Tuiteando sobre las tradiciones populares e idiosincráticas de Japón

buddha statues in obama

Estatuas Jizo pintadas a mano en Obama, prefectura de Fukui. Foto de Nevin Thompson.

Si te interesa aprender más sobre algunas tradiciones populares más insólitas de Japón, la cuenta de Twitter Unusual Festivals of Japan Club, (o ‘KFC'; la ‘K’ hace referencia a 奇祭, kisai, o «raro») es de lectura obligatoria. Mediante muchos tuits diarios, KFC documenta la infinidad de tradiciones locales de Japón, algunas con más de dos mil años.

En este festival de la remota península de Noto, hombres ebrios danzan cargando enormes santuarios portátiles para conmemorar el fin de la hambruna.

Cada año, el 20 de septiembre, el altar Kumakabuto Arakashihiko en Nanao, Ishikawa celebra el festival «Okuma Kabuto». Santuarios portátiles s de una tonelada y astas de 20 metros llamadas «wakuhato» llevan a Sarutahiko Okami (uno de los «seis grandes kami» de Shinto). Lo mejor del día es ver estos altares transportados ascender a la carrera la colina para entregar al dios al santuario principal.

En YouTube se pueden encontrar imágenes del festival, así como otros documentos de KFC:

Otro festival conmemora a Sugawara no Michizane, divinidad consagrada en Tenman-gu, un santuario común que se encuentra en muchas partes del país. En este punto del norte de Japón, los participantes en el festival recuerdan a Sugawara no Michizane bebiendo con sus caras cubiertas:

El «repugnante festival» de Yamagata (Bakemono no Matsuri, cada 25 de mayo): festival Sugawara no Michizane, santuario de Tenman en Tsuruoka, prefectura de Yamagata. En recuerdo al destierro de Sugawara no Michizane (una intriga de corte de hace unos mil años), se dice que sus seguidores, por miedo a que les asociara con él, llevaron máscaras cuando beben juntos. En este festival, los participantes beben en silencio sake o jugo mientras bailan.

Los altares portátiles, llamados mikoshi, juegan un papel importante en los festivales japoneses. Este festival de Uji, en la prefectura de Kyoto, consiste en un mikoshi que transporta a Brahma-Deva, importante deidad protectora en el budismo japonés.

Kyoto Agata matsuri: cada año, del 5 de junio a finales de mes (conocido también como kurayami kisai, o «ritual oscuro»). Los asistentes llevan a «Brahma-Deva» (bonten, 梵天), un mástil de bambú con una esfera de papel que sirve como altar portátil. Los asistentes sacuden el mástil de izquierda a derecha mientras caminan en la noche.

El sitio web Green Shinto, buena fuente de información sobre tradiciones populares japonesas, explica lo que sucede durante la procesión del festival:

There were two floats, both borne on the shoulders of men in happi. One had a fierce looking shishsi (Chinese lion) and the men yelled ‘yoiya, yoiya’. The other represented Bonten, a kami protector of Buddhism represented by a pole with white paper streamers. (According to the shrine office at Agata Shrine, when the deity there is transferred to the float, it mutates into Bonten.) Here the men were shouting, ‘Washoi, washoi.’ As the float was carried around, one of the men stood on top and grasped the pole with one hand, his head buried in the paper streamers, with the other hand stretched out in protective manner […]

Había dos carrozas, llevadas a hombros de hombres en happi. Una tenía shishsi (león chino) de apariencia feroz y los hombres gritaban «yoiya, yoiya». La otra representaba a Bonten, protector kami del budismo representado mediante un mástil con serpentinas blancas de papel (según la oficina del santuario de Agata, cuando se transfiere la deidad a la carroza se convierte en Bonten). En este momento, los hombres gritaban: «washoi, washoi». Mientras cargaban la carroza, uno de los hombres se subía y agarraba el mástil con una mano, con la cabeza enterrada entre las serpentinas de papel y con la otra mano estirada de manera protectora […]

En YouTube se puede encontrar un video corto del festival:

Los zorros juegan un papel importante en el folklore japonés. Inari, el dios zorro, es una de las divinidades más conocidas en Japón. Representa la buena suerte, la fortuna y la fecundidad:

Festival Yamaguchi Inari: cada 3 de noviembre, se celebra la «la boda de un zorro» (kitsune no yomeiri) por el zorro (dios) venerado en el santuario de Hanafukutoku Inari, con la esperanza de una cosecha abundante y prosperidad. Los habitantes del lugar escogen los papeles del novio y la novia, y se dice que los que interpretan a la novia son buenos candidatos para el matrimonio debido a lo propicio del acontecimiento. No obstante, la identidad del novio y de la novia permanece en secreto.

Algunos de los festivales destacados por KFC son muy antiguos. Este festival de la prefectura meridional de Nara data de hace más de mil años y está vinculada con el culto a la montaña de la región.

El festival de la rana saltadora de Nara (kaeru tobi), 7 de julio: uno de los diversos acontecimientos anuales para conmemorar el rito anual rengekai en el templo Kimpusen de Nara. Un hombre injurió a una divinidad local y, como resultado, una gran águila lo colgó del peñón de una montaña. Al hallar al hombre y compadecerse de él, un sacerdote del templo de Kinpusen lo convirtió en rana para que así pudiera bajar el peñón y convertirse de nuevo en humano.

El siguiente video ofrece una visión más detallada de este festival dedicado a las ranas saltarinas.

La cuenta de Twitter de KFC también resalta algunas tradiciones comunes del Japón rural, como el «sumo de toros» o lucha de toros.

Sumod de toros en Uwajima, Ehime (ushi-zumo): Tiene lugar varias veces al año. Dos toros se enfrentan en un cuadrilátero de sumo. Hay clasificación y no existe tiempo límite en las partidas. A los toros que pierden el espíritu e intentar huir se les llamada perdedores. Como consolación, los toros que pierden piden el dinero del premio.

Otra tradición popular de interés descrita en la cuenta de KFC es la antigua práctica Okinawan de hajichi o tatuajes tradicionales.

«Hachiji» de Okinawa: como parte de una tradición de las mujeres de entre 12 y 13 años de Okinawa, suroeste de Japón, se tatúan las manos para confirmar el paso a la edad adulta, así como prueba del matrimonio (años más tarde). Los tatuajes se consideraban como algo de estilo y elegancia, y la ocasión del primer tatuaje se conmemoraba con una celebración familiar.

Esta práctica ha desaparecido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero Lex MecClellan, ofrece en Medium datos interesantes sobre el pasado del hachiji.

Otra costumbre regional descrita en la cuenta de KFC es la práctica del Yomeburi, que existe en todo aquel lugar a lo largo de la costa japonesa en el que se pesca el buri, pescado común durante los meses de invierno. La imagen del siguiente tuit proviene de la serie de manga y anime Mi novia es una sirena (瀬戸の花嫁).

(Esta imagen de dibujos animados muestra a una joven con cara de pez)

Festival de Toyama Yomeburi: en este festival, cuando una mujer abandona su hogar para convertirse en esposa, como regalo de fin de año la familia de la novia envía un buri (un pescado) a la del novio con la esperanza de una vida de éxito. El buri debe ser lo más grande posible. En el puerto de pesca de Himi, Toyama, se dice que el buri es tan graso que repele salsa de soja.

La cuenta en Twitter de KFC publica sobre prácticas tradicionales en Japón varias veces al día. Si bien los tuits suelen estar casi siempre en japonés, las imágenes ofrecen un panorama intrigante sobre la vida en Japón.

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