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Nigeria: Redescubriendo el bosque sagrado de ‘Osun-Osogbo’

Immanuel Afolabi es un productor de cine, profesor, periodista independiente y escritor nigeriano. Le apasionan las cuestiones relacionadas con el desarrollo de la comunicación mediante textos, sonidos e imágenes fijas y en movimiento. Gracias a recursos financieros del Instituto Francés de Investigación (IFRA-Nigeria), Immanuel realizó un documental: Osun Groove: Lost but Found? 

El Bosque Sagrado de Osun es patrimonio cultural de la UNESCO y abarca hasta 74 hectáreas de extensión. Por irónico que suene, este sitio histórico es fruto de la labor de Susan Wenger. Susan Wenger es la sacerdotisa austriaca Iya Adunni (la madre Adunni), la cual visitó el bosque por primera vez en la década de 1950 y se enamoró del lugar. Wenger se ha convertido en la personificación del “espíritu del bosque”, la traducción al español de Osogbo. 

Nwachukwu Egbunike habló con Immanuel Afolabi sobre su viaje al Bosque Sagrado de Osogbo y sobre el papel de los medios sociales a la hora de revivir prácticas religiosas ya extinguidas o en procesos de extinción. 

Immanuel Afolabi

Nwachukwu Egbunike (NE): Acaba de hacer un documental sobre el Bosque Osogbo. ¿De qué trata?

Immanuel Afolabi (IA): Para empezar hablaré del origen del documental. El año pasado estuve durante un tiempo en el Instituto Francés de Investigación y el director me comentó que había una conferencia internacional sobre identidad, patrimonio, cultura, etc. Me dijo que le gustaría que yo indagase sobre alguna vertiente de estos conceptos a través de un documental y, en concreto, sugirió El Bosque Sagrado de Osun. Se basa en el patrimonio, pues este bosque sagrado ha existido durante cientos de años y todavía hay cosas que ni la occidentalización ni la modernización han deformado, a pesar de la gran influencia posterior de Susan Wenger, una austriaca. Lo que hice fue estudiar si los nigerianos, concretamente gente de Osogbo, respondían de manera positiva o negativa, e incluso la neutralidad de sus respuestas ante lo que sus grandes ancestros les han legado. Debido a la naturaleza sagrada del bosque y la influencia del cristianismo y el islam, hallé que la mayoría de personas de Osogbo evitan confraternizar con su bosque sagrado. Hay distintos aspectos y entresijos relativos al bosque que analicé en el documental.

NE: Parece que Nigeria es una línea divisoria entre el cristianismo y el islam. ¿Qué lugar ocupa entonces el Bosque Sagrado de Osogbo dentro de esta ecuación? 

IA: Los estudios afirman que el 50% de los nigerianos son musulmanes, el 40% cristianos y el 10% somos tradicionalistas, si se me permite usar esta palabra. Esto supone un gran desafío para la supervivencia del Bosque Osun. Pero una de las personas a las que entrevisté, la cual era practicante de la religión de Osun, me contó que la mayoría de nigerianos pueden declararse no afines al bosque públicamente, pero ser visitantes asiduos en secreto. El problema es la hipocresía, esto es lo que deduzco a raíz de las respuestas de este entrevistado en particular. No obstante, en nuestra intimidad, hacemos un par de cosas para celebrar la religión tradicional. Pero el desafío todavía está ahí; o bien lo observamos abiertamente, o de la manera encubierta, tal y como las personas confraternizan con la religión tradicional. El reto reside en que, como resulta lógico, sabemos que el cristianismo y el islam son las dos religiones dominantes de este país y no comparten nada con la religión tradicional; la mayoría de nigerianos que “afirman” ser cristianos o musulmanes no confraternizan con nuestras religiones tradicionales, a causa de los dogmas de estas dos religiones: el cristianismo y el islam 

La diosa de la fertilidad, el Bosque de Osogbo, Nigeria (Forografía: Feathersproject.wordpress.com)

NE: ¿Cuál fue su percepción del Bosque de Osun?

IA:  Fui al bosque en calidad de espectador participante, no como un participante que observaba. Por ejemplo, cuando la sacerdotisa me pidió que hiciera un par de cosas para tomar parte en el culto del Osun, me opuse porque no creo en su deidad. Pero eso no truncó mi tarea, porque fui con ojos de artista: permitirme ver lo que otros no pueden, permitirme ser los ojos de la sociedad. Aun así, cuando llegó el momento de identificarme con un devoto de la deidad, tuve que excusarme por no hacerlo. Quizás también pueda ser relevante que trabajé entre musulmanes mientras hacía este documental. Incluso estuve en uno de sus rituales religiosos, pero nunca me obligaron o me pidieron que participase en ellos. Fui para observar lo que hacían y hacer un reportaje sobre ello, pero en realidad no veo que haya un conflicto entre lo que hago y mi afiliación religiosa.

