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Rusia: Reliquia sagrada visita un país que emerge de un ateísmo patrocinado por el Estado

En los últimos meses, gente de toda Rusia recorrió grandes distancias y soportó gélidas temperaturas con la finalidad de ver el cinturón que se supone usó la Virgen María [en]. Ese despliegue de religiosidad en Rusia es soprendente, dado que el país recién se alejó de una forma ateísta de gobierno hace 20 años. Sin embargo, el hecho que esta particular reliquia sagrada sea conocida por estimular la fertilidad podría explicar por qué una nación que atraviesa por una crisis demográfica le pondría interés.

Kievan Rus adoptó el cristianismo a finales del siglo X del Imperio Bizantino, y durante casi un milenio hasta comienzos del siglo XX, cuando la dinastía Romanov fue derrocada y un gobierno comunista tomó su lugar, Rusia estuvo entre los países más devotos del mundo. Durante las ocho decadas de comunismo, la religión estuvo prohibida y se instituyó un nuevo código moral basado en el respeto a la clase trabajadora. Cuando cayó la Unión Soviética y el sentido comunista de la moralidad dejó de tener tantos defensores, a los rusos se les encargó que decidieran solos lo que pensaban sobre la espiritualidad y la religión.

Russia Blog citó un artículo de Izvestia [en] en un post del 2006 titulado “¿Los rusos se están volviendo más religiosos?” El autor anotaba que una explicación alternativa para el aumento en la cantidad de rusos que decía ser religiosos era un reflejo del nivel de libertad de los encuestados en divulgar su religiosidad más que un aumento de la religiosidad:

En 2006, 15 años después de la caída de la atea Unión Soviética, 84 por ciento de los ciudadanos rusos decían que creían en Dios, según un estudio realizado por Izvestia y la agencia encuestadora VTsIOM. Una encuesta similar de VTsIOM a comienzos de los 90 encontró que 34 por ciento creía en Dios. Entre los encuestados, el 63 por ciento se consideraba cristianos ortodoxos, seis por ciento eran musulmanes y uno por ciento católicos y budistas. Otro 16 por ciento dijo que eran ateos. El porcentaje de rusos que asistían a servicios religiosos ha crecido de un cuatro por ciento durante la Perestroika a 10 a 12 por ciento ahora.

El Padre Stephen Smuts, un clérigo anglicano tradicional del sur de África, publicó una entrada de blog [en] en marzo de 2011 titulada “En 2012, se estudiará religión en todos los colegios rusos”:

Luego de un año de prueba, se enseñará “Fundamentos de cultura y ética religiosa” en todos los colegios rusos en todo el país el próximo año, anunció el Ministerio de Educación ruso en una conferencia de prensa realizada el 23 de marzo en Moscú con representantes de las cuatro principales religiones. Según las autoridades y líderes religiosos, sobre todo de la Iglesia Ortodoxa rusa, el año de prueba fue un “éxito”, pero nadie pudo responder las preguntas de los periodistas con cifras exactas sobre los participantes del curso y el grado de satisfacción.

Estuvo prohibida durante la era soviética, y la religión regresó a los colegios en abril de 2010, pero solamente en algunas regiones, con una iniciativa fuertemente apoyada por el Patriarca de Moscú y bendecida por el Kremlin, que tiene por objetivo una consolidada identidad nacional sobre valores compartidos. Los estudiantes de colegios de primaria y secundaria pueden escoger entre estudiar la historia de una de las cuatro religiones tradicionales – Cristianismo Ortodoxo, Islam, Judaísmo y Budismo – o cuatro cursos más generales sobre “fundamentos de cultura religiosa” o “fundamentos de ética pública”. Hasta ahora, las lecciones se han realizado solamente un semestre del año escolar, pero la Iglesia Ortodoxa ha pedido que en 2012 se extienda a todo el año.

Ese es el contexto social y gubernamental presente para recibir la Sagrada Reliquia. Y el blog Amazing Grace describió la visita de la reliquia [en] a Rusia en un post del 25 de noviembre:

El Cíngulo de la Virgen María, un cinturón que los cristianos creen que usó la madre de Jesús, fue llevado a Rusia el mes pasado desde el Monte Atos, una comunidad monástica en Grecia. Se cree que besar la reliquia, que está dentro de una caja ornamental, ayuda a que las mujeres estériles conciban y a aliviar otras congojas.

La fila de personas, en su mayoría mujeres, esperando entrar a la Catedral de Cristo Salvador, con su cúpula dorada, se extendía por 2.5 millas (4 kilómetros) a lo largo del río Moscú a pesar de las temperaturas, que cayeron a menos de 5° Celsius (23° Fahrenheit).
Cientos de buses llevaron peregrinos desde otras ciudades rusas. Cerca de 150 buses estaban estacionados a lo largo de muro de contención con sus motores encendidos para que los fieles pudieran calentarse mientras esperaban. La ciudad ofreció té y comida gratis y puso baños portátiles. Los oficiales de policía anunciaron a través de megáfonos que llevaría a los devotos 24 horas llegar a la reliquia pues la fila aumentó a decenas de miles.

