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Rusia: “Isla de la Caridad” de los animales sin hogar

En una entrevista concedida a Evgeny Voropai de Social Technologies Greenhouse en abril de 2013, Tatiana Nikitina, presidenta de la organización benéfica Mercy Island [en], (Isla de la Caridad), explicó por qué las instituciones públicas muestran interés por los medios de comunicación sociales y a qué retos se enfrentan en su trabajo día a día.

Evgeny Voropai: Mercy Island es una organización benéfica que ayuda a los animales sin hogar. ¿Cuántas organizaciones similares están registradas en Rusia?

Tatiana Nikitina: Creo que muchas, aunque es difícil decir. El hecho es que estas organizaciones que ayudan a los animales abandonados son diversas. Cualquier refugio o fundación entra en la misma categoría que nosotros.

Antes de formar una organización benéfica, intentamos solucionar el problema por nuestros propios medios. Hay muchísimas personas que ayudan a los animales abandonados, por tanto sería complicado poner sobre la mesa un número exacto de todas las organizaciones similares a la nuestra.

Mercy Island's logo.

Logotipo de Mercy Island, disponible en su página web.

E.V.: Cuando se habla de organizaciones benéficas, existe el asunto preocupante del fraude virtual. Todo el mundo está familiarizado con el esquema de ganar dinero bajo la premisa de ayudar a niños enfermos. ¿Es este un problema cuando se trata de ayudar a los animales?

T.N.: Por supuesto que el problema existe, aunque necesitamos reconocer que tales casos no ocurren muy a menudo. Cuando se trata de los animales, no sólo necesitan asistencia económica. Recibimos apoyo de quienes tienen posibilidad de ayudar y hay muchas formas de contribuir económicamente al proyecto (hay quien envía dinero, compra comida o paga el refugio). Los estafadores tienen poco margen de maniobra. De todos modos, este tipo de institución benéfica es menos atractiva para ellos. En la web, las personas son menos dadas a ayudar a los animales que, por ejemplo, a los niños. Nadie se lleva las manos a los bolsillos cuando ve una foto de un perro en un sitio de redes sociales. Es muy difícil llegar a ese resultado.

Cuando una organización de cualquier tipo pide dinero para los animales, siempre se hace necesario prestar atención a sus documentos constitutivos, sus certificados de registro y, por supuesto, siempre se puede requerir que se lleve a cabo la realización de los controles pertinentes. Mercy Island, cuando empieza a trabajar con nuevos socios, siempre proporciona un conjunto completo de documentos que confirman el estado de la fundación. Es una medida necesaria porque hay organizaciones que abusan de la ayuda de los donantes o los patrocinadores y gastan el dinero en otros fines.

Intentamos informar a los donantes para eliminar el más mínimo malentendido.

E.V.: Muchas organizaciones benéficas trabajan en línea para llamar la atención sobre sus iniciativas, para aumentar su público, para recaudar más fondos, etc. ¿Qué ha cambiado para Mercy Island con el nacimiento de la página web de la fundación?

T.N.: No hubo cambios significativos. Recibimos una donación de Google para la promoción de nuestro sitio web. Así que la primera tarea que tuvimos que resolver fue sacar el máximo provecho de ello para obtener buenos resultados.

El sitio web ofrece a los usuarios una imagen más completa de lo que hacemos y cómo llevamos a cabo nuestro trabajo. Insertar mensajes individuales en las redes sociales o en otros sitios de Internet no tiene ese efecto. En nuestra propia web, controlamos el sistema de pago electrónico. Por cierto, hay algo más a lo se debería prestar atención cuando se trata de empezar a trabajar con una ONG si una organización utiliza los pagos electrónicos a través de un sistema de pago muy conocido, la probabilidad de que sean delincuentes es mínima. Por poner un ejemplo, antes de activar el sistema de pagos electrónicos, RBC controlaba las donaciones que llegaban a Mercy Island.

E.V.: Volviendo a la pregunta del dinero para las organizaciones benéficas, ¿el dinero “electrónico” es una alternativa real al dinero virtual? ¿Qué porcentaje de los ingresos se distribuye de esta manera?
T.N.: Los usuarios han notado desde hace tiempo los beneficios del dinero electrónico, por lo que el porcentaje de fondos obtenido a través de esta vía está en constante crecimiento.
E.V.: A menudo ocurre que las solicitudes de ayuda presentadas en las páginas de Internet para las organizaciones caritativas vienen acompañadas de imágenes espeluznantes de niños o animales enfermos. Hablo por mi experiencia: algunos anuncios por lo general me asustan, y ya ni siquiera me paro a mirar los textos, termino cerrando la ventana. Visitando las redes sociales he encontrado un par de este tipo de imágenes. ¿Qué moda es esta? ¿De dónde viene y por qué la gente piensa que pudiera ser eficaz?

