“El arte africano alentó a todas las civilizaciones'”: Conversación con artista argelino Rachid Koraichi

Rachid Koraichi soho exhibition, 2016. Credit: Aicon Gallery

Exhibición individual de Rachid Koraichi, 2016. Créditos: Aicon Gallery

Rachid Koraichi, artista argelino de 73 años que vive en París, es conocido alrededor del mundo por incluir números, letras, símbolos místicos y señales en sus obras de arte. Es también un crítico franco de los desafíos que encaran con frecuencia las personas en Oriente Medio y el norte de África, desde el racismo hasta la inmigración y la pobreza.

“No podemos permanecer sentados y trabajar en una burbuja sin pensar acerca de nuestro entorno y lo que sucede a nuestro alrededor”, dijo Koraichi en una entrevista para Global Voices. “En muchos países aún existe un enorme sufrimiento”.

En 2019, en respuesta a las devastadoras olas de migrantes que perdieron la vida en busca de una vida mejor, creó un cementerio en Túnez llamado “Jardin d'Afrique” (“Jardín de África”), que sirve “como lugar de sepultura y monumento conmemorativo para los migrantes que murieron en el mar Mediterráneo”. Decenas de víctimas que fallecieron ahogadas están enterradas ahí.

El sufismo, la poesía, la filosofía y los versos del Corán ejercieron una fuerte influencia en la concepción del mundo de Koraichi, y sus obras se han exhibido por todo el mundo durante décadas, desde exhibiciones individuales en Nueva York hasta ferias de arte, como Frieze y la Feria del Arte Africano Contemporáneo 1-54.

Rachid Koraichi, from the series A Nation In Exile.

Rachid Koraichi, de la serie Una Nación en Exilio.

Koraichi es pintor, escultor y calígrafo, y su obra incorpora poemas y citas de místicos sufíes como Rumi y Al-Arabi y el poeta palestino Mahmoud Darwish, y crea un universo misterioso y conmovedor que ofrece a la audiencia la oportunidad de disfrutar su belleza, independientemente de la complejidad que puedan representar las palabras para muchos.

Expreso mi agradecimiento a Dheeya Somaiya de Aicon Art por hacer posible esta entrevista. A continuación, pasajes de la entrevista:

Omid Memarian: ¿Cuál es tu mayor inspiración, algo que te haya impulsado a producir arte por décadas, ya sea mediante esculturas, pinturas o cerámica?

Rachid Koraichi: I have realized the dream of my own mother. My mother drew a lot, even as a young girl. She received France's grand prize for drawing (at that time Algeria was a French colony). I have evolved in this direction, often under her gaze. When I was working, she would stand behind me and see where I was at, how things were going, how the canvas was developing and so on. For me, it was this sense of my mother looking over my shoulder that was very important.

It was really a continuation of what she would have liked to do in her youth and perhaps in her adult life, something she could not achieve for many reasons. She had to stop her studies after she got married. She had a lot of children, which actually meant she was not able to do what she wanted to do.

When I picture my mother, I always see her cooking for the whole family, then she moves and stands behind me, looking at a painting I have been working on for a few days, all without saying a word. She leaves and, from time to time, she comes back again. I still feel her eyes on my back, without realizing it; the tenderness, the affection and the desire for her son to make art.

Rachid Koraichi: Materialicé el sueño de mi madre. Ella dibujó bastante, desde muy chica. Recibió el gran premio de dibujo de Francia (en esa época, Argelia era una colonia francesa). Evolucioné en esta dirección, a menudo bajo su supervisión. Cuando trabajaba, se paraba detrás de mí y observaba mi progreso, cómo fluían las cosas, cómo se desarrollaba el lienzo, y así sucesivamente. Para mí, sentir que mi madre me observaba por encima del hombro fue muy importante.

En realidad, fue la continuación de lo que a ella le hubiese gustado realizar en su juventud y quizá en su vida adulta, algo que no pudo lograr por muchas razones. Tuvo que suspender sus estudios después de que se casó. Tuvo muchos hijos, lo que significó que ya no pudo realizar lo que ella quería realizar.

Cuando imagino a mi madre, siempre la veo cocinando para toda la familia, luego, se traslada y se posiciona detrás de mí para observar la pintura en la que he estado trabajando por algunos días, sin mencionar palabra alguna. Se retira y, de vez en cuando regresa. Aún siento su mirada en mi espalda, sin que esté presente; la ternura, el afecto y el deseo que su hijo produzca arte

Rachid Koraichi, Madrid, 2018. Credit: Aicon Gallery.

