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El uso de escopetas de perdigones está dejando ciega a Cachemira

Photo from Never Forget Pakistan Facebook page showing photoshopped pellet gun wounds on the faces of Indian Prime Minister Narendra Modi, Bollywood actors and Facebook CEO Mark Zuckerberg

“¿Y si conocieras a las víctimas? Alto al uso de perdigones”. Foto de la página de Facebook de Never Forget Pakistan que muestra los rostros del primer ministro indio Narendra Modi, actores de Bollywood y el presidente de Facebook Mark Zuckerberg con heridas de perdigones.

Decenas de personas murieron y miles resultaron heridas en la más reciente ola de disturbios en la zona de Cachemira administrada por India. El último episodio comenzó cuando las fuerzas de seguridad dieron muerte a Burhan Muzaffar Wani, comandante del grupo separatista cachemir Hizbul Mujahideen. Las manifestaciones se tornaron violentas el 10 de julio del 2016, cuando fuerzas militares indias abrieron fuego contra miles de manifestantes que desafiaban el toque de queda.

Cachemira es hogar de alrededor de 12 millones de personas, y está dividida geográficamente entre India y Pakistán; ambos países se disputan desde hace décadas derechos sobre el valle. Un gran número de políticos, grupos rebeldes y separatistas han estado luchando por el derecho de autodeterminación. Según se informó, actualmente Cachemira es la zona más militarizada del mundo, con alrededor de medio millón de soldados.

Se han reportado más de 50 muertos y más de 1,000 heridos. Las fuerzas armadas indias habrían estado utilizando escopetas de perdigones para dispersar a los manifestantes, práctica que ha ocasionado graves heridas –en algunos casos fatales.

De acuerdo con The Hindu, un hospital cachemir que solo trata pacientes graves de unos diez distritos afectados, había recibido 933 heridos con perdigones en la primera semana de agosto.

Para entonces, muchos ya habían tenido suficiente. El activista y periodista cachemir Najeeb Mubarki y muchos otros internautas tuitearon fotos de víctimas de la represión:

Niño de 11 años en el hospital de Cachemira. Su tarjeta dice ‘heridas de perdigones… daños severos en ojos, hígado y bazo’

Una radiografía de un niño cachemir con heridas de perdigones… Esta maldita arma concebida para uso en animales debe prohibirse.

¿Y si le hubiera ocurrido a algún conocido?

Una vez que se publicaron fotos similares de cachemires con los ojos rojos, algunos de tan solo nueve años, los medios tradicionales comenzaron a prestar más atención, pero para el grupo activista Never Forget Pakistan la situación era incluso más grave. ¿El mundo le prestaría más atención a la violencia en Cachemira si afectara a gente conocida? Esta pregunta fue el motor de la campaña de concientización #IndiaCantSee (India no puede ver).

La campaña publicó fotos de famosos como el primer ministro indio Narendra Modi, el jugador de criquet Virat Kohli, los actores Shah Rukh Khan y Amitabh Bachan, y el presidente de Facebook Mark Zuckerberg, todos con sus rostros modificados con Photoshop mostrando heridas de perdigones.

¿Y si conocieras a la víctima?

80 heridos y 6000 cartuchos de perdigones han usado hasta ahora las fuerzas armadas indias en Cachemira.

La campaña recibió mucho empuje, pero según los críticos quizás haya causado más daño que bien al movimiento en Cachemira, ya que fue encabezada por un grupo paquistaní. Los activistas de Cachemira a menudo enfrentan amenazas y campañas de difamación donde se los acusa de colaborar con el estado paquistaní y grupos extremistas paquistaníes contra la soberanía india. El escritor y editor indio Chintan Girish Modi explicó sus reservas acerca de la campaña:

