yatalley.

Paralelamente a los esfuerzos de socorro oficiales, muchas organizaciones han trabajado para ayudar a los heridos y hambrientos. En el Blog Livesay [Haití], la trabajadora de caridad Tara Livesay describe un extraordinario (y exitoso) intento de llevar a varios pacientes heridos de gravedad a una clínica ad hoc montada en un buque de la Marina de los EE.UU.:

De repente y de la nada, un helicóptero sobrevoló en círculo una o dos veces … y luego bajó. Aterrizó justo en frente de nosotros. Dos fornidos militares del helicóptero se acercaron y dijeron que podrían llevar cuatro personas. Elegimos los cuatro en peores condiciones. Dijeron: “Regresaremos en diez minutos por más.” No podíamos creer lo que estaba sucediendo. Volvieron … y lo hicieron de nuevo. Tres viajes al buque para el pueblo de Simon Pele …. Sentí como que se hacía justicia.

Otro trabajador de caridad, el padre Marc Boisvert Pwoje Espwa, visitó la prisión principal en Puerto Príncipe, y descubrió una crisis:

Dos tercios de la prisión están destruidos. Hay agujeros en las paredes del exterior y agujeros en el techo que los presos utilizaron para escapar …. Necesidades inmediatas: alimentos, ropa, atención médica de primeros auxilios, artículos de higiene personal. Los presos restantes están inhumanamente encerrados en cuatro celdas. Es lamentable!

“Hay de 60 a 75 prisioneros en cada celda, lo que es absolutamente inhumano”, añadió más tarde. Su organización dispuso que se llevara alimentos a la prisión, donde los reclusos ayudaron con la distribución.

En Jacmel, al sur de Puerto Príncipe, el trabajador de beneficencia Gwen Mangine – cuya organización ha estado trabajando largas horas para distribuir los suministros que llegan a la pista de aterrizaje de la ciudad – se tomó un momento para reflexionar sobre el ritmo de sus esfuerzos:

Sabemos que no es sostenible. Nosotros lo sabemos. También sabemos que estamos en un momento crítico en la vida de nuestra comunidad, y por alguna razón, Dios nos ayuda dondequiera que vamos …. podemos realmente “poner manos a la obra” trabajando duro por las dos primeras semanas a medida que los sistemas y procesos estén en su lugar. Después de ese tiempo, espero que hagamos más trabajo por turnos y reanudemos los días libres regulares. Sabemos que este es un proyecto interminable que hemos comenzado.

En muchas áreas, las necesidades urgentes superaban la ayuda disponible. @troylivesay (trabajador social Troy Livesay, con sede en Puerto Príncipe) señaló: “Pareciera que en cada área que entramos existe una tienda/carpa que la ciudad ha tendido, herida de gravedad y que no ha recibido ninguna atención.” Él informó que estaba conduciendo a través de las montañas en la frontera de República Dominicana para recoger suministros. Como su esposa Tara explicó más tarde en el Blog Livesay [Haití]:

… Por cualquier razón los grandes no están ayudando a la pequeña ONG con los suministros y tal – por lo que hemos tenido que encontrar las cosas por nosotros mismos y hemos ido encontrando la ayuda. Es evidente que la política y las cosas en los niveles más altos están provocando un retraso en una respuesta adecuada. Mientras que eso es totalmente desalentador – hemos estado trabajando en red  junto con otras pequeñas organizaciones no gubernamentales para encontrar una solución de ser rechazados por las grandes organizaciones de ayuda. Es un degaje net por aquí. (Degaje es un aforsimo en creol que básicamente significa “hacerlo trabajar” – net es la palabra en creol para ‘todo el camino o mucho “).

A su regreso a Puerto Príncipe, Troy Livesay comentó: “Fue algo tenebroso regresar a una ciudad tan tranquila por la noche” y “La ONU está controlando y restringiendo los movimientos de los militares de EE.UU. … no dejándolos salir por la noche. Estoy bastante seguro de que los marines no tienen miedo. “

@RAMhaiti (músico y hotelero Richard Morse) hizo algunos comentarios precisos sobre la política de ayudas:

La ayuda y la dispersión de la ayuda ES política. La experienca dice que la política nunca se detiene. ¿Cuáles familias están obteniendo ayuda?

He sido llevado a creer que la búsqueda y las operaciones de rescate tienen una prioridad para con el ciudadano de los EE.UU.

No me malinterpreten, estoy diciendo cosas que he escuchado. Búsqueda y rescate todavía están aquí, esa es una buena señal. Yo he salido con ellos dos veces.

Yo no estoy amargado. Trato de conseguir una visión completa de lo que está pasando, así que hago preguntas. Hacer preguntas mejora los resultados.

Mientras tanto, muchos medios de comunicación internacionales sugieren que la violencia en las calles está obstaculizando los esfuerzos de socorro. HaitiAnalysis.com publicó un artículo de la televisión británica, Andy Kershaw discute esta noción:

Esta suposición de que existe una amenaza a la seguridad ha quedado completamente sin respuesta por parte del ejército de reporteros de la prensa extranjera, igualmente no familiarizados con Haití y el carácter de los haitianos. De hecho, los reporteros de TV en particular, después de haber agotado las posibilidades televisivas de los escombros, han estado hablando de “seguridad”, “disturbios” y “violencia”, cuando toda la evidencia disponible parece indicar todo lo contrario.

@troylivesay tiene pensamientos similares desde el escenario: “Hemos visto poco o ninguna violencia. Está ocurriendo en zonas aisladas/incidentes. Incluso ahora aquí existe menos violencia/crimen que en las principales ciudades de los EE.UU.”

Y el periodista canadiense Nico Jolliet – un miembro de un equipo que hace reportes y publica videos bajo Creative Commons para un sitio web llamado Desastres desde dentro – realizó una visita a un campamento llamado Santa Teresa, en las colinas de Puerto Príncipe, donde las personas cuyas casas fueron destruidas o dañadas se han refugiado. “Debe haber cerca de unas 4000 personas ahí”, escribió:

El calor es insoportable en las carpas improvisadas y tiendas de campaña, sobre todo con gente cocinando debajo de ellas.

Pero lo que me sorprende es lo bien conservadas que están, teniendo en cuenta que no hay letrinas, tachos de basura, o cualquier otra cosa …. La gente es amigable y de buen carácter, los niños juegan, las mujeres lavan la ropa en tinas de plástico o cocinan lo que queda de comida en las estufas de carbón. Se ocupan de los heridos lo mejor que pueden …. Sin embargo, ninguna ayuda les ha llegado. Sólo vi a un médico haitiano que trabaja con los pocos suministros que salvó de su casa. Después de pasar por tan terrible experiencia parecen mantenerse unidos y resistir.

Su vídeo-reporte publicado en YouTube, incluye una entrevista con una mujer que, si bien admitió que el suministro de alimentos se le estaba agotando, parecía casi alegremente determinada a que su familia sobreviva de algún modo.

La cobertura especial de Global Voices sobre el terremoto en Haití está aquí.

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