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Movimientos ambientales en Colombia toman los medios ciudadanos para proteger la palma de cera del Quindío

salento

“Valle de Cocora”, imagen de la usuaria de Flickr Nuria Pascual. Usada bajo licencia Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0).

La palma de cera del Quindío es una especie vulnerable nativa de la zona del mismo nombre en Colombia y es también el árbol nacional del país. Esta palmera se encuentra protegida por diversas medidas propulsadas por el gobierno colombiano, pues enfrenta muchas amenazas. Sin embargo, los peligros más recientes están atacando la palma justamente donde debería estar más protegida: un parque nacional.

A la fecha se encuentran en trámite por lo menos tres concesiones mineras en el municipio de Salento, Quindío. Parte de las áreas en cuestión han sido supuestamente solicitadas por la minera Anglo Gold Ashanti (aunque sus representantes han negado interés). Esto afectaría a terrenos del Parque Nacional Natural Los Nevados, o a diversas áreas calificadas como Área Forestal, Reserva Natural o Distrito de Manejo Integrado.

Tatiana Herrera Giraldo, personera en la municipalidad de Salento, ha creado la petición en Change.org “Detengan la megaminería en Salento“. La petición ha sido dirigida a la Agencia Nacional de Minería de Colombia y otras instituciones. En la petición se menciona que “Salento, el Valle de Cocora, el Parque Nacional Natural de los Nevados, y nuestro árbol nacional, la Palma de Cera, se encuentran en grave riesgo si la explotación minera se hace una realidad en el Quindío”.

Ahora bien, la palma no sería la única especie afectada:

Según un informe del diario El Espectador, el verdadero peligro, empero, no radica ahí. La futura explotación del yacimiento minero denominado La Colosa, en Cajamarca, Tolima, podría ser la verdadera amenaza, pues las actividades mineras podrían afectar la cuenca del río Tochecito, donde se encuentra la mayor cantidad de ejemplares de la palma de cera, unas 600,000.

La posibilidad de que estas amenazas ambientales puedan volverse realidad está movilizando ya a los activistas, tanto en el terreno como en internet. La visibilidad se ha ido ganando en las redes sociales colombianas durante los últimos días, y las acciones de defensa continuarán:

Esperamos que, por el bien del medio ambiente, la predicción del siguiente tuit no se cumpla:

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