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África al desnudo: Entrevista con Aida Muluneh

Aida Muluneh, El pasado, el presente y el futuro, 2016, David Krut Projects

Es casi imposible entablar una discusión profunda sobre la escena del arte africano sin mencionar a Aida Muluneh. A sus 44 años, sus fotografías han capturado los corazones y las mentes del mundo del arte internacional y aparecido en los muros del Museo de Arte Moderno (MoMA) de la ciudad de Nueva York y en varias publicaciones prestigiosas, como la aclamada sección de arte de New York Times. De marzo hasta agosto de 2018, cinco fotografías de Muluneh formaron parte de una exhibición grupal realizada en MoMA titulada “Ser: Nueva fotografía 2018“, que tuvo críticas muy positivas por el uso de la pintura y fotografía para desafiar las nociones de raza e identidad.

Como creadora del Addis Foto Fest, único festival de fotografía internacional en África Oriental, Muluneh dijo a Global Voices que colgar sus imágenes en los blancos muros de los museos y las galerías es la parte fácil. “Lo difícil es promocionar a otros fotógrafos, organizar el festival, enseñar, ya que, al final, no se trata de mi llegada al destino”, afirma. “A fin de cuentas, se trata también de: ¿cómo ayudar a otros alcanzar ese destino?”. Como fotógrafa, Muluneh ha mantenido también un pie en Occidente y otro en el continente africano. “Lo que he observado es que los desafíos de las personas negras son un fenómeno global, no son algo estadounidense ni algo africano”, añade.

Muluneh nació en Etiopía en 1974 y creció con una mentalidad global. Esto contribuyó a que despertara su fuerte deseo de cuestionar y confrontar los estereotipos del continente. Después de vivir cuatro años en Yemen y estudiar inglés en el Reino Unido, Muluneh asistió a un internado en Chipre y posteriormente emigró a Canadá. De allí se abrió camino hacia Estados Unidos, donde se formó bajo la tutela de fotógrafos afroamericanos en la Universidad de Howard.

Durante un breve período como fotoperiodista para Washington Post, Muluneh demostró tener talento para desempeñar su trabajo desde cualquier ángulo. Su compromiso de honrar a ambas partes de una historia es también evidente en su fotografía informativa/documental y artística, donde múltiples capas de una narrativa se incrustan dentro de cada cuadro. A primera vista, sus fotografías pueden aparentar ser fáciles de entender, pero el uso predominante de colores primarios, los elementos culturales y las narrativas históricas al final transportan a su audiencia a un mundo sofisticado, donde experimentan una representación matizada del desarrollo cultural y artístico de África.

Como una de las artistas africanas más importantes del mundo, Muluneh da vida a obras de arte que trascienden las diferencias geográficas, culturales y de clase. En sus propias palabras, tiene la determinación de mostrar el “otro lado de África” tal cual es. “Nuestro contexto cultural influye la manera en que percibimos el mundo, y por eso, para los que venimos del continente [africano], es importante mostrar su otra faceta. Mostrar que existe modernidad en África y que no todo es deprimente”.

En su entrevista con Global Voices, Muluneh explica su trayectoria como fotógrafa artística y sus incansables esfuerzos para formar y empoderar a otros artistas africanos, que desafían también los estereotipos del continente:

99 Series (Part Three) by Aida Muluneh

Aida Muluneh, Serie 99 (Tercera parte), David Krut Projects

Omid Memarian (OM): Hace unos años, como respuesta a la pregunta qué hace a una fotografía buena, citaste las palabras de Irving Penn “una buena fotografía es aquella que comunica un hecho, toca el corazón, y deja al espectador como una persona cambiada por haberla visto”. Tras 10 años de fotografía, ¿qué tanto te has aproximado a esta descripción?

Aida Muluneh (AM): I’m getting there, but you know, I’m obviously ambitious so I’m trying to get a wider sort of outreach. For me personally, that has been my main objective, not only in my work but also in the teaching that I do and the work I do in Ethiopia. It’s not a matter of creating work that’s only addressing a certain elite group. It should transcend geography and whatever class background. And that is what I strive for personally within what I know best, which is creating these works and you have to remember that I’m still also a photojournalist. So I’m trying to achieve specific goals with the work.

Aida Muluneh (AM): Me estoy acercando, pero obviamente, soy ambiciosa así que intento obtener un alcance más extenso. En lo personal, ese ha sido mi objetivo principal, no solo en mi trabajo sino también en las clases que imparto y la labor que realizo en Etiopía. No se trata de crear una obra dirigida solamente a un grupo de élite. Debería trascender la geografía y cualquier origen de clase. Y por eso lucho personalmente dentro de lo que conozco mejor, que es crear esas obras y tienes que recordar que todavía soy reportera gráfica. Así que intento cumplir un objetivo específico con la obra.

