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La emigración rusa en la era de Internet

"The Last of England" by Ford Madox Brown, remixed by author. Public domain.

“El último de Inglaterra” de Ford Madox Brown, remezclado por el autor. Dominio público.

Rusia está hoy frente a una nueva forma de emigración. Sobretodo, hay dos factores (la popularización de Internet y la ofensiva del Kremlin pos-Medvedev contra  la libertad política), que están llevando a algunos de los ciudadanos más creativos de Rusia a abandonar el país. A este éxodo se le llama la “quinta ola” o la “emigración de la decepción”, aunque son relativamente pocos [ru] los rusos que expresan deseos de irse, y los pocos que de verdad lo hacen, siguen apasionadamente comprometidos con la sociedad y la política rusa.

En el último año, dos de los hombres más conocidos en el mundo de los medios periodísticos rusos, Oleg Kashin y Rustem Adagamov, se mudaron a Europa después de tener diversos problemas en su país. Kashin, que fue golpeado casi hasta morir en el año 2010 y luego fue perseguido en el ámbito laboral, emigró [ru] a Suiza. Adagamov, que se vio envuelto en lo que parecía ser una causa armada por abuso de menores, huyó [ru] a Praga.

Luego de la partida de Kashin, Leonid Bershidsky, un ex editor en jefe del sitio ruso de noticias Slon.ru, escribió un artículo para Snob.ru, titulado, “Tiempo de olvidar la emigración”  [ru]. En el texto, Bershidsky decía que la tecnología moderna —en especial Internet— había encogido el mundo de tal manera que la locación física ya era casi irrelevante. En otras palabras, la “emigración” como solía entenderse, se había vuelto un concepto obsoleto. Pueden irse de Rusia, decía Bershidsky, pero los artículos de Kashin y las fotos de Adagamov seguirán alimentando Facebook, se publicarán en las páginas web favoritas e inundarán Twitter. Ya no importa dónde está uno .

El 12 de junio, Bershidsky escribió otra vez sobre emigración, pero esta vez sobre la suya. Un texto que según él había escrito para Snob.ru, pero que el “destino” quiso que no apareciera allí. Bershidsky publicó [ru] su artículo en Facebook, donde anunció que dejaba Moscú para vivir en Berlín. En su artículo dijo que “fue derrotado”, y criticó ferozmente a los medios masivos rusos (que son propaganda del Kremlin y están “asociados” a los liberales) porque destruyen la capacidad del periodismo de “proteger a los débiles de los fuertes”. Incluso aunque los impuestos en Alemania tripliquen a los de Rusia, dice Bershidsky, por lo menos ellos no subsidian el “robo” de Crimea.

Maria Baronova, 9 de octubre de 2013. Facebook.

En el último mes, otros dos intelectuales destacados de Moscú propusieron abandonar Rusia. El 4 de junio, el editor en jefe de la revista Afisha, Alexander Gorbachev, anunció que renunciaba a su trabajo y estudiará periodismo en los Estados Unidos durante los próximos dos años. El 12 de junio, Maria Baronova —una ex prisionera política y crítica de Putin— exhortó a los rusos a escapar de la sofocante atmósfera política de Moscú y a viajar a Kazajistán [ru].

En una entrevista [ru] con el sitio web Colta.ru, Gorbachev dijo que su idea de abandonar Rusia se cristalizó primero cuando se sentenció al grupo punk Pussy Riot. En un artículo [ru] en Facebook sobre su partida, el editor de Afisha se comparó con Boris Yeltsin, cuya renuncia en 1999 muchas veces se sintetizó como “estoy cansado y me voy”. No es el trabajo en Afisha lo que agotó a Gorbachev. “Estoy cansado de la vida en Rusia”, dijo.

En Kazajistán, dice Baronova, los rusos pueden conseguir buenos trabajos y hay muchas oportunidades para emprendedores creativos. “Cuando uno va hacia la oficina en la mañana”, escribe, “pasas [frente a los edificios] e inmediatamente quieres abrir un par de negocios, de reparación de calzado, un café, y quieres correr a la oficina del intendente [con ideas] para proyectos de relaciones públicas y con más ideas para enriquecer la vida cultural de la ciudad”. Quizás, además, e igual de importante, la compulsión a involucrarse en política desaparezca, “ya que uno está en otro país”, explica Baronova, “simplemente dejas de preocuparte por la inmediata recuperación de elecciones honestas y todo eso”.

En todos los casos, de todas formas, nadie piensa en dejar  Rusia para siempre. De hecho, parece que Kashin va a Moscú más seguido que la nieve en invierno. Gorbachev, probablemente, vuelva cuando termine sus estudios en Missouri. Quizás Bershidsky y Adagamov hayan emigrado por más tiempo, pero el trabajo que los hace importantes para la sociedad rusa, su labor intelectual, seguirá estando en Internet, donde siempre tuvieron sus audiencias.

Y esta, parece ser, es la nueva emigración rusa. Se van, para escapar, explorar y relajarse, pero ninguno de ellos se desconecta realmente.

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