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Universidades venezolanas en huelga exigen mejoras económicas

Numerosas marchas han tenido lugar en las ciudades sede de las universidades públicas más importantes de Venezuela y se ha declarado, después de varias discusiones, una huelga general.

El punto central de la pugna está dado por los sueldos de los profesores universitarios, quienes a pesar de la preparación y la experiencia, ocupan un puesto más en la larga fila de profesionales con intensos ahogos económicos.

En efecto, no es una situación nueva. Sin embargo, con los movimientos erráticos de la economía venezolana y los choques entre grupos políticos, la lucha de los universitarios se torna cada vez más compleja.

Así, con las controversias que han tenido lugar en los últimos meses entre los representantes del gobierno y de las universidades públicas, se escribe un episodio más de un largo conflicto.

La situación de las universidades alimenta también de modo ineludible la polarización política. Las posiciones se atomizan y se diversifican. Se sostiene que las reivindicaciones que se exigen tienen mucho que ver con intereses políticos ocultos, se discute la ineficiencia del paro universitario, se acusa de saboteo y se buscan distintos modos de protesta.

Desde su página de Facebook, Daniela Olivero comparte una fotografía que muestra uno de los modos de protesta más extendidos en esa universidad: las clases fuera de las aulas.

Fotografía publicada por Daniela Olivero, usada con permiso

Fotografía publicada por Daniela Olivero, usada con permiso

Del mismo modo, la página de Facebook de la Universidad Central comparte varias fotos de las protestas y los debates que han tenido lugar:

UCV en asamblea estudiantil sobre el paro indefinido en el Aula Magna. Usada con permiso

UCV en asamblea estudiantil sobre el paro indefinido en el Aula Magna. Foto compartida por Universidad Central de Venezuela en Facebook.

Foto compartida por Universidad Central de Venezuela en Facebook.

Foto compartida por Universidad Central de Venezuela en Facebook.

A favor de la huelga de los profesores, Gustavo Coronel critica con dureza al gobierno y amalgama la lucha de los profesores universitarios a la dinámica nacional e internacional:

…a los profesores universitarios venezolanos, cuanto les pagan? Y cuando les pagan? Les pagan hoy, en bolívares constantes, la cuarta parte de lo que les pagaban en 1999 […] Por ello no es sorprendente que los profesores universitarios venezolanos se vayan a la huelga. Es que ese es un paso inevitable. Como debería serlo el de la huelga cívica indefinida por parte de una población que no tiene papel tualé […]

Coronel continúa:

Promover la gran protesta es golpista? Pedir al país que insurga es atentar contra la nación? O es, precisamente, tratar de evitar que la nación venezolana sea totalmente destruída por esta pandilla de hampones e ineptos enquistada en el poder? A muchos venezolanos esa lógica falsa del régimen los tiene bajo chantaje. La misma oposición organizada se ha visto obligada a actuar con cautela, temiendo ser tildada de golpista.

Asimismo, desde El Pretexto, Raquel Aquino entrevista a Tatiana Lugo, profesora jubilada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y autora del blog Vainas de Tatiana. En la entrevista se discute la identidad de quienes forman parte de la universidad, particularmente de la Universidad Central, y también las causas y consecuencias de la situación de los profesores y de su protesta.

Los profesores de la UCV son una especie rara: optan por un modo de vida que, por una parte, les da la satisfacción de transmitir conocimientos, les brinda el inmenso honor de ayudar a formar a los profesionales que Venezuela requiere pero por otra les impide tener estabilidad económica. Desgraciadamente, los gobiernos venezolanos a partir de la década de los 80 han decidido, erróneamente, ignorar la importancia de la formación académica […] los estudiantes carecen de laboratorios modernos, tecnología apropiada, por no hablar de becas y bibliotecas.

