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Expulsados por las fuerzas de Assad, los habitantes de Daraya son recibidos como héroes en la Siria rebelde

Niños de Daraya en los campos de refugiados de Idlib - Lunes 29 de agosto. (<a href="http://english.enabbaladi.net/archives/2016/08/daraya-residents-confronted-new-reality-arriving-idleb-camps/"> Fuente: Enab Biladi</a>)

Niños de Daraya en los campos de refugiados de Idlib – Lunes 29 de agosto. ( Fuente: Enab Biladi).

Después de 4 años de un brutal asedio del gobierno, los últimos ciudadanos restantes de Daraya, un suburbio de Damasco controlado por rebeldes que albergaba 200.000 residentes hasta el 2011, acordaron abandonar su hogar el 25 de agosto del 2016 para dirigirse a Idlib y a otras zonas controladas por los rebeldes en el norte de Siria.

Como informó Enab Baladi, el periódico independiente administrado por mujeres fundado en Daraya:

The agreement, reached by a committee representing Daraya’s military and civil activities and a delegation from the Syrian regime, led to the departure of the civilians and military personnel from Daraya to the Damascus countryside and Idlib. This agreement ended harsh times for the besieged people of Daraya. However, despite the difficultly and danger of the city, dozens of those settled in the refugee camps miss Daraya greatly.

El acuerdo, logrado por un comité representando las actividades civiles y militares de Daraya y una delegación del régimen sirio, condujo a los ciudadanos y a personal militar a alejarse de Daraya hacia el área rural de Damasco e Idlib. Dicho acuerdo puso fin a los difíciles tiempos que enfrentaron los asediados habitantes de Daraya. Sin embargo, a pesar de los peligros y dificultades de la ciudad, decenas de personas asentadas en los campos de refugiados extrañan enormemente Daraya.

La noticia de la caída de Daraya en manos del régimen de Assad fue un shock para muchos activistas y simpatizantes sirios. La activista siria Lina Sergie Attar dijo que después de la política infame de Assad de “arrodillarse o morirse de hambre, finalmente ganó el arrodillarse. 

Desde que los sirios existimos únicamente para registrar la historia, hoy ha sido uno de los días más tristes. Hoy, después de 4 años, el arrodillarse ha ganado sobre el morirse de hambre.

Attar se refería al eslogan ‘arrodillarse o morir de hambre’ (الجوع أو الركوع grafiteado por fuerzas del régimen en los muros de áreas sitiadas por los rebeldes celebrando la famosa política de inanición como táctica de guerra del régimen de Assad.

El Departamento de Documentación del ahora exiliado ayuntamiento de la ciudad de Daraya (المجلس المحلي لمدينة داريا) dió a conocer esta infografía, también disponible en idioma árabe,  detallando su último mes violento en Daraya:

nfografía publicada por el ayuntamiento de la ciudad de Daraya. <a href="https://www.facebook.com/daraya.council/photos/a.300587250135850.1073741828.300477163480192/544545452406694/?type=3">Fuente: página de Facebook </a>.

Infografía publicada por el ayuntamiento de la ciudad de Daraya. Fuente: página de Facebook.

Mientras que el sufrimiento de Daraya bajo el estado de sitio no siempre aparecía en primera plana, imágenes de los habitantes de la ciudad norteña de Maraya comiendo hojas para sobrevivir a principios del 2016 dejó al descubierto la política de inanición del régimen, al menos temporalmente. Informes recientes han incluido los ataques a hospitales como parte de esa política. Como recientemente dijo el Dr. Zaher Sahloul, fundador de la Coalición de Socorro estadounidense por Siria, asesor superior y ex presidente de la Sociedad de Medicina Sirio-Estadounidense, a Global Voices en una entrevista exclusiva:

When the Russian government or the Syrian regime bomb these hospitals they do so with the intent of destroying the hospitals. They want to drive the doctors out so people can follow them. Because when there’s no doctors in town, when there’s no hospitals in town, people don’t stay.”

Cuando el gobierno ruso o el régimen sirio bombardean estos hospitales, lo hacen con el objetivo de destruirlos. Quieren echar a los médicos para que la gente los siga, ya que cuando no hay hospitales ni médicos en la ciudad la gente se va.

Abo Jamal, el líder de Shuhada Al-Islam, una de las dos facciones rebeldes que estuvieron en Daraya bajo las órdenes del ayuntamiento, fue citado por el sitio web de noticias Middle East Eye el 1 de setiembre diciendo que la revolución continuaría hasta que “Aleppo, la costa [Latakia] e Idlib se hayan unido para liberar a Damasco”. 