Rachid Koraichi, Madrid, 2018. Créditos: Aicon Gallery.

OM: Mahmoud Darwish, el famoso poeta palestino, tiene una fuerte presencia en tu obra, entre lo que podemos mencionar la exhibición “El camino de rosas/El poema de Beirut/Una nación en exilio”. ¿Cuál es la conexión que existe con él y tus poemas? Y, ¿cómo ha formado parte de su vocabulario visual de manera persistente?

RK: The bond and connection with Mahmoud Darwish goes back several decades. Certainly, Mahmoud Darwish is a significant poet of the Palestinian cause, which has also proved to be a great cause for people across the Arab world, the Islamic world, and people in all countries who seek peace and true decolonization, because today the history of Palestine poses questions for all of us about its past, its present and certainly its future.

When Mahmoud Darwish died, a three-day period of national mourning was announced—which is rare in a state that barely exists as a defined territory, especially for a poet. This speaks to his profound importance.

Mahmoud left Beirut and settled in Tunisia where he was allocated a house in Sidi Bou Said. That's where I had a workshop. This house belonged to my friend, the painter Ali Belaada. He was an artist and a great man. We were neighbors. Mahmoud liked to cook but I did not, so that was the beginning of what became a strong bond. We saw each other every day, we spent the afternoons and evenings together, and then one day I said to him: “Listen Mahmoud, as long as you're here, as long as I'm here, let’s create as much as we can together, take things forward, reflect on them”.

What interests me in Mahmoud Darwish is his writing: the moment, the story, the pulse that triggered the writing of the poetic text. It was not about illustration—I'm not an illustrator, I'm a visual artist.

I also connected with Mahmoud Darwish over Jalaluddin Rumi who was the spiritual father of Dariush. There was work around his spirituality related to dance and music, and this in particular countered the Islamists who forbade radio, television, music, dance and the arts. Rumi is a great Islamic mystic, who anchored his philosophy and thought. Dance as an element is a fundamental axis of his philosophy and mysticism.

RK: El vínculo y la conexión que existe con Mahmoud Darwish viene desde hace varias décadas. Ciertamente, Mahmoud Darwish es un poeta relevante de la causa palestina, que resultó ser también una causa importante para las personas de todo el mundo árabe, el mundo islámico y las personas en todos los países que buscan la paz y una descolonización verdadera, ya que en la actualidad la historia de Palestina nos plantea interrogantes a todos acerca de su pasado, su presente y ciertamente su futuro.

Cuando Mahmoud Darwish murió, anunciaron un periodo de duelo nacional de tres días, lo que es poco común en un Estado que apenas existe como territorio definido, particularmente para un poeta. Esto habla de su importancia profunda.

Mahmoud se marchó de Beirut y se asentó en Túnez donde le asignaron una casa en Sidi Bou Said. Allí tuve un taller. Esta casa perteneció a mi amigo, el pintor Ali Belaada. Fue un artista y un hombre maravilloso. Fuimos vecinos. A Mahmoud le encantaba cocinar, pero a mí no, así que ese fue el inicio de lo que se convirtió en un vínculo fuerte. Nos reuníamos todos los días, pasábamos las tardes y las noches juntos, y luego un día le dije: “Oye, Mahmoud, en tanto que tú y yo estemos aquí, produzcamos juntos cuanto podamos, llevemos las cosas más adelante, reflexionemos al respecto”.

Lo que me interesa de Mahmoud Darwish es su escritura: el momento, la historia, el pulso que desencadena la redacción del texto poético. No se trató de la ilustración, no soy ilustrador, soy artista visual.

Establecí también una conexión con Mahmoud Darwish a través de Jalaluddin Rumi, quien era el padre espiritual de Dariush. Hubo una obra que giró en torno a su espiritualidad que estaba relacionada con la danza y la música, y esto en particular se oponía a los islamistas que prohibieron la radio, la televisión, la música, la danza y las artes. Rumi es un maravilloso místico islámico que fijó su filosofía y pensamiento. La danza como elemento es un eje fundamental de su filosofía y misticismo.