OM: Trabajaste como reportera gráfica dos años para Washington Post, después cambiaste a un nuevo género de trabajo, las bellas artes. ¿Qué no pudiste lograr con el reportaje gráfico que te impulsó a este género?

AM: I remember at that time, my editors would be like you are an artist or a journalist and you need to make your decision and my main thing wasn’t about making the decision, it was about what I felt comfortable in. So in that sense, the things that I’m not able to say in a journalistic form is kind of motivated into my fine artwork.

Obviously the fine work within one frame is a lot of complexity within each image and for example you can talk about the challenges of this world in a journalistic way but I feel people have become numb to it, with all the influx of images of suffering, whereas through my fine artwork, you see a lot of colors and a lot of graphical elements, but the key thing is to try to make people dig into each image. Because, obviously they are attracted by the colors first, but when you sit with an image and even when you read some of the notes for each image, it actually has a deeper layer to it. So as you know in journalism, you need like a set of images to tell that one story, I’m trying to be able to embed a lot of messages in one image. This is a different way to speak about different contemporary issues that attract a different viewer or even the same viewers that have been seeing all these images coming through in relation to the continent, but at the same time, I’m trying to advocate for the future of Africa as opposed to always looking at the past.

AM: Recuerdo que en ese tiempo, mis editores me decían “eres artista o periodista, necesitas tomar una decisión”. Mi prioridad no consistía en tomar una decisión, sino en lo que me sintiera cómoda. Así que en ese sentido, lo que no puedo decir en una manera periodística es lo que motivó mi obra artística.

Obviamente, la obra artística dentro de un fotograma conlleva bastante complejidad en cada imagen y, por ejemplo, puedes hablar sobre los desafíos de este mundo en una forma periodística pero siento que las personas se volvieron insensibles a esto, por toda la afluencia de imágenes de sufrimiento. En cambio, a través de mi obra, observas una abundancia de colores y bastantes elementos gráficos, pero lo importante es tratar hacer que las personas indaguen en cada imagen. Porque lo primero que les atrae son los colores, pero cuando analizan y leen algunas inscripciones, en realidad hay una capa más profunda. Como bien sabes, en el periodismo necesitas un conjunto de imágenes para contar una historia. Yo intento insertar bastantes mensajes en una sola imagen. Esta es una forma diferente de hablar sobre diferentes problemas contemporáneos que atraen a un espectador diferente, o incluso a los mismos espectadores que han visto todas esas imágenes aparecer en relación con el continente, pero al mismo tiempo, intento luchar por el futuro de África, a diferencia de siempre observar el pasado.

Aida Muluneh, “Muchachas tímidas en la escuela del Corán”, de la serie El islam en Etiopía.

OM: ¿Te sucede que a veces, al contar una historia o expresar un sentimiento, vuelves a tomar una fotografía como lo hacías cuando eras reportera gráfica? Aparte de lo que realizas ahora, ¿tomas otro tipo de fotografías?

AM: Yes, the language is still the same, when I did the piece for the Washington post on the drought in Ethiopia, my main challenge was to how to address the drought in a sort of dignified way. To show that yes, there are challenges, but I’m not here to just talk about the peachy stuff and that there are challenges in my country and there are challenges in the continent. But I feel that the industry has sort of perpetuated the cliché over and over again and people might think that’s the only image that exists for the continent. So within my journalistic work, if you go back even when you go inside my Facebook; I was trying to show something different than what people would expect of Ethiopia. With the fine artwork, it’s the same thing, I’m still digging into the culture, I’m still digging into the topics but presenting it in a way that people did not expect. And to sort of provoke people in a different way. I’m not here to offer answers, I’m just asking questions and at the same time each piece is my visual journey.

AM: Sí, el lenguaje sigue siendo el mismo. Cuando realicé la pieza para Washington Post sobre la sequía en Etiopía, mi desafío principal fue cómo abordar el tema de una manera honorable. Para mostrar que sí, existen desafíos, pero no estoy aquí para hablar sobre cosas estupendas y que hay desafíos en mi país y en el continente. Sin embargo, siento que la industria perpetuó el cliché una y otra vez, y es por eso que las personas piensan que esa es la única imagen que existe del continente. Así que, dentro de mi trabajo periodístico, incluso cuando revisas mi cuenta de Facebook; intentaba mostrar algo diferente a lo que las personas esperarían de Etiopía. Con la obra artística, es lo mismo, aún indago la cultura, aún indago los temas pero los presento de una manera que las personas no esperarían. Y en cierta forma las provoco de manera diferente. No estoy aquí para brindar respuestas, simplemente cuestiono, y al mismo tiempo cada pieza constituye mi viaje visual.