Daraya le guardó un lugar especial al movimiento revolucionario sirio, que al principio desafió el control del poder del presidente Bashar-al Assad hace cinco años. Era el hogar de Ghiath Matar, apodado pequeño Gandhi, y Yahya Sherbaji, defensores ambos de la resistencia pacífica, quienes fueron arrestados por el régimen durante los primeros días de la revolución el 6 de setiembre del 2011. Aunque no se conoce la actual situación de Sherbaji, el cuerpo de Ghiyath Matar, un sastre con predilección por las flores, fue devuelto a su familia tres días después, con pruebas evidentes de tortura.

Imagen ampliamente extendida de Ghiath Matar (izq.) y Yahya Sherbaj (der.) durante una protesta en 2011. <a href="http://ghiathmattarfoundation.org/giath-matar/biography/">Fuente: Ghiath Mattar Foundation</a>.

Imagen ampliamente extendida de Ghiath Matar (izq.) y Yahya Sherbaj (der.) durante una protesta en 2011. Fuente: Ghiath Mattar Foundation.

El escritor y activista palestino Budour Hassan se acordó de Ghiath Matar y nos recordó de cuan “inusual” fue que su cuerpo sea devuelto:

¿Pueden imaginarse vivir bajo un régimen donde tener una tumba y un funeral apropiados es un lujo? ¿Dónde incluso el luto está prohibido?

Incluso antes del 2011, Daraya ya se había asegurado su reputación revolucionaria. Sus habitantes protestaron en el 2003 contra la invasión estadounidense a Irak y en oposición a la opresión israelí contra los palestinos durante la segunda Intifada, el nombre de la revuelta palestina contra las autoridades israelitas a principios de los 2000.

Como explica el escritor sirio-británico Robin Yassin-Kassab, parte de la inspiración de los activistas de Daraya fue religiosa:

This legacy of civic engagement owes a great deal to the Daraya-based religious scholar Abd al-Akram al-Saqqa, who introduced his students to the work of ‘liberal Islamist’ and apostle of non-violence Jawdat Said, and was twice arrested as a result. Jawdat Said emphasised, amongst other things, rights for women, the importance of pluralism, and the need to defend minority groups.

Este legado de compromiso cívico está en deuda con el erudito religioso Abd al-Akram al-Saqqa, quien les enseñó a sus alumnos el trabajo del “islamista liberal” y apóstol de la no-violencia Jawdat Said, siendo arrestado en dos ocasiones. Jawdat Said se enfocó, entre otras cosas, en los derechos de las mujeres, la importancia de la diversidad, y la necesidad de defender grupos minoritarios.

Un campo llamado Atmeh en la provincia de Idlib al norte de Siria recibió a muchos de los refugiados de Daraya el 3 de setiembre del 2016. Global Voices recibió dos entrevistas realizadas por Ahmad Al Sheikh con la ayuda de Xili Duran en Atmeh que hablaban sobre cómo fue el bloqueo. Nour Hajjar agregó los subtítulos.

La primera persona entrevistada, Itidal, recordó cuando la muerte rondó cerca de ella y de sus hijos.

We were going down the stairs, my children and I. With no lights or anything. Then, the plane appeared. We rushed to go down. The plane hit us while we were rushing down. We ducked all together, my children and I. We were stacked on top of each other. I said it was impossible for us to stay alive that day. Thank God we were saved. I was asking them “are you okay? are you hurt?” The dust was covering us. But we were unharmed that day, thank God. God was looking after us.

Mis niños y yo bajábamos las escaleras, sin luces encendidas ni nada. Luego, apareció el avión. Nos apuramos en bajar. El avión nos golpeó y nos acurrucamos uno contra otro. Ese día, yo dije que sería imposible sobrevivir pero gracias a Dios sobrevivimos. Yo les preguntaba: ¿Están bien? ¿están heridos? El polvo nos cubría pero salimos ilesos, gracias a Dios. Él nos estaba cuidando.

Cuándo se le preguntó qué sintió al abandonar Daraya, dijo:

We were crying, we couldn’t see anything because of how much we were crying. I have a picture of me leaving the country, just crying and crying all the way on the road. My country is different. Even if I celebrated like that, even if I saw your country and how you are doing, Daraya is different. It is our mother, our family, our world, all of these are Daraya. Even if saw all the world, all the countries, Daraya is different.

Llorábamos, teníamos los ojos empañados por las lágrimas. Tengo una foto mía dejando el país, llorando mares durante todo el camino. Mi país es distinto. Incluso si celebraba, si había visto tu país y cómo les iba, Daraya es diferente. Es nuestra madre, nuestro mundo, todo esto es Daraya. Incluso si viera el mundo entero, todos los países, Daraya es distinto.

