Macedonia del Norte elimina cargo ministerial a cargo de ciudadanos en el extranjero

Primer ministro Zoran Zaev (derecha) y ministro Edmond Ademi en una reunión con representantes de los macedonios del Norte en el extranjero, 14 de agosto de 2019. Foto: Gobierno de la República de Macedonia del Norte, dominio público.

El nuevo Gobierno antiguo de Macedonia del Norte, formado después de las elecciones parlamentaras de julio, anunció la configuración de sus portafolios ministeriales. Un nuevo puesto, encargado a Ljupco Nikolovski, abarca ampliamente corrupción, desarrollo sostenible y recursos humanos y ha llamado la atención de los medios. Sin embargo, nadie parece haberse dado cuenta de la desaparición del puesto de ministro sin portafolio a cargo de los ciudadanos en el extranjero.

Cuando la Unión Social Democrática de Zoran Zaev llegó al poder en 2017 tras la Revolución Colorida hubo mucho entusiasmo, dentro y fuera del país, sobre qué significaría un cambio en el Gobierno para el futuro de Macedonia. Uno de los rubros de interés fueron las relaciones con los muchos y diversos macedonios del Norte en el extranjero. Estos emigrantes representan una fuente potencial de inversión extranjera directa para el país, capital humano para brindar apoyo a sectores olvidados, como salud y educación, y relaciones con Gobiernos occidentales rumbo a la integración a la OTAN y la Unión Europea.

Sin embargo, las relaciones entre los ciudadanos en el extranjero y la patria han estado plagadas de problemas durante años. En los primeros años de la independencia, en la década de 1990, muchos emigrantes regresaron o invirtieron directamente en Macedonia del Norte, solo para ver cómo corruptos funcionarios hacían mal uso de sus inversiones. En los últimos 20 años, otras preocupaciones como la insuficiencia de personal y los deficientes servicios que ofrecen sus misiones diplomáticas y consulares en el extranjero, y la politización del voto en el extranjero, solamente han agravado los problemas.

Muchos ciudadanos macedonios del Norte que viven en el extranjero (temporal o permanentemente) han tenido dificultades para obtener documentos como pasaportes y tarjetas de identidad renovados o debidamente regulados a través de las misiones diplomáticas de Macedonia. Las esperanzas iniciales de los ciudadanos en el extranjero de que sus propios parlamentarios –independientemente de la afiliación a un partido político– representaran sus intereses también se vieron frustradas cuando el proceso se politizó y los partidos políticos designaron a sus propios candidatos. La votación se complica aún más por la disminución del interés ante el complejo proceso de tener que pagar para viajar a las pocas misiones diplomáticas o consulares de Macedonia, porque muchos ciudadanos macedonios del Norte que viven en el extranjero están desconectados de lo que ocurre en el país y por un sentir más amplio de traición en diversas cuestiones, desde la política corrupta local hasta las sensibilidades que rodean al cambio de nombre. Además, el costo de la administración del voto en el extranjero es elevado y plantea muchos interrogantes dentro de Macedonia sobre si es una prioridad. Ahora, hasta los tres parlamentarios iniciales concedidos a los ciudadanos en el extranjero han sido condicionados a un determinado umbral de votantes registrados que, junto con las dificultades de la votación, es simplemente imposible de lograr. Así, en las dos últimas elecciones parlamentarias, los ciudadanos en el extranjero no pudieron recibir a los diputados de la Asamblea de Macedonia del Norte.

En un intento de reparar las relaciones con esta comunidad, en 2017 el Gobierno designó a Edmond Ademi, integrante de los socialdemócratas, para que ejerciera como ministro sin portafolio responsable de los macedonios del Norte en el extranjero. Además de la Agencia para la Migración, el Ministerio de Asuntos Exteriores y sus misiones diplomáticas y consulares y los efímeros escaños parlamentarios para los macedonios del Norte en el extranjero, este nuevo puesto fue el más notorio y el mayor intento de incluir a los macedonios del Norte en el extranjero desde la independencia. El programa 2017-2020 del macedonios del Norte en el extranjero mencionó brevemente que el “Gobierno, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, atenderá el bienestar de la minoría de macedonios del Norte que viven en países vecinos” (ya no es así tras el Acuerdo de Prespa) y que “mejoraremos los vínculos con nuestros ciudadanos en el extranjero”.

El ministro Ademi, y otros representantes del Gobierno, dispuso rápidamente establecer contactos con varios grupos del extranjero. Una de las primeras reuniones importantes se celebró en septiembre de 2017 al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. Un mes después, en octubre de 2017, el Gobierno anunció ambiciosamente la necesidad de crear una estrategia nacional de cooperación con los ciudadanos en el extranjero y constituyó un órgano de trabajo integrado por el gabinete del ministro Ademi, funcionarios de instituciones gubernamentales, algunos expertos y personas y organizaciones en el extranjero. Hubo mucha aceptación inicial de los grupos en el extranjero, pero por falta de respuesta, de preparación y de profesionalismo, entre otras razones, el proceso para hacer participar a los ciudadanos en el extranjero a través del grupo de trabajo comenzó a deshacerse.

