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Los mercados de los refugiados ayudan a traer comida saludable a una zona con escasez en Pensilvania

Pradip Upreti, center, stocks shelves in his Erie, Pennsylvania store, UK Supermarket. Credit: Erika Beras

Pradip Upreti, en el centro, llena los estantes de su tienda, Supermercado UK, ubicado en Erie, Pensilvania. Crédito: Erika Beras.

Esta historia de Erika Beras originalmente apareció en PRI.org el 24 de noviembre del 2016. Se republica aquí como parte de un acuerdo para compartir contenido.

Gran parte de Erie, Pensilvania es una zona con escasez de alimentos -la gente no tiene fácil acceso a alimentos frescos ni comida nutritiva. Pero en un tramo de Erie, en y alrededor de la calle Parade, en el lado este de la ciudad, las tiendas a cargo de refugiados están apareciendo y haciendo una gran diferencia.

En el supermercado UK, Samantha Dhungel saca bolsas de verduras del congelador. En su carrito de compras hay cebollas y berenjena, pero saca un vegetal que solo conoce por su nombre nepalés. Es una hoja verde que su marido de Nepal utiliza en su cocina.

“Esto ayuda mucho porque no se puede encontrar este tipo de cosas en Walmart o K-Mart o donde sea que la gente compre”, dice ella.

Y no puedes encontrar cosas como esta en gran parte de la ciudad. Antes de que abriera esta tienda, hace dos años había un par de tiendas de abarrotes y algunos lugares de comida rápida alrededor. Todos ellos vendían comida que no era nutritiva, dice Alex Iorio. Ella es la educadora de salud pública del Departamento de Salud de Erie. Dice que este lugar es diferente.

“Esta tienda tiene toneladas de arroz integral, productos integrales, harinas, cosas como esas”, manifiesta, “un montón de frijoles secos y guisantes ricos en proteínas. Todos estos productos son considerados saludables y a los propietarios de estas tiendas les gusta tener este tipo de productos porque tienen una larga vida de almacenamiento”.

El tramo de la parada donde se extiende el supermercado UK ya no es una zona con escasez de alimentos. Es uno de los 20 supermercados que ha aparecido en Erie en la última década, dirigido por antiguos refugiados.

La mayoría de las tiendas vende alimentos frescos y productos integrales. Antes, si la gente en el vecindario quería verduras frescas, harina de maíz o nueces, tenía que conducir a través de la ciudad o a los suburbios.

Luego dos años después, Pradip Upreti, un refugiado nepalés, abrió el supermercado UK.

“Miré en la comunidad y encontré que realmente hay una necesidad de tiendas asiáticas en Erie, pues no tenemos muchas”, dijo.

No estaba tratando de resolver el problema de la falta de comida -ninguno de los propietarios de las tiendas tampoco. Solo querían que los refugiados de Erie, que representan el 10% de la ciudad, tuvieran acceso a alimentos específicos.

La gente manejaba largas distancias y compraba productos como la yaca y la pizza halal. Luego lo revendían a la gente de la comunidad. Upreti vio un negocio que se abría allí.

“Quería hacer más, como mucha gente viajaba a Pittsburgh o Cleveland solo para comprar alimentos, no me parecía justo”, manifestó.

La tienda de Upreti vende en su mayoría productos del sur de Asia. Al cruzar la calle, hay una tienda, perteneciente a un iraquí, que vende muchas especias. A la vuelta de la esquina, otra tienda iraquí se especializa en pescado y carnes como cordero y cabra. Y hay más de una docena de tiendas como estas.

Upreti cuenta que tiene clientes de todas partes y la mayoría de ellos son antiguos residentes del área.

“Los indios y nepaleses son los dos grupos étnicos más grandes, junto con los africanos, árabes estadounidenses y algunos vietnamitas y birmanos”, indica.

Iorio del Departamento de Salud conoce este lugar porque dirige la iniciativa de la Tienda del Rincón Saludable de Erie, que ayuda a las ciudades de Pensilvania que no tienen comida ni bebida.

Ella visita las tiendas para asegurarse de que tienen alimentos saludables en sus estantes estrechos y llenos. Si lo hacen, se les recompensa -100 dólares al año, nuevos carritos de compras o vitrinas para verduras. No sabe de donde la gente conseguía sus alimentos antes de que estas tiendas comenzaran a aparecer.

“Siempre habían algunas tiendas en las esquinas”, dijo. “Pero creemos que la gente va a comprar a lo que tiene acceso y a lo que está acostumbrada”.

Tener estas tiendas aquí no es una solución plena. Por más que se abastezcan de arroz integral y verduras, la gente aún escoge otras cosas. Como Swapna Sibarim, cuyo carrito de compras está lleno.

Y cuando paga por sus verduras, arroz y yogurt, hay algunas otras cosas -como ingredientes para algunos postres dulces.

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