NE: Aparte del documental que ya ha hecho, ¿qué piensa acerca del potencial de los medios sociales para llevar a otras partes las voces del patrimonio cultural de Nigeria? ¿Hay esperanza o no es más que un bombo publicitario?

IA: No es un bombo publicitario y hay esperanza. Pero creo que la puerta hacia el desarrollo será formar a los tradicionalistas para que ellos mismos puedan informarnos directamente, en vez de a través de intermediarios, los nativos digitales. Se me restringió el acceso a algunos lugares porque ya practicaba un culto. Así que si se les enseñase a los tradicionalistas cómo utilizar los medios sociales para informar acerca de su patrimonio cultural, tendrían la libertad para darnos el cien por ciento de la manera que ellos quieren que se divulgue. Es de este modo como puedo responder con exactitud a esta cuestión: como profesional, si tuviera la oportunidad de formar a los locales, de contratar a los medios sociales para relatar sus cultos tradicionales. Creo que esto les ayudaría más y que contribuiría a usar dichos medios para transmitirnos lo que quieren desde su punto de vista tradicional y cultural. 

NE: ¿Se contratará a los medios sociales para promocionar este documental?

IA: Lo dudo, porque el propósito es meramente académico. Sin embargo, pretendemos hacer algunos cortos que se subirán a YouTube. El objetivo primordial es que se proyecte en una conferencia internacional (Patrimonio, Memoria e Identidad en África Occidental), organizada a principios de este mes en el Instituto de Estudios Africanos, de la Universidad de Ibadan. Otro objetivo es que se proyecte en festivales de cine de todo el mundo. En resumen, servirá como herramienta de educación y enseñanza. .

NE: ¿Hay un sitio web para este documental?

IA: No hay ningún sitio web para el documental, pero tengo un blog y los patrocinadores del proyecto – IFR – también tienen un sitio web. 

NE: ¿Cree que hay un punto de encuentro común entre las prácticas orales religiosas en África y la tecnología? 

IA: No soy el más adecuado para responder a esta pregunta. Sin embargo, algunos investigadores defienden que la tecnología se encuentra arraigada en las religiones tradicionales yoruba. Por ejemplo, algunos creen que el corpus Ifa —un medio por el cual el sacerdote Ifa se comunica con los dioses, estos responden y les transmiten lo mismo a sus clientes— se trata de tecnología en acción. Otros son de la opinión de que la habilidad para predecir el futuro (adivinación) ya es un avance tecnológico.  

NE: ¿Pueden los medios sociales otorgarles la vida eterna a prácticas religiosas africanas que se están extinguiendo (al digitalizar su experiencia espiritual)? 

IA: Sí, se pueden utilizar para preservarlas y hacerlas accesibles al resto del mundo. La tecnología facilita el almacenamiento de estas diversas prácticas culturales como la religión y el arte—. Los medios sociales pueden servir como plataforma a través de la cual las tradiciones y religiones orales puedan mostrarse a la comunidad global de manera sencilla y a mayor velocidad. Facebook y Twitter serán plataformas que integren estas prácticas religiosas, al servir como medios de comunicación entre muchos grupos tradicionales, religiones y al promocionar las prácticas indígenas. 

NE: ¿Y qué ocurre con Facebook o Twitter en los idiomas locales de Nigeria? 

IA: Puede ayudar. Pero es posible que algunas de estas personas no tengan acceso a los medios sociales por la falta de educación. Debido a que el idioma de enseñanza todavía es el inglés. Si a las personas se les enseña en su lengua indígena, no solo se fomentará el desarrollo, sino que esto conducirá a la adaptación de estas plataformas de los medios sociales.  Sin embargo, en África estamos en desventaja por seguir la antigua trayectoria de desarrollo. Aunque esta actitud hacia el desarrollo ha cambiado, los restos siguen estando ahí. Hasta que el idioma de enseñanza no pase del inglés a los idiomas locales, no se producirá un avance y, sobre todo, la integración y aceptación de los medios sociales continuará siendo en gran parte elitista.

NE: En general, ¿cuál es a sus ojos el presente o futuro, según sea el caso, de las plataformas de medios sociales, dentro y fuera del arte? 

IA: Lo primero es que necesitamos desarrollar nuestra tecnología en Nigeria. Cuanto mayor sea el avance del que dispongamos y mayor sea el acceso de los nigerianos, incluyendo locales, a la tecnología, tanto mejor para la gente de Nigeria. Necesitamos crear acceso para los nigerianos gracias al uso de esta tecnología. El futuro se presenta prometedor y el mundo se está volviendo majara; en este sentido, la tecnología dirige el mundo. Y no podemos alejarnos de esta tendencia. 

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