En el mismo post se expone el costo de los productos básicos y se compara con los sueldos de los profesores (sus cifras han tenido como fuente a la Asociación de Profesores de la UCV, de mayo de 2013):

En un punto de vista convergente y desde el blog ven-educa, Yonathan Ruiz ve la situación de las universidades y la huelga como una muestra de mezquindad de parte de los encargados oficiales de la educación superior y lamenta que a pesar de las posibilidades económicas del país, el sector educativo se vea envuelto en pugnas por recursos:

Que los educadores de las universidades públicas tengan que dejar las aulas para salir a la calle a exigir y defender derechos inherentes a su alta investidura, es un síntoma inequívoco de mezquindad de quienes pudiendo haber evitado esto, no lo hicieron. […]

Si el país, concretamente el Estado, no trata y no valora suficientemente al talento de los educadores, difícilmente lograremos remontar la enorme cuesta que tenemos con la crisis sociocultural que nos ha traído hasta aquí.

Y como los señalamos, las posiciones se diversifican. En varios sectores de la opinión venezolana, el paro de universidades se ve como un recurso desgastado e ineficiente. Así lo expone David Da Silva, un estudiante de Estudios Internacionales de la UCV que comenta, además, la posición de los sindicatos en medio del conflicto:

En mi opinión, los paros del sector universitario no tienen el mismo peso político y económico que, por poner un ejemplo, un paro de trabajadores en las empresas básicas de Guayana. Esto último conllevaría a una disminución en la producción de aluminio, acero y hierro, lo cual comprometería de manera importante la continuidad de la gran misión Vivienda Venezuela.

En cambio, los paros en la educación superior afectan principalmente a la misma comunidad universitaria.

Y en cuanto a la situación de los trabajadores administrativos de la Universidad, sostiene :

Algunos movimientos o grupos estudiantiles que se identifican con la izquierda política, y que por lo tanto mantienen una actitud pro-gobierno, han tratado de llevar la situación que vive el personal universitario al plano político, cuestión que no me parece correcta, ya que se desvirtúa una realidad gremial, sindical, laboral y entran en discusión otros temas que están totalmente fuera de contexto.

En un video compartido por Isabel Matos, algunos profesores de la Escuela de Idiomas Modernos (de la Universidad Central de Venezuela) dan su testimonio. Explican cuánto ganan, en qué lo gastan, qué otras actividades deben hacer para poder llegar al fin de mes y qué consecuencias puede tener esto en su desempeño dentro de las actividades universitarias.

En una inclinación mucho más crítica, el profesor Pablo Aure explica por qué se encuentra en contra de la huelga de universidades, a pesar de estar de acuerdo con varios de los argumentos que se discuten y de haber sido sancionado, según cuenta, por oponerse al paro:

Desaprovechamos la mejor tribuna que son las aulas de clases o los pasillos para conversar con nuestros estudiantes y colegas sobre la situación nacional.

Si piensan que parando la Universidad “le ablandaremos” el corazón a esta gente que deliberadamente tienen como objetivo exterminarnos: se equivocan.

Mi llamado es a la reflexión y pensar en esos miles de estudiantes que tienen su proyecto de vida, también a esos miles de familiares que hacen sacrificios para costear los estudios de sus muchachos.

Heriberto Gómez expone desde la ciudad de Mérida, al oeste del país, algunas de las consecuencias del paro universitario en el portal Aporrea:

- Un día de clases que pierde un estudiante, no lo recuperará más nunca en su vida. Será un día perdido para siempre, así le den luego la clase.
– En la ULA [Universidad de Los Andes] por cada día laboral que se pierde por paro, se echan a la basura 4 millones de bolívares fuertes.[…]
– Para los estudiantes que son de afuera de Mérida o de las ciudades donde se localicen sus centros de estudios, un día de paro significa una importante pérdida económica para ellos y sus padres, pues igual deben pagar residencias, comidas y otros gastos de vida, a pesar de no estar en clases.

Entre la enumeración de causas, el autor apunta también las posibles intenciones que, según piensa, están detrás de quienes dirigen la huelga de profesores:

Detrás del paro hay otros intereses ocultos, pues está dirigido por profesores con clara identificación político-partidista opositoras al gobierno nacional. Así se cumplan sus reivindicaciones salariales, sus intereses políticos y personales son otros.

Al momento de la publicación de este post las universidades a nivel nacional se han declarado en huelga indefinida.

Mientras tanto, la mayoría de las comunicaciones tienen lugar de modo público, en los medios tradicionales y a través de los medios ciudadanos. Los recintos universitarios continúan cerrados, y las universidades, en protestas o con clases magistrales se expanden en el mundo digital y en los espacios de calle.

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