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Entre escándalos políticos y delitos de odio, vuelve el antiguo decreto de Japón sobre educación

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Estudiantes en la guardería de Tsukamoto, dirigida por Moritomo Gakuen, mientras muestran respeto hacia el emperador y emperatriz de Japón. Captura de pantalla de un video muy difundido en redes sociales.

La decisión del Gobierno japonés de permitir la enseñanza de los principios educativos del Japón imperial anteriores a la Segunda Guerra Mundial sorprendió a los observadores. El anuncio del Gobierno llegó en un momento en que el primer ministro, Shinzo Abe, y su popular esposa, Akie Abe, se sitúan en el centro de un escándalo desde enero por su relación con un sospechoso acuerdo sobre tierras que beneficia a la organización ultraconservadores y ultranacionalista que fomenta el culto al Emperador.

El 31 de marzo, el Gabinete japonés emitió una declaración de que las escuelas del país pueden volver a usar el Decreto Imperial sobre la Educación en Japón, promulgado en 1890. Abolido por la ocupación en 1948 tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, el Decreto Imperial sobre la Educación defiende la devoción y la lealtad filial como fundamento moral de la sociedad japonesa. Así como el emperador venera a sus antepasados, el pueblo, o «nación japonesa» (国体, kokutai), debería venerar al emperador.

La declaración del gobierno del 31 marzo de apoyo al Decretro Imperial sobre Educación fue curiosa en el contexto de una escándalo político lento, complicado y persistente que implica a Akie Abe, esposa de Shinzo Abe, y a Moritomo Gakuen, escuela privada en Osaka afiliada al partido político Nippon Kaigi. Se trata de un equivalente aproximado al Opus Dei, la Mayoría Moral y la John Birch Society combinados en uno, el Nippon Kaigi, organización que cuenta con el primer ministro Abe como su consejero especial en el grupo parlamentario y que, según se dice, ejerce una gran influencia en el Gobierno japonés.

Moritomo Gakuen ha provocado escándalo tras escándalo desde que empezó 2017. En enero, se abrió una investigación contra la escuela por delitos de odio después de que la dirección de una guardería dirigida por la escuela entregara a los padres panfletos que describían a los coreanos residentes en Osaka y a los chinos como gente con «ideas malvadas». No era la primera vez que dirección y empleados de la escuela realizaran actos racistas, tras los que el director se vio obligado a disculparse en febrero.

Con la atención de los medios puesta en la escuela desde enero, se dijo que Moritomo Gakuen recibió unos terrenos del Gobierno para una nueva escuela a un precio mucho menor al del mercado. El escándalo se intensificó tras descubrirse que Akie Abe estaba afiliada oficialmente a la escuela como benefactora, con una fotografía suya en el sitio web del centro. En comparecencias posteriores en el Parlamento sobre el acuerdo de los terrenos, el director Kagoike Yasunori afirmó que Akie Abe había donado grandes cantidades de dinero a Moritomo Gakuen como muestra de apoyo. A pesar de que Kagoike testificó bajo juramento, Abe Akie y el primer ministro negaron las acusaciones.

«No enseñen mentiras en los libros de texto diciendo que Japón fue cruel con China y Corea»

Lo que añade un toque extra de extrañeza a la historia es el currículo de la propia escuela, donde se presenta como la «primera y única escuela sintoísta» de Japón. El sintoísmo es una religión defendida por el Estado que en cierto modo, incorpora las creencias tradicionales del antiguo Japón. Se cree que puede ofrecer a los jóvenes japoneses una guía moral que no ha existido desde que la ocupación acabara con el poder del emperador tras la Segunda Guerra Mundial.

Aunque la escuela afirma que utiliza el sintoísmo para enseñar lo correcto a partir de lo erróneo, en enero de 2017, Moritomo Gakuen generó preocupación con videos de su programa abiertamente nacionalista. En Facebook, Eric Johnston, periodista afincado en Osaka, destacó que los videos mostraban claramente a estudiantes jóvenes que cantaban consignas como «No pierdan ante otros países; protejan Senkakus y Takeshima» (dos grupos de islas cuya soberanía reclaman Japón, China y Corea, respectivamente) y «No enseñen mentiras en los libros de texto ni digan que Japón fue cruel con China y Corea».

Por si fuera poco, todas las mañanas los estudiantes de la escuela recitan el Decreto Imperial sobre Educación, prohibido en las escuelas desde 1948 — es decir, hasta hace poco.

«¿Qué tiene de malo el decreto?»

El primer ministro Abe y su mujer Akie no son los únicos políticos en verse salpicados por el escándalo de Moritomo Gakuen. Inada Tomomi, ministra de defensa, se ha enfrentado a peticiones de renunucia y se vio obligada a disculparse ante un comité parlamentario en marzo después de que mintiera acerca de ofrecer asesoramiento jurídico a la escuela hace más diez años.

