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Panecillos de Pascua, una deliciosa tradición caribeña

Hot Cross Buns; photo by Sarah Horrigan, used under a CC BY-NC 2.0 license.

Panecillos de Pascua. Foto de Sarah Horrigan, usada bajo una licencia CC BY-NC 2.0.

Cada Pascua, el Caribe –como muchos otros territorios del Commonwealth y de mayoría católica– disfruta de la venerada tradición de comer panecillos de Pascua. El popular dulce es un bollo dulce y pegajoso hecho con pasas y cubierto con una cruz hecha de glaseado. Se disfrutan en Viernes Santo, cuando los cristianos conmemoran la crucifixión y muerte de Cristo. Típicamente proclaman el final de las prácticas de la Cuaresma, ayuno y abnegación.

Varios blogueros de comida regionales han publicado recetas de panecillos de Pascua durante años, pero para Simply Trini Cooking, el dulce suscita cálidas memorias del “camión del pan” del vecindario:

The common sound of the horn alerted us to its coming, and every child would be eager to see what the ‘bread man’ had at the back of his Suzuki Carry van. As soon as the side door opened the aroma of fresh baked goodies hit our nostrils. There was always on sale currants roll, coconut turnovers, coconut sweet bread, jam tarts, butter bread, biscuit cake (sometimes), hops bread and on Holy Week there was Hot Cross Buns.

Ah! hot cross buns I can taste it now. The hard outer crust gave way to a moist, soft, interior that would have your taste buds craving for more, but by then it would be too late because the ‘bread van’ was long gone. So, you would either have to do without or remember to buy two or three when the van came next time.

El sonido cotidiano de la bocina nos advertía de su llegada y cada niño se pondría ansioso de ver qué tendría el “panadero” en el fondo de su camioneta Suzuki Carry. Ni bien se abría la puerta, el aroma de los dulces frescos y horneados golpeaba nuestras fosas nasales. Siempre había venta de panecillos de grosella, pastel de coco, pan dulce de coco, tarta de mermelada, pan de mantequilla, bizcocho (a veces), panes y en Semana Santa había panecillos de Pascua.

¡Ah! Panecillos de Pascua. Puedo saborearlos ahora. La dura corteza exterior daba lugar a un húmedo y suave interior que dejaría a tus papilas gustativas con ganas de más, pero para ese entonces sería demasiado tarde, ya que la ‘camioneta del pan’ se había ido hacía rato. Entonces, o tenías que arreglártelas sin comerlos o recordar comprar dos o tres la próxima vez que apareciera la camioneta.

Antes de compartir la receta, la bloguera habló sobre la historia de la tradición de los panecillos de Pascua:

The origins of hot cross buns dates back centuries ago. Many Christians today see hot cross buns as an imitation of the unleavened bread eaten during passover. However, others can date the origin to the era of the Egyptians and Greeks who also had small loaves for their religious devotions and worship to their gods.

The Egyptians and Greeks considered the shape of the loaf to represent the moon. However, the Romans believed the cross symbol represented the four quarters or phases of the moon. Later, the Christian church reinterpreted the icing cross as a symbol of the crucifixion.

The popularity of the hot cross buns grew when a monk named Father Thomas Rockcliffe began the tradition of giving hot cross buns to the poor of St. Albans, England, in 1361. The Protestants considered this a Catholic tradition and attempted to stop the practice.

However, the tradition was further solidified when Elizabeth I passed a law permitting bakeries to sell them only on festivals such as Easter and Christmas. So by 1733, the popular hot cross buns had its own song that could be heard by street vendors selling hot cross buns: ‘Hot cross buns! hot cross buns! one a penny, two a penny, hot cross buns.’

Los orígenes de los panecillos de Pascua se remontan a siglos atrás. Hoy en día, muchos cristianos ven a los panecillos de Pascua como una imitación del pan sin levadura que se comía durante la Pascua judía. Sin embargo, otros datan su origen en la era de los egipcios y los griegos que también comían pequeños panes en sus prácticas religiosas y en el culto a sus dioses.

Los egipcios y los griegos consideraban que la forma del pan representaba a la luna. Sin embargo, los romanos creían que el símbolo de la cruz representaba las cuatros fases de la luna. Después, la Iglesia Cristiana reinterpretó la cruz como un símbolo de la crucifixión.

La popularidad de los panecillos con la cruz creció cuando un monje llamado padre Thomas Rockcliffe inició la tradición de entregar panecillos calientes a los pobres de St. Albans, Inglaterra, en 1361. Los protestantes la consideraban una tradición católica e intentaron detener la práctica.

Sin embargo, la tradición se fortaleció cuando Isabel I aprobó una ley que permitía a las panaderías venderlas solamente en festivales por Pascua o Navidad. Para 1733, los populares panecillos tenían canción propia que dejaban oír los vendedores ambulantes: ‘”¡Panecillos de Pascua! ¡Panecillos de Pascua! Uno por un centavo, dos por dos centavos, ¡Panecillos de Pascua!”.

El Caribe la da su propio giro al dulce. The Jamaican Blogs cuenta que los “panecillos de Pascua son una parte importante de la cultura jamaicana, al igual que otras comidas representativas como el pescado salado o ackee”:

The concept dates back to ancient Babylon, when cross buns were offered to Ishtar, the pagan queen of heaven.

Ancient Greeks made similar cakes to honour the moon.

The tradition found its way to England, where cross buns were eaten on Good Friday, with the cross symbolizing the crucifixion of Jesus.

When the British plundered Jamaica, of course they brought the custom to the island.

Over time though the English version of the cross bun transitioned to the Jamaican version, with some key differences.

Jamaica’s version is made with molasses, while the buns from England were made with honey.

In Jamaica, you eat the bun with cheese, a combination that has become ingrained in island culture.

British custom has waned when it comes to eating hot cross buns as fasting food on Good Friday, but in Jamaica the practice is as prevalent as ever.

Today the custom is seen as more Jamaican than British. And eating cheese is now a year-round practice, while the bun and cheese dish is prevalent primarily during the Easter holiday.

El concepto date de la antigua Babilonia, cuando se ofrecían panecillos a Ishtar, la reina pagana del cielo.

Los antiguos griegos hacían pasteles similares para honrar a la luna.

La tradición llegó a Inglaterra, donde los panecillos de Pascua se comían en Viernes Santo, y la cruz simbolizaba la crucifixión de Jesús.

Cuando los británicos desvalijaron Jamaica, por supuesto que llevaron la costumbre a la isla.

Con el tiempo, la versión inglesa del panecillo cambió a la versión jamaicana, con algunas diferencias claves.

La versión de Jamaica se hace con melaza, mientras que los panecillos de Inglaterra se hacían con miel.

En Jamaica, el panecillo se come con queso, una combinación que se ha arraigado en la cultura de la isla.

La costumbre británica declinó en lo referente a comer panecillos de Pascua por el ayuno de Viernes Santo, pero en Jamaica la práctica sigue vigente.

Hoy se ve más la costumbre como jamaicana que británica. Y comer queso ahora es algo que se hace todo el año, mientras que el plato de panecillo con queso prevalece sobre todo en la Pascua de Resurrección.

La preparación (¡y consumo!) de panecillos de Pascua en Viernes Santo está viva y coleando en todo el Caribe y en el extranjero. Mira este vidoe de YouTube que explica paso a paso cómo hacer tu propio panecillo de Pascua al estilo caribeño:

¿Qué te parece la canción? ¡Come y disfruta!

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