This is why I'm skeptical of social media campaigns that grab eyeballs but are terribly thought through — causing more damage than good. After the Pakistani campaign that ran morphed images of Indian celebrities with make-believe injuries from pellet guns, there's now an Indian campaign with morphed images of Pakistani celebrities with similar injuries on their faces. The first campaign was done in the name of highlighting human rights abuses in Kashmir, and was appropriated by Pakistanis to talk about how Indian Administered Kashmir is so fucked up while Pakistan Administered Kashmir is oh-so-awesome. Zero ownership for how the Pakistani state supports terrorism/jihad (pick your term) in Kashmir. The second campaign was done by Indians who want Pakistanis to take a good long look at their terrible human rights record before they talk about AFSPA [the Armed Forces (Special Powers) Acts that give special powers to the Indian Armed Forces] and state sponsored armed violence/terrorism (pick your term) in Indian Administered Kashmir. I won't be surprised if Indians use this to prove their chest-thumping patriotism instead of looking at how we are alienating Kashmiris of all religions, and have our own terrible human rights record. Social media is such a powerful tool for dialogue and diplomacy but looks like it is being used for a digital war. Once again, the voices from Kashmir are being drowned out by Pakistanis and Indians.

Es por eso que soy escéptico respecto a campañas en los medios sociales que llaman la atención, pero lamentablemente no han sido bien pensadas -causan más daño que bien. Después de la campaña paquistaní que muestra imágenes de celebridades indias con falsas heridas de armas de perdigones, ahora hay una campaña india que presenta imágenes de celebridades paquistaníes con lesiones similares en sus rostros. La primera campaña se hizo para poner de relieve los abusos de derechos humanos en Cachemira, y los paquistaníes la adoptaron para hablar de cómo la región de Cachemira bajo administración india es tan mala, mientras que la administrada por Pakistán es tan impresionante. Ni una palabra sobre cómo el Estado paquistaní apoya el terrorismo / yihad (elige el término que prefieras) en Cachemira. La segunda campaña la llevaron adelante los indios que pretenden que los paquistaníes tomen conciencia de su terrible registro en cuanto a derechos humanos antes de hablar de leyes que le otorgan facultades especiales a AFSPA (ejército indio) y de terrorismo/violencia (elija el término) patrocinada por el estado en la región de Cachemira administrada por India. No me sorprendería que los indios usaran esto para demostrar su patriotismo golpeándose el pecho, en lugar de ver cómo estamos alienando a cachemires de todas las religiones, y nuestro propio lamentable récord en materia de derechos humanos. Los medios sociales son una herramienta poderosa para el diálogo y la diplomacia, pero aparentemente están siendo utilizado para una guerra digital. Una vez más, las voces de Cachemira están siendo silenciadas por paquistaníes e indios.

¿Deberían usarse escopetas de perdigones?

Consultamos a la comunidad de Global Voices para conocer la opinión de autores y editores de las regiones afectadas sobre el uso de pistolas de perdigones en Cachemira. La condena a la práctica fue unánime. Vishal Manve, periodista indio y autor de Global Voices, dijo:

The use of pellet guns on innocent Kashmiris should be banned at the earliest. It's inhumane, unethical, severely physically cripples civilians and is a grave human rights violation committed by the state. There is nothing non-life threatening about pellet guns as claimed by the Indian government. They maim, hurt, damage and cripple young children, women and youngsters who sometimes lose their eyesight due to these dangerous weapons.

Lo antes posible se debe prohibir el uso de pistolas de perdigones en inocentes de Cachemira. Es una práctica inhumana, inmoral, causa lesiones graves a civiles y constituye una grave violación de derechos humanos cometida por el Estado. No es cierto el argumento del gobierno indio acerca de que las pistolas de perdigones no amenazan la vida. Mutilan, hieren, dañan e incapacitan a niños, mujeres y jóvenes que a veces pierden la vista debido a estas armas peligrosas.

Sana Jamal, periodista independiente y escritora de Islamabad, Pakistán, fue muy clara sobre su denuncia de la práctica:

One glimpse at the deformed faces and maimed bodies of Kashmiri people is enough to speak of horrors caused by pellet shotguns.

Un vistazo a las caras deformadas y cuerpos mutilados de personas de Cachemira es suficiente para hablar de los horrores causados por escopetas de perdigones.

El activista y bloguero independiente, Kisholoy Mukherjee, añadió:

It is absolutely NOT OK to use pellet guns or any form of violent means on people in Kashmir. The state machinery needs to listen to the demands of the people in the region. The only legitimate government is the one that is of the people, by the people and for the people. So the only way to stop the violence in Kashmir is for the government to first carry out a formal referendum on whether people in Kashmir want to remain with India or not.