En los meses posteriores a octubre de 2017, la organización Diáspora Macedonia Unida cortó los lazos con el Gobierno por sus posiciones en las negociaciones de cambio de nombre con Grecia y la Ley sobre el uso de Lenguas. El Foro para una Macedonia Democrática, organización de los grupos en el extranjero más reciente que surgió de las protestas a favor de la democracia #IProtest (#протестирам) y Revolución Colorida en el extranjero, inicialmente continuó trabajando con el Gobierno en la Estrategia Nacional. Sin embargo, ellos también se retiraron finalmente del grupo de trabajo por falta de profesionalismo dad y de voluntad del gabinete de Edmond Ademi de escuchar los aportes y recomendaciones de los grupos en el extranjero. Finalmente, en marzo de 2019, el el Gobierno aprobó formalmente la Estrategia Nacional de Cooperación con grupos en el extranjero por con poca aceptación de muchos interesados clave, sobre todo de personas y organizaciones que están fuera del país.

Hoy, el Foro para la Democracia Macedonia envió esta carta al coordinador del grupo de trabajo encargado de preparar la Estrategia Nacional de Cooperación con los Ciudadanos en el Extranjero en la oficina del ministro responsable de esos grupos – Edmond Ademi.

Asimismo, durante ese tiempo, la labor del Ministerio de Relaciones Exteriores prosiguió caisi sin cambios en la labor de prestar servicios a los ciudadanos macedonios del Norte en el extranjero. En los tres últimos años, el Organismo para las Migraciones viajó por Europa y colaboró con grupos fuera del país en los frentes de la cultura y la educación: impartió clases de macedonio y puso de relieve el éxito de los jóvenes profesionales en el extranjero, pero con escasa repercusión. Si bien el ministro Ademi siguió financiando proyectos con grupos en el extranjero a través del Ministerio de Relaciones Exteriores e intentó ampliar las actividades de divulgación a las organizaciones de grupos minoritarios en el extranjero, como los albaneses de Macedonia del Norte, en general no está claro qué logró su gabinete cuando los ciudadanos en el extranjero reanudaron su participación. Entre los principales impedimentos, nunca se definió la división de responsabilidades con respecto a las cuestiones de los ciudadanos en el extranjero entre el gabinete del ministro, el Organismo para las Migraciones y el Ministerio de Relaciones Exteriores y sus misiones diplomáticas en el extranjero, y solo se complicaron más las cosas.

Ahora, tras las elecciones de 2020 y el regreso de la coalición liderada por los socialdemócratas al Gobierno, el puesto de ministro sin cartera responsable de los ciudadanos en el extranjero ha sido descartado. El nuevo programa del Gobierno para 2020-2024 es de nuevo breve en cuanto a los ciudadanos en el extranjero, solo elogia la creación de una Estrategia Nacional para la Cooperación con los Ciudadanos en el Extranjero, señala que el Gobierno seguirá financiando proyectos con organizaciones en el extranjero, y alaba un 10 % de apoyo financiero adicional (en comparación con las inversiones nacionales o extranjeras) para los inversores de la en el extranjero. Surge la pregunta: ¿qué ocurrirá con la Estrategia Nacional de Cooperación con los grupos en el extranjero y quién hará el seguimiento del trabajo, por pequeño que sea, realizado por el ministro Ademi? Según el Plan de Acción de la Estrategia Nacional, para el tercer trimestre de 2020 debería haberse realizado: 1) un análisis de la necesidad de una solución jurídica para regular la cooperación entre el Estado y los grupos en el extranjero, 2) el establecimiento de un grupo parlamentario para la cooperación con os grupos en el extranjero, 3) la conceptualización de una ley sobre los grupos en el extranjero en cooperación con todos los interesados, incluidas las organizaciones en el extranjero y las organizaciones de la sociedad civil, y 4) la determinación de la necesidad de establecer una institución especial: un ministerio para los ciudadanos en el extranjero. Ninguno de estos puntos, entre muchos otros incluidos en el plan de acción, se ha realizado, ni se ha facilitado a las organizaciones en el extranjero o al público en general una actualización de sus progresos.

Es bastante irónico que la Estrategia Nacional y su plan de acción prevean en general la creación de un ministerio para los ciudadanos en el extranjero (en lugar de limitarse a investigar la viabilidad de fomentar dicha institución) y vinculen las medidas posteriores al éxito de este elemento de acción. Ahora bien, no solo no hay tal ministerio, sino que ni siquiera hay un ministro sin cartera responsable de los ciudadanos en el extranjero para supervisar y aplicar la Estrategia Nacional.

Quedan muchas preguntas para el “nuevo viejo” Gobierno de Macedonia del Norte y sus relaciones con sus ciudadanos en el extranjero. ¿Continuará el Gobierno persiguiendo la Estrategia Nacional, a pesar de la falta de aceptación de las organizaciones en el extranjero y las preocupaciones sobre la viabilidad de la estrategia? ¿Quién en el Gobierno encabezará este esfuerzo? ¿Asumirá ahora el Organismo para las Migraciones la coordinación y la aplicación de la estrategia? ¿Recibirán los macedonios que viven en el extranjero servicios diplomáticos y consulares profesionales? A medida que avanzan las recientes discusiones sobre el cambio del modelo electoral de Macedonia del Norte, posiblemente con un único distrito electoral con listas de candidatos abiertas, hay incertidumbre en cuanto a lo que eso significa para la votación en el extranjero en el futuro.

Una vez más, la incertidumbre es la norma en la relación entre el Gobierno macedonio del Norte y sus ciudadanos en el extranjero.

 Las opiniones en este artículo son personales y de ninguna manera reflejan las del empleador del autor ni otras.

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