Retrato de la artista, Aida Muluneh – crédito de la fotografía: Mario Epanya.

OM: Hablaste sobre apoyar la propiedad cultural. ¿A qué te refieres con eso? ¿Lo reflejas en los diferentes proyectos que has completado en los últimos años?

AM: For me hanging my images on white walls of museums and galleries is the easy part. The difficult part is the advocacy of promoting other photographers, running the festival, teaching, because, in the end, it’s not about my arrival at the destination. At the end of the day, it’s also about how do I help others reach that destination, because as we have the numbers then the dialogue will change and the visual representation will change as well, of how people see Ethiopia or the continent.

I believe that culture needs to be a part of development and that’s a key point for me. But more importantly, obviously I’ve been educated in the West, and I spent a lot of time outside of my country, but I spent that time as an immigrant in all these different places, so returning back to Ethiopia was really a way for me to show that. When we look at the traditional elements in the continent, they are actually more contemporary than the contemporary. There is so much sophistication and so much beauty in it that to me is not permitted and is actually futuristic in some sense. Because of just how media has portrayed us on a global scale, the key point for me is that we are part of this conversation as far as the impact on a global scale as people of color and what we have on contemporary culture.

Even seeing that all of a sudden Africa is hip, it’s not just that we just started making the work last year. We’ve been making the work for a long time, it’s just now because we have access to these different portals we can take these cultural elements into the international arenas, but also to show that being African is really more complex as well and it’s not just one thing. There are different definitions and different interpretations and I just happen to be one of those.

AM: Para mí, colgar mis imágenes en los muros blancos de los museos y las galerías es la parte fácil. Lo difícil es ayudar a promover otros fotógrafos, organizar el festival, enseñar, porque, al final, no se trata de mi llegada al destino. A fin de cuentas, se trata también de cómo ayudar a otros alcanzar ese destino, pues a medida que aumentemos la cifra de personas, entonces el diálogo cambiará y la representación visual lo hará también, sobre cómo las personas ven a Etiopía o al continente.

Creo que la cultura necesita formar parte del desarrollo y ese el punto clave para mí. Pero lo más importante, obviamente me eduqué en Occidente, y pasé bastante tiempo fuera de mi país, pero durante ese tiempo fui inmigrante en todos esos lugares diferentes, así que regresar a Etiopía, para mí, fue realmente una forma de demostrar eso. Cuando observas los elementos tradicionales en el continente, son, en realidad, más contemporáneos que lo contemporáneo. Contienen tanta sofisticación y belleza en que para mí no es permitido, y es futurístico en cierto sentido. Debido a cómo los medios de comunicación nos han retratado a escala mundial, el punto clave para mí es que somos parte de esta conversación, en cuanto al impacto en una escala global se refiere, como personas de color y lo que tenemos sobre cultura contemporánea.

Incluso, ver que súbitamente África está a la moda, no es algo en lo que comenzamos a trabajar el año pasado. Hemos trabajo en eso mucho tiempo, y se manifiesta ahora porque tenemos acceso a estos diferentes portales, en los que podemos llevar estos elementos culturales hacia las arenas internacionales, pero también para demostrar que ser africano en realmente más complejo y que no es solo una cosa. Existen definiciones e interpretaciones diferentes y sucede que yo soy una de ellas.

Aida Muluneh, Murió el romance, 2016, David Krut Projects.

OM: Desde el punto de vista estético, tu trabajo es osado y hermoso, por el uso de los colores primarios, que es una de sus características principales. Pero al mismo tiempo, aborda los problemas más relevantes de nuestro tiempo, como la desigualdad, la inmigración, el prejuicio y la esclavitud. Tal vez, los códigos ni siquiera se descifren a primera vista. ¿Cuál es tu proceso de pensamiento al crear esta propuesta creativa?

 AM: A lot of it has to do with my global upbringing in the sense that I spent four years in Yemen, I learned English in England first, went to boarding school in Cyprus and then we immigrated to Canada. I’ve had a very global perspective in that sense and then obviously I went to Howard University, which is an HBCU and then my mentors were African American photographers. I’m one of those photographers where I have one foot in the West and one foot in the continent. And the thing that I’ve seen is that the challenges of black people is a global phenomenon and is not just an American thing or an African thing. It’s a global conversation that has enough connecting points to address this. So showcasing at the African art museum at Smithsonian was sort of an opportunity to, in a sense come