Japón: Sobre cómo percibir la web japonesa (Segunda parte)

En la primera y tercera parte de este post se destacan algunas de las discusiones que surgieron en la blogosfera y en la Twitteresfera luego de la controversial entrevista a Mr. Mochio “Los sitios web japoneses son “decepcionantes”, cuyo resumen puede verse en la Primera Parte. (Todos los links en esta página  llevan a contenidos sobre Japón, a menos que se indique otra cosa).

Esta entrevista activó un serio diálogo acerca de cómo percibimos los sitios web japoneses y la dirección a la que éstos apuntan. Mochio Umeda jugó un papel importante en la formación de nuestra  mirada actual,  empezando en el año 2003 con un  blog popular acerca de las tendencias en los sitios web ingleses. Su influencia se extendió hacia el público general cuando publicó en el año 2006  “Web Shinkaron” (“Teoría de la Evolución Web”), lo que le ganó el rol de educador y predicador de la Web 2.0. @tsuda declaró:

La brillantez de “Web Shinkaron” es que toma la forma de una “guía práctica de la web” mientras que transmite el mensaje “¡Abajo el sistema!” a jóvenes que han convivido con la Internet desde la infancia.

En este contexto, la mayoría de las reacciones iniciales a la entrevista fueron acalorados debates sobre el propio Umeda. Muchos incluían diversos ataques hacia él, y enfatizaban su falta de conciencia acerca de la responsabilidad que implica ser una figura pública influyente. Takauyki Fukatsu, por ejemplo, despues de subrayar que era Hatena quien había fallado en establecer lazos con el mercado de los Estados Unidos, declaró en su blog:

Desde que Umeda se conviritió en una figura de culto gracias a “Web Shinkaron”, se ve obligado a concederle beneficios y mostrarle logros al  público, para evitar que su “religión” deje de funcionar. Fue él quien avivó las llamas y comenzó el movimiento. De manera que Umeda o Hatena deben continuar con esa postura, o la gente, decepcionanda, dirá  que “fueron meras palabras”. La visión general de que “en Japón, caerá el mundo de Web Shinkaron” es la base de nuestra decepción compartida. ¿Qué tenemos que hacer? Él ha avivado las llamas y luego se retiró, pero es él quien llama a los sitios web japoneses una “decepción”.

Como Umeda predijo, mucha gente, con variados grados de “decepción”  acusó a Hatena de ser causante de la situación actual de la web japonesa. El economista Nobuo Ikeda se concentró en el hecho de  que los sitios no se hayan desarrollado más allá de la esfera de la subcultura:

La misma Hatena es un gran catalizador para este estado de “decepción”. Como el comentario del Sr. Umeda que afirma que  “hay muchos comentarios estúpidos”, el hecho de que predominen los insultos anónimos por sobre las críticas constructivas firmadas con nombre y apellido, ha horrorizado a aquellos con un conocimiento mayor, y consecuentemente, ha bajado el nivel de la web japonesa. Como resultado, la blogosfera de USA se ha convertido en un lugar para las discuciones de figuras prominentes en tiempo real, lo que va más allá de las fronteras de los medios existentes. Mientras tanto, la blogosfera japonesa continúa su desesperanzado deterioro.

(…)

Lo que está derribando al Japón es la estructura patriarcal de sus corporaciones y los asalariados que no arriesgan el estatus quo y que en cambio canalizan sus frustraciones en la web o en el bar. Si se mira en retrospectiva, Hatena ha ofrecido un ventilado lugar para estos cobardes y adpota el rol de “apoyo vital” en un “sistema desahuciado” (que el Señor Umeda detesta también). Una sola persona no puede cambiar esta arquitectura, pero sí es posible para el Señor Umeda, como ejecutivo de Hatena, tomar decisiones para mejorar esta situación. Resumirla  como “decepcionante” como si fuera el problema de alguien más, sin hacer mucho esfuerzo, es una salida fácil para cualquier culpable.

No muchos bloggers se atrevieron a comparar la web inglesa con la japonesa. El periodista Nobuyuki Hayashi es la única excepción, por su excelente post acerca de las diferencias en alcance, competividad, retroalimentación, rentablidad y diversidad de las dos esferas culturales.

“Entonces, ¿qué sucede con los sitios web japoneses? ¿Decepcionan o fascinan?” fue publicado por Adamu en Mutanfrog Travelogue, y a ésto  le siguió una ráfaga de comentarios entre Marxy y nuestro propio Chris Salzberg. Hay una buena discusión en las sección de los comentarios, con el toque extra que las diferencias de lenguaje añaden al debate.

Eiji Sakai, cuyo blog está en inglés, japonés, y vietnamita, pregunta cuántos de nosotros tenemos un conocimiento lo suficientemente profundo de la web en inglés como para dar respuestas constructivas a las opiniones de Umeda. Se pregunta si el complejo de inferioridad japonés hacia los Estados Unidos y el Silicon Valley no influye en nuestras respuestas, y duda si habrían sido éstas tan excesivas si Umeda hubiera vivido en Silicon Valley y no en Saigon.

Michi Kaifu supone que las repercusiones de la entrevista prueban que muchas tienen como único fin la frustración de Umeda. Compara la visión de Umeda con una “Escuela de Atenas” virtual argumentando que:

“Para el desarrollo de la subcultura y el comercio online son bienvenidos, pero para el mundo de la “Escuela de Atenas” es algo que está limitado a la “elite intelectual”. Es para la gente que encuentra placer en concentrar toda su energía en crear conocimiento, incluso cuando no conlleva traer el pan a la casa. Este mundo, si no enteramente distante, parece demasiado pequeño y débil.

En otras palabras, Umeda ataca a la desverguenza de la elite japonesa. Al mismo tiempo, se enoja con “la estupidez del público general” que, con una envidia vulgar, arrasan a las personas que aspiran a participar en el mundo de la élite intelectual.

Continúa en la tercera parte.

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