Rachid Koraïchi_Three Banners Installation. Credit: Aicon Gallery

Rachid Koraïchi, instalación de tres montajes. Créditos: Aicon Gallery

OM: ¿Cuál es el papel que juegan los artistas, particularmente los que han tenido acceso a las plataformas mundiales en moldear y cambiar narrativas para afrontar los problemas importantes de nuestra época, como la inmigración, el racismo y la intolerancia/injusticia? 

RK: We cannot sit still and work in a bubble without thinking about our environment and what surrounds us. There is still enormous suffering in many countries.

Look at the experience of independence: unfortunately almost all countries that revolted against Western colonization found themselves under the dictator's boot in their own country.

It is serious. Before, we had a clear cause for which we struggled. Many were even willing to die for it. But today, we see our leaders plunder their countries and their people. We cannot sit idly by and accept this. Look at Algeria: after seven years of horrific wars, we wanted a level of existence that they did not give us. Our leaders continued to behave almost like dictators, torturers, occupiers. Maybe things will change; the world has changed and we hope things will be different.

Today we see clearly the acts of racism that are still happening in North America, we see very well acts of racism from one tribe to another in Africa, and how one tribal leader raises his population against their neighbors. Today, in many countries, we live as if we had learned nothing from the history of our continent.

We artists are questioned, we are obliged by our conscience, to take a stand, it is impossible to remain inactive and do nothing.

RK: No podemos permanecer sentados y trabajar en una burbuja sin pensar en nuestro entorno y lo que nos rodea. En muchos países aún existe un sufrimiento inmenso.

Analicemos la experiencia de la independencia: lamentablemente, casi todos los países que se sublevaron contra la colonización occidental terminaron bajo la suela del dictador en sus propias naciones.

Es serio. Antes, tuvimos una causa definida por la cual luchar. Muchos inclusive estuvieron dispuestos a morir. Pero hoy, vemos que nuestros dirigentes saquean sus países y a su pueblo. No podemos permanecer sentados ociosamente y aceptar esto. Mira a Argelia: tras siete años de guerras terribles, quisimos un nivel de existencia que no nos concedieron. Nuestros líderes siguieron comportándose casi como dictadores, torturadores, ocupantes. Quizá las cosas cambiarán; el mundo cambió y albergamos la esperanza que las cosas serán diferentes.

Actualmente, vemos claramente los actos de racismo que aún ocurren en América del Norte, asimismo, los actos de racismo que comete una tribu hacia otra en África y cómo un líder tribal pone a su población en contra de sus vecinos. Hoy en día, en muchos países, vivimos como si no hubiésemos aprendido nada de la historia de nuestro continente.

A los artistas nos solicitan, nuestra conciencia nos obliga, a asumir una postura. Es imposible permanecer inactivo y sin realizar nada al respecto.

Rachid Koraichi onstallation. Credit: Aicon Gallery.

Instalación de Rachid Koraichi. Créditos: Aicon Gallery.

OM: Las palabras, los números, los símbolos y las señales son algunos de los elementos principales que dibujas y visualizas de una manera armoniosa, sofisticada y bella desde el punto de vista estético. ¿Cuál es la conexión que existe entre los números y las palabras en tus obras? 

RK: I think that numbers chart the paths of our existence. From conception to birth, to life, to the beginning of life: this is a journey that is peculiar to us. The Arabs have invented quite a few things, including the famous Arabic numerals with which we work, the talismans and the elements found in the architecture of texts or talismans have always been the basis of pattern structure of drawings and paintings. It is this form of magic that is not black magic or simply magic, it is really an algebraic, mathematical, philosophical and also mystical reflection that comes from the mystery, the mystery of writing, the mystery of the figure.

I have always been interested in the writing of letters, the writing of words, in composition that becomes almost minimalist. It may be a form of cannibalism: of all that the eye sees, the things on which the gaze arises. After all, there is the evolution and reflection that the brain makes and that also our sensitivity and our way of digesting and seeing what all that can give and how to pass it to the other.

African art has nourished all civilizations, all cultures. Artists like Picasso, Matisse and many others drew heavily and deeply into African art. Because this land is generous, it is fertile, it is truly great. Really we owe a vote of thanks to this wonderful continent that allows us not only to exist but also to give lessons, even if some people want to push us into the corner as we are sitting at the back of the class. We are not sitting in the last row of the class. We are the first in the class, except we saw our cultures looted, and we fade from time to time. Unfortunately, in our continent we let others really loot us quietly and at all levels.