Antes de verse obligada a cambiar de opinión en marzo, Inada apoyó en reuniones del comité parlamentario el hecho de que en Moritomo Gakuen se recite diariamente el Decreto Imperial sobre Educación. También se tiene constancia de que Inada había preguntado ya antes «qué tiene de malo el decreto».

Tomomi Inada, ministra de Defensa de Japón, dice que se debería recuperar el Decreto Imperial sobre Educación, eliminado tras la Segunda Guerra Mundial.

En lugar de ceder ante el escándalo sobre Moritomo Gakuen, el gobierno del primer ministro Abe declaró el 31 de marzo que es aceptable restablecer en las escuelas en Decreto Imperial sobre Educación anterior a la guerra si se emplea «en línea con la Constitución y la ley de educación», mientras que las escuelas deben seguir principalmente el currículo aprobado por el gobierno.

Según el Partido Comunista de Japón en las preguntas frecuentes del sitio web del partido del año 2000, hay errores en el Decreto Imperial sobre Educación:

勅語には、命の大切さも、人権や平等の大切さものべられていません。

El Rescripto Imperial sobre Educación no menciona el valor de las vidas humanas, ni los derechos humanos ni la igualdad.

En respuesta los comentarios de apoyo de Tomomi Inada al decreto de 1890, Renho, líder del Partido Democrático de Japón (en la oposición), dijo:

教育勅語には『夫婦は仲むつまじく、友人は信じ合い』というものが含まれているが、衆院は教育勅語が主権在君の立場から、家族のあり方、友人のあり方などを国家が指導していることそのものを否定している。

Mientras que el Decreto Imperial sobre Educación dice que «los cónyuges deben ser armoniosos, como son sinceros los amigos», ni la Dieta de Japón, apoyada por la soberanía del pueblo, ni el estado, debería indicar a familias y amigos cómo comportarse.

Pese a la polémica y las protestas, el gobierno de Abe no negará el uso de un documento de educación de la época Meiji que contiene lenguaje que legitima el militarismo, siempre que no entre en conflicto con la Constitución de Japón.

Los que defienden la restitución del decreto simplemente «ignoran la historia»

Incluso el Keizai Shimbun, periódico típicamente derechista, tiene dudas acerca de restituir el Decreto Imperial sobre Educación en las escuelas. En respuesta al comentario del ministro de Educación de «¿quién soy yo para evitar que se enseñenen partes del Decreto Imperial en las escuelas y con objetivos de educación moral?» (「道徳を教えるために教育勅語のこの部分を使ってはいけないと私が申し上げるべきではない」), el Keizai Shimbun argumentó:

勅語は部分ではなく全体の効力を失ったと解すべきだ。道徳の教典として復活させてはいけない。

No solo se deberían descartar partes del Rescripto Imperial sobre Educación, sino todo. No deberíamos retomarlo como guía docente de educación moral.

Otros comentaristas de medios japoneses creen que el decreto de 1890 es irrelevante para las necesidades de la educación contemporánea. Tsujita Masanori mantiene que «no tiene sentido» plantearse volver a introducir el decreto en las escuelas para que se memorice y recite todas las mañanas. En un artículo para la revista Shukan Gendai cuyo título es «Los que abogan por restituir el Decreto Imperial sobre Educación simplemente ignoran la historia» (教育勅語」復活論者は、単に歴史の無知をさらしているだけ), Masanori dice:

「教育勅語」の歴史に学ぶことがあるとすれば、それは、ある時代の教育方針を金科玉条のように墨守することではなく、むしろそれを柔軟に見直し、現実に対応していくことであろう。

Si estudias la historia del decretto, entenderás que no puede erigirse como la «la regla de oro» que conecta la política de educación con la moral. Al contrario, debería interpretarse con flexibilidad, en respuesta a las condiciones actuales.

En cuanto al contexto histórico del decreto de 1890, Tsujita destaca que fue escrito en respuesta a un periodo de modernización rápida en el siglo XIX. Posteriormente, las autoridades modificaron y reinterpretaron el texto al mismo tiempo que Japón adoptaba el imperialismo en la primera mitad del siglo XX. El Decreto Imperial sobre Educación fue abolido en 1948, dice Tsujita, cuando Japón inició una nueva era.

Cierra una escuela y aumenta la popularidad de Abe

De momento, pese la polémica y las protestas, se permitirá la enseñanza del Decreto Imperial sobre Educación en las escuelas japonesas siempre que, según el Gabinete japonés, se utilice «en línea con la Constitución» y con las leyes educativas en Japón.

Mientras que Moritomo Gakuen ha congelado los planes de abrir la escuela implicada en el escándalo por el intercambio de terrenos y el director ha dimitido después de que interrogaran a personal del centro acusado de intento de soborno, el primer ministro Abe ha salido relativamente ileso de la polémica.

Después de que la atención en Japón pasara al enfrentamiento y la amenaza de una guerra nuclear entre Estados Unidos y Corea del Norte en la península de Corea, la popularidad de Abe en las encuestas aumentó. El opositor partido Democrático obtiene un débil 10 % de apoyo en las encuestas, con las elecciones generales programadas para diciembre de 2018.

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