De ningún modo es correcto utilizar escopetas de perdigones o cualquier medio violento contra los habitantes de Cachemira. La maquinaria estatal tiene que escuchar las demandas de los habitantes de la región. El único gobierno legítimo es aquel que es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Entonces la única manera de detener la violencia en Cachemira es que el gobierno primero someta a referéndum oficial si las personas en Cachemira quieren permanecer con India o no.

¿Qué pasa con las voces de Cachemira?

Desde Sringar, Cachemira, el usuario de Facebook Shahnawaz Khan expresó su frustración por el apoyo al uso de pistolas de perdigones contra los manifestantes:

When the Indian trolls justify the state brutalities by saying that ‘Kashmirs are attacking our soldiers with stones’ do they realise the point they are making. They do, and they know it is the same point we are making, that it is Us vs Them, that we are not one, that we have nothing in common.
We are Kashmiris, they are Indians. Two separate nations, two different identities. One oppressed the another oppressor.

Cuando los trolls indios justifican las brutalidades del estado diciendo que los “cachemires están atacando a nuestros soldados con piedras”, ¿se dan cuenta de lo que plantean? Lo hacen, y saben que es lo mismo que planteamos nosotros, que es Nosotros y Ellos, que no somos uno, que no tenemos nada en común. Somos cachemires, ellos son indios. Somos dos naciones separadas, dos identidades diferentes. Un país oprimido y el otro opresor.

El reconocido autor y periodista cachemir Basharat Peer, que escribe regularmente sobre las violaciones de los derechos humanos en la Cachemira administrada por la India, se siente abrumado por la violencia:

One of the hardest things I have ever done in my life was to look at the morning paper in Srinagar today. A 14 year old girl blinded by the pellet guns of Indian troops while she was in her home.

Una de las cosas más difíciles de mi vida fue leer el periódico de esta mañana en Srinagar. Una niña de 14 años quedó ciega por el impacto de perdigones disparados por tropas indias mientras estaba en su casa.

Mirza Waheed, reconocido novelista y periodista de Cachemira, describió el accionar del gobierno indio en el valle como corrupto:

India's definition of ‘integral part’ is perverse to say the least. A moral system that allows you to kill, maim and blind children is a corrupt one, to say the very least.

It is quite clear then that India, in its empiric hubris, in the brute arrogance germane to occupying powers, treats Kashmiris as one thing and one thing alone–a subject race that must be punished, pulverised, into submission.

It's also Iabundantly [sic] clear that historically India has treated Kashmir as nothing but a colony, a territory of conquest, a trophy that must be won by any means.

Only other state that routinely brutalises a people is Israel. India's thinking classes should be ashamed it's being done in their name.

Any way you look at it, Kashmiris, as a people, as a society, are facing hitherto unseen collective punishment at the hands of a hawkish state.

India has kept Kashmir under a ruthless, punitive siege for nearly a month now. I hear of enormous suffering and resilience every day.

La definición de “parte integral” de India es por lo menos perversa. Un sistema moral que permite matar, mutilar y dejar ciegos a niños es, como mínimo, corrupto.

Está bastante claro entonces que India, en su arrogancia empírica, en la arrogancia brutal afín a las potencias ocupantes, trata a los cachemires solamente de una manera, como una etnia que debe ser castigada y destruida hasta someterla.

Es también bastante evidente que la India históricamente ha tratado a Cachemira como una colonia, un territorio de conquista, un trofeo que debe ganarse por cualquier medio.

Solo existe otro estado que trata sistemáticamente de forma brutal a un pueblo y es Israel. Los intelectuales indios deberían avergonzarse de lo que se está haciendo en su nombre. Desde todo punto de vista, los cachemires, como pueblo, como sociedad, se enfrentan a un castigo colectivo inédito a manos de un estado agresivo.

La India ha mantenido Cachemira bajo un asedio implacable, punitivo durante casi un mes. Cada día llegan a mis oídos historias de un enorme sufrimiento y resiliencia.

El valle de Cachemira lleva tres décadas sumido en un conflicto y las voces de Cachemira son a menudo acalladas por la lucha entre India y Pakistán. A pesar de los toques de queda, los apagones de Internet y campañas que denuncian la apropiación indebida de las voces de Cachemira, los cachemires están hablando cada vez más por sí mismos. Sus voces se suman a muchas otras en Delhi y Calcuta, que reclaman la desmilitarización inmediata de la región.

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