RK: Pienso que los números trazan los caminos de nuestra existencia. Desde el momento de la concepción hasta el nacimiento, la vida, el inicio de la vida: este es un viaje que es peculiar para nosotros. Los árabes inventaron muchas cosas, entre las que podemos mencionar están los famosos números arábigos con los cuales trabajamos, los talismanes y los elementos encontrados en la arquitectura de los textos, o los talismanes siempre han sido la base de la estructura del patrón de los dibujos y las pinturas. Es esta forma de magia que no es magia negra o simplemente magia, es en realidad una reflexión algebraica, matemática, filosófica y también mística que se origina del misterio, el misterio de la escritura, el misterio de la figura.

Siempre me ha interesado la escritura de las letras, la escritura de las palabras, en la redacción que se vuelve casi minimalista. Puede que sea una forma de canibalismo: de todo lo que ve el ojo, las cosas en las que surge la mirada. Después de todo, está la evolución y la reflexión que el cerebro realiza y también está nuestra sensibilidad y nuestra manera de digerir y ver todo lo que puede dar y cómo trasmitirlo a otros.

El arte africano alentó a todas las civilizaciones, a todas las culturas. Los artistas como Picasso, Matisse y muchos otros sintieron una fuerte y profunda atracción por el arte africano. Porque esta tierra es generosa, es fértil, es verdaderamente maravillosa. En realidad, debemos un voto de agradecimiento a este fascinante continente que nos permitió no solo existir sino también impartir lecciones, aunque algunos desean arrinconarnos mientras permanecemos sentados al fondo del salón. No nos sentamos en la última fila del salón. Somos los primeros en llegar al salón, excepto que presenciamos cómo saquean nuestras culturas y desaparecemos ocasionalmente. Lamentablemente, en nuestro continente permitimos que otros nos saqueen discretamente y en todos los niveles.

Rachid Koraichi. From the series Salome. Credit: Aicon Gallery.

Rachid Koraichi. De la serie Salomé. Créditos: Aicon Gallery.

OM: Puesto que los símbolos culturales/religiosos, asimismo la caligrafía, predominan en tu obra, en tu opinión, ¿cómo transmites tu obra a la audiencia que posiblemente tenga un contexto cultural e histórico diferente?

RK: I think that all humans can decode aesthetic and beautiful things. When I see myself in the exhibitions on the Mayans and the Incas, the Egyptians, African art and others, the audiences are mixed. An object has a value and life, it’s loaded and it’s not just a matter of aesthetic beauty.

People all come with their life stories, with their formations, their cultures, their backgrounds, and try to apprehend things. Maybe we do not all apprehend them in the same way, but I believe that every human has a certain sensitivity and uses it.

I think about the history of art in passing time, that makes a work continue to exist or disappear on its own. It goes back to the time of Michelangelo or Leonardo da Vinci or others who came before them and even the people of prehistory, when they drew on the cave walls, they did not think for a moment that it would last centuries or millennia.

People did things for the sake of beauty, but it was also a time when they were in a desert or were in a cave, and they wanted a playful way of painting on the walls. Even today, you will see children pick up pens and draw on the wall or table of the house.

RK: Pienso que todos los humanos pueden interpretar las cosas estéticas y hermosas. Cuando me encuentro en las exhibiciones de los mayas y los incas, los egipcios, el arte africano y demás, las audiencias son mixtas. Un objeto tiene un valor y vida, está cargado y no se trata de una simple cuestión de belleza estética.

Todas las personas vienen con sus historias de vida, con sus diseños, sus culturas, sus contextos e intentan comprender las cosas. Tal vez no todos las capten de la misma manera, pero creo que cada ser humano tiene cierto grado de sensibilidad y lo utiliza.

Pienso sobre la historia del arte en el transcurso del tiempo, que hace que una obra continúe existiendo o desaparezca por su propia cuenta. Se remonta a la época de Miguel Ángel y Leonardo da Vinci y los demás que los precedieron, e incluso las personas de las prehistoria. Cuando dibujaron en los muros de las cuevas, no pensaron en ningún momento que perdurarían por siglos o milenios.

Las personas realizaron las cosas por la belleza, pero también fue en una época en la que estuvieron en el desierto o en una cueva, y querían una manera juguetona de pintar en los muros. Incluso en la actualidad, verás a los niños que toman lápices y dibujan en la pared o la mesa de la casa.

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