¿Ves todos los idiomas arriba? Traducimos las historias de Global Voices para que los medios ciudadanos del mundo estén disponibles para todos.

Entérate más sobre Traducciones Lingua  »

Para tener una postura por el amor, el Orgullo de Beirut debió superar al odio

Brazaletes distribuidos durante la marcha del Orgullo de Beirut. Foto usada con autorización.

El Orgullo de Beirut, que promociona la autoafirmación y la dignidad y se opone al discurso de odio y la violencia están tomando la capital del Líbano.

Se planearon una serie de actividades entre el 14 y 23 de mayo. Desde una exhibición de moda hasta exhibiciones de películas, pasando por charlas, talleres y reuniones, la idea es presentar “una postura positiva contra el odio y la discriminación en general, y quienes se oponen a la diversidad de género y sexual en particular”. La lista completa está acá y la etiqueta asociada es #BeirutPride [Orgullo de Beirut].

Aunque ya antes ha habido actividades más pequeñas, las de 2017 son consideradas como las primeras organizadas del Orgullo de Beirut.

La iniciativa tuvo un inicio duro. El primer evento, organizado por el grupo Proud Lebanon [Líbano orgulloso], debía llevarse a cabo el domingo 14 de mayo en el Hotel Monroe de Beirut, con ocasión del Día Internacional contra la homofobia, transfobia y bifobia, que usualmente es el 17 de mayo.

Sin embargo, el hotel fue presionado por un grupo de académicos musulmanes para cancelar el evento. Los académicos, miembros de la Liga de Académicos Musulmanes (Ulemas) en el Líbano (هيئة علماء المسلمين في لبنان), publicaron una serie de declaraciones en su página de Facebook donde amenazaban con intervenir con protestas si se llevaba a cabo el evento.

En un artículo para el diario en francés L'Orient-le-jour, Anne-Marie El-Hage explicó qué ocurrió después:

Victime d'une campagne orchestrée de pressions, d'intimidations, voire de menaces proférées par un nombre d'instances musulmanes du pays, et pas seulement extrémistes, l'association s'est vu signifier par le service de sécurité de l'hôtel qu'elle était persona non grata.

Víctimas de una campaña organizada de presión, intimidaciones y hasta amenazas de un grupo de autoridades musulmanas en el país, y no solamente extremistas, los servicios de seguridad del hotel dijeron al grupo que eran persona no grata.

Las afirmaciones en cuestión, publicadas en la página de Facebook de los Ulemas, citan las muy conocidas razones para oponerse a los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero y otras minorías sexuales y de género (LGBTQ+). En una publicación de estado, instan al Gobierno a “detener inmediatamente esta situación que ha llegado muy lejos y que amenaza la seguridad social, conducta, valores, salud pública y la estructura de las familias libanesas”.

Aunque a menudo el Líbano es visto como un lugar relativamente seguro para los LGBTQ+ en el mundo árabe, la homofobia y la transfobia siguen estando generalizadas y las personas LGBTQ+ siguen enfrentando discriminacón legal.

Esto se debe en gran parte al artículo 534 de la ley que establece que ‘todo intercambio sexual contrario al orden de la naturaleza es castigo con prisión de hasta un año’.

Esto no quiere decir que no haya habido progresos. El artículo 534 ha enfrentado recusaciones legales, y en 2013 la Sociedad Psiquiátrica del Líbano fue la primera de un país árabe en condenar la creencia de que la homosexualidad es un trastorno mental.

En conversación con Global Voices, Khaled Merheb, abogado de Orgullo Líbano dijo que preguntaron al Gobierrno por qué no ofrecía protección contra esas amenazas dado que el grupo está registrado legalmente desde 2014 (y debe proteger a las ONG de amenazas), pero el Gobierno no brindó explicación alguna.