Gente haciendo fila para ver el cinturón de la Virgen María, que se exhibió en Moscú.

El blog Ruth Institute citó un informe de Voice of Russia [en] del mes de noviembre, que contenía una entrevista a Vladimir Yakunin [en], jefe del Consejo de Administración de la Fundación San Andrés, la organización que facilitó que se llevara el artículo a Rusia desde Grecia:

“No esperábamos ver tal cantidad de gente con ganas de rezar ante el santuario. Vimos muchos peregrinos en San Petersburgo, Ekaterinburgo, Ussuriysk, Tyumen y otras ciudades. Y no eran solamente cristianos ortodoxos, sino personas de diferentes credos. Por ejemplo, en San Petersburgo vimos una musulmana, a la que llevaron de una residencia para ver el santuario. Esto demuestra que más y más personas están luchando para un renacer espiritual, y creen en algo mejor. Los monjes que acompañaban el santuario desde Atos estaban asombrados por la cantidad de creyentes que llegaban a rezar ante el Cinturón”.

En el blog en ruso en LiveJournal del usuario Alliruk hubo una discusión [ru] relativa a la reliquia que trajo a colación varios problemas que afectan a la religión en Rusia. Hubo charlas de la división generacional entre los que habían sido socializados bajo el comunismo ateo y la generación más joven. Los miembros de la generación que creció bajo el comunismo sugirió que este fervor religioso asociado con la reliquia es una señal de una forma de ‘desmodernización’ en Rusia. Parecían creer que no es racional buscar ayuda en una reliquia.

Alliruk dijo esto [ru] sobre la modernización:

La modernización en una cultura se describe con el estrechamiento de la esfera controlada por la religión, y una política constante de secularización de la política, la vida, el trabajo, las relaciones familiares, etc. Es decir, si la gente está rezando menos para aliviarse de algunas dolencias, pero en vez están consumiendo más antibióticos, es parte del proceso de modernización. […] Tal vez no te guste la modernización [está bien], es una discusión sobre valores, pero la modernización incluye secularización, no se puede hacer nada al respecto.

El proyecto soviético fue […] uno de los más constantes de todos los proyectos de modernización en la historia. Esto incluye la secularización (de nuevo, esta afirmación no es mi evaluación de la experiencia soviética como positiva o negativa, solamente estoy afirmando los hechos. Está mal perseguir a los sacerdotes, si quieren saber mi opinión). Como resultado, la sociedad soviética fue más o menos modernizada (además de las actitudes hacia la religión, por supuesto que esto también incluía mejoras en términos de educación, industrialización, movilidad social y mucho más).

Lo que hemos visto en las dos últimas décadas es muchos indicadores de desmodernización. Hemos visto crisis, la caída de industrias de alta tecnología, la caída en el nivel de educación, la eliminación de la movilidad social y la transformación de mecanismos estatales en lo que eufemísticamente se ha dado a llamar como la proliferación de “métodos alternos de resolución de problemas” (en verdad, métodos tomados de la sociedad tradicional, premoderna). Y finalmente, tenemos este regreso triunfal de la ortodoxia en la forma de una religión cuasipública. Todo esto junto se describe con la palabra ‘desmodernización’.

Francis Phillips escribió en un blog [en] asociado con el Catholic Herald con sede en Gran Bretaña cómo se estaría en riesgo de perder el significado de un objeto si nos centramos en la autenticidad de dicho objeto:

Antes que los escépticos señalen que venerar un cinturón que supuestamente usó la Virgen María con la finalidad de salir embarazada muestra la peor clase de superstición cristiana medieval, agregaría que si la reliquia es o no auténtica no es el punto: es un recordatorio vívido y reverente de lo sobrenatural, que le dice a los fieles que este mundo, sus congojas y males sociales no es todo lo que hay: ¿ y quién puede decir que no puede surgir nueva vida de oración sincera en su presencia?

El post del 28 de noviembre citó un artículo escrito por la demógrafa Nichols Eberstadt para Asuntos Exteriores, que sostenía que de todas las tragedias que han ocurrido en Rusia desde el colapso soviético, la disminución demográfica ha sido la más catastrófica. La señora Philips agregó:

Obviamente, una reliquia religiosa por sí sola no puede cambiar las cosas: salud, vivenda y empleo están todos incluidos. Pero puede brindar una inspiración para cambiar el clima de desesperanza que hace que la gente elija no tener hijos y el estímulo para que las personas piensen en soluciones creativas.

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