T.N.: No es ninguna moda, es simplemente el trabajo real. Es un proceso constante. No soy partidaria de este tipo de imágenes, pero, por regla general, los animales que necesitan ayuda llegan a la clínica veterinaria y los médicos o los propios voluntarios les toman fotografías. Es una manera de informar de sus condiciones reales, de lo que está sucediendo con un perro o un gato.

El problema es que nadie muestra las imágenes de los animales salvados una vez que han recibido ayuda. Mercy Island está tratando de arreglarlo. Publicamos las historias de nuestros animales y sus destinos, incluso después de encontrarles un hogar. A menudo, la gente reacciona ante la aparición del perro y el nombre que elegimos darle. Ya sabe, hay casos en los que las personas no quieren ayudar a toda la organización o a los animales bajo su cuidado (lo que quieren es ayudar a uno solo). Estamos de acuerdo con esto. Por ejemplo, entre los donantes tenemos una cantante oriunda de San Petersburgo, pero que ahora vive en Turquía. Cada mes nos hace llegar dinero para un perro que se llama Betty.

E.V.: Parece que en Rusia los gatos se han puesto de moda, aunque yo diría que en todo Internet. ¿Qué siente ante el auge de las redes sociales en pro de los animales? ¿Alguna vez ha considerado la posibilidad de trabajar para este tipo de proyectos?

T.N.: Eso es muy interesante. Me encantaría participar en algo así, pero una vez más nos encontramos con el problema de la financiación. Se necesita dinero para los proyectos conjuntos, y no siempre es suficiente incluso para cuidar a los animales. Básicamente, me gustaría desarrollar una historia virtual, creo en su eficacia.

Sin embargo, aquí hay algo que resulta complicado: cuando entablo conversación con los especialistas y les sugiero algunas ideas, al momento tengo que explicarles que en absoluto se trata de un proyecto comercial y que no recibirán ningún tipo de compensación económica por ello. Desafortunadamente, esto es un obstáculo insuperable. Por suerte, tenemos voluntarios, gente dispuesta a dedicar su tiempo. Estoy abierta a la idea de un financiamiento distribuido (crowdfunding en ingles) y gustosamente trabajaría en este sentido a fin de apoyar a los animales.

E.V.: Tenemos fundaciones. Hay propietarios de mascotas muy buenos y los hay malos. Y hay personas dispuestas a ayudar a los animales sin hogar. Las categorías podrían ser estas. La comunicación, como mínimo, sólo existe entre el primer grupo y el último. Pongamos por caso que tengo un perro al que no puedo cuidar, pero no quiero “un mal propietario” para él, así que no abandonaré al animal. ¿Qué opciones tengo? ¿A quién puedo llamar o escribir para tratar este asunto?

T.N.:  Esto es una historia muy común. Recibimos a muchas personas que nos cuentan que no pueden cuidar más a sus mascotas. En tal caso, Mercy Island cuidará del animal. A veces, los propietarios sienten que necesitan apoyarnos y nos dan dinero para el mantenimiento de sus “ex mascotas”, otras veces, sin embargo, no es así. Por un lado, llevamos al animal al veterinario para un chequeo completo. Tras el análisis, enviamos al animal temporalmente a un hogar para que se adapte [a la nueva situación]. Si el chequeo médico revela cualquier anomalía en la salud del animal, el veterinario es responsable de proporcionar toda la ayuda necesaria.

Ciertamente, existen muchas formas de solucionar el problema tanto de los animales abandonados como de los propietarios que ya no quieren ocuparse de su perro o gato. Existen clínicas. Por ejemplo, imagine a un jubilado a quien le gustaría tener una mascota pero no sabe cómo conseguirla. Pues ahí están las clínicas para que pueda conseguir un gato y hacerse cargo de él. Es una oportunidad que haría las delicias de muchos ancianos.

E.V.: En Rusia, existe un problema con disparar a los animales callejeros. Es la comidilla entre la gente. Pero, para ser sincero, no se conocen datos públicos o cualquier otra información, de haberla. Si alguien a través de una colaboración abierta distribuida creara un “Mapa Federal de Tiroteos a Animales”, ¿esto ayudaría a llamar la atención de las personas y activistas en pro de los derechos de los animales?

T.N.: La matanza de los animales es consecuencia de un problema mucho más grande. No entiendo cómo hemos llegado a presentar el problema de los animales abandonados como una amenaza social. A menudo oímos de manadas de perros callejeros que atacan a la gente, pero en la práctica nunca nos dicen por qué ocurre esto. Verá, un perro agresivo y enfermo, con tres patas, puede llegar a ser una gran mascota.

El financiamiento distribuido u otros proyectos en las redes sociales dedicados a los animales podría ayudar a resolver el problema. Lo que en verdad se necesita es información, datos verificados y gente dispuesta a acometer tal empresa. Necesitamos una herramienta para mostrar que estos animales son rehenes de esta situación y quizá entonces, la gente empezará a sentir empatía por ellos.

El texto original [ru] de esta entrevista está disponible en la web de Social Technologies Greenhouse.

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