They said nothing about Beirut Pride in general but said that any event needs a prior permit from the general security and that the NGO should be registered with the Ministry of Interior. They said this while knowing that such events don't need a permit and that Proud [Lebanon] has been legally registered since 2014

No dijeron nada del Orgullo de Beirut en general, pero dijeron que toda actividad necesita de un permiso previo de seguridad general y que la ONG debe estar registrada en el Ministerio del Interior. Lo dijeron sabiendo que esas actividades no necesitan permiso y que el Orgullo [del Líbano] está registrado legalmente desde 2014.

La oposición al evento no vino solamente de los grupos musulmanes. El autor de este artículo también vio un mensaje de WhatsApp distribuido por miembros de un grupo ortodoxo cristiano donde a los miembros se les pidió “rezar contra la amenaza de la homosexualidad”.

El mensaje decía luego que la “homosexualidad ya está reconocida en la mayoría de países occidentales y que ahora se promueve en el Líbano”, seguido de una invitación a una conferencia de un “doctor” que presentará su opinión y la de la Iglesia.

En consecuencia, el evento no se llevó a cabo.

Orgullo de Beirut persevera

Pero a pesar de las piedras en el camino, el resto del Orgullo de Beirut siguió llevándose a cabo.

Está motivado por un principio fundamental, el de “promover la autoafirmación y dignidad” y oponerse al “discurso de odio y violencia, sobre todo los que se basan en género y diversidad sexual” y defiende la “no agresión y un enfoque imparcial a ideas preconcebidas a través de iniciativas de sensibilizacion social”, según la Declaración del Orgullo de Beirut.

Como parte de las actividades del Orgullo de Beirut, el grupo Cliffhangers, comunidad de narrativa con sede en Beirut, organizó una noche de historias la noche del 15 de mayo con el tema “LGBTQ+ y aliados y fluidez en todas sus formas”.

Fue el “formato habitual”, dice a Global Voices Dima Matta, quien fundó el grupo, “una fila y luego un micrófono abierto”. Entre los participantes estuvieron Hamed Sinno, el líder de la banda libanesa Mashrou’ Leila; Laure Makarem, feminista activista involucrada con la Red Feminista; Sinine Nakhle, instructora de psicología en la Universidad Americana de Beirut; Lary BS, diseñador de vestuario, estlista de modas y consultor que vive en Beirut; y Nour Hajjar, comediante libanesa.

A eso le siguió una sesión con el micrófono abierto en donde varios participantes tomaron el escenario para contar sus historias personales.

Foto de la noche de Cliffhangers. Usada con autorización

El 16 de mayo, la Fundación Árabe por las Libertades y la Igualdad (AFE por su nombre en inglés), ONG que procura “tener sociedades donde la sexualidad, género y derechos sobre el cuerpo se promuevan, reconozcan y respeten”, organizó una casa abierta que incluyó presentaciones de “Cómo estar seguro en línea” y “Posturas libanesas con respecto a identidad sexual y de género“.

También emitieron un video en su página de Facebook narrado por Ameen Rhayem, coordinador de proyectos de AFE y presentador de Tele Liban, la primera red pública de televisión del Líbano, que tenía por finalidad dar a conocer los términos correctos a usar en los medios libaneses cuando se hable de la comunidad LGBTQ+.

Explicó la diferencia entre orientación sexual e identidad de género, usaron el término “Al Meem” (acrónimo árabe) para describir a las personas LGBTQ+ y denunció que el lenguaje homofóbico y transfóbico sigue extendido en gran parte de los medios libaneses.

El video fue significativo porque usaba palabras árabes para LGBTQ+, homofobia, transfobia entre otras. Es una decisión consciente que muchos activistas y aliados LGBTQ+ han tomado en los últimos años para asegurarse de llegar a una audiencia mayor, pues aún es común usar los términos en inglés, mientras que en árabe se usan términos peyorativos.

La lista completa de actividades está disponible en el sitio web del Orgullo de Beirut.

Inicie la conversación

Autores, por favor Conectarse »

Guías

  • Por favor trate a los demás con respeto. Comentarios conteniendo ofensas, obscenidades y ataque personales no serán aprobados.