Aquí está la entrevista:

Esta entrevista se llevó a cabo en Atmeh, Idlib por Ahmad Al-sheikh el 3 de setiembre del 2016. Itidal ya había dejado Daraya junto con el resto de los ciudadanos. Un gran agradecimiento a Xili Duran por ayudarnos a organizar esto y a Nour Al Hajjar por agregar los subtítulos (activar leyenda).
Aquí, Itidal habla sobre cómo era la vida en Daraya bajo el régimen de Assad.
Esta es la primera entrevista. Ambas entrevistas son parte de una publicación de Global Voices.

Izdihar, una madre de siete, quien perdió a dos de sus hijos así como a su esposo, recuerda cómo era la vida bajo el bloqueo:

We'd been under siege for five years. No food. No water. There was no clean water to drink. When we drank it, it felt like our intestines are going to explode. We were besieged from all sides. Nothing was allowed in. Barrel bombs, ‘Elephant’ rockets, incendiary weapons… Our homes were destroyed. We built them ‘with blood, sweat and tears’ and he demolished them. He left us no houses. And he killed our young ones. Despite the destruction and the siege, we endured. In the end, he told us to leave.

Hemos estado sitiados por cinco años, sin comida ni agua. No había agua potable para beber. Cuándo la tomábamos, sentíamos que nuestros intestinos iban a explotar. Estábamos rodeados por todos lados. Nada se permitía. Bombas caseras, misiles “elefante”, armas de fuego..Nuestros hogares fueron destruidos. Los habíamos construido con “sangre, sudor y lágrimas” y el los demolió. No dejó ninguna casa y asesinó a nuestros jóvenes. A pesar de la destrucción y el bloqueo, resistimos. Al final, nos dijo que nos fuéramos.

Sobre cómo se sintió cuando dejó Daraya, ella repite las palabras de Itidal:

I cried. I felt as if I had nothing. Nothing. Without a homeland, a human being is nothing.

Lloré. Sentí que no tenía nada. Nada. Sin un hogar, el ser humano no es nada.

Aquí está la entrevista:

Esta entrevista se llevó a cabo en Atmeh, Idlib por Ahmad Al-sheikh el 3 de setiembre del 2016. Itidal ya había dejado Daraya junto con el resto de los ciudadanos. Un gran agradecimiento a Xili Duran por ayudarnos a organizar esto y a Nour Al Hajjar por agregar los subtítulos (activar leyenda).
Aquí, Izdihar habla sobre cómo era la vida en Daraya bajo el régimen de Assad.
Esta es la segunda entrevista. Ambas entrevistas son parte de una publicación de Global Voices.

Estos vídeos atestiguan lo que expresó el periódico independiente manejado por mujeres Enab Baladi cuando informó que la gente de Daraya fue recibida como héroes en Idlib: 

Mohammad Abou Faris, uno de los refugiados de Idlib, recordó lo que le dijo un hombre: 

You’re from Daraya, sir. You have everything. You’re our teachers.

Ustedes son de Daraya, señor. Lo tienen todo. Ustedes son nuestros maestros.

Enab Baladi también dio a conocer sus observaciones sobre los niños de Daraya en Idlib el 5 de setiembre del 2016.

Samer Janah, 8 years old, is sad to leave his city behind. He has not been able to adjust to the children, nor has he been able to play with them. Every half an hour, he asks his father to return to Daraya.

Judy, a six-year-old girl, says that she will return to Daraya, but not until the shelling ceases and the cookies are plentiful.

Most of the Daraya children in the Atama refugee camp leave at sunrise to play, and do not return unless forced to after dinner.

Samer Janah, de ocho años de edad, está triste de dejar su ciudad atrás. No ha sido capaz de adaptarse a los otros niños, ni ha sido capaz de jugar con ellos. Cada media hora, le pregunta a su padre cuándo regresarán a Daraya.

Judy, una niña de seis años, dice que regresará a Daraya, pero no hasta que los bombardeos cesen y abunden las galletas.

La mayoría de los niños de Daraya en el campo de refugiados de Atama parten a jugar al amanecer, y no regresan hasta que los obligan después de la cena.

Una familia expresó sentirse feliz al ver que la gente de Idlib era tan cálida:

We were not expecting everyone here to be so welcoming. The leaders and members of the free army squadrons come and ask us how we were living… What is the secret to this determination and how did your squadrons manage to resist the army?

No esperábamos tan cálida bienvenida. Los líderes y miembros de los escuadrones del ejército libre venían y nos preguntaban cómo estábamos viviendo..Cuál era el secreto de tanta determinación y cómo nuestros escuadrones se las ingeniaron para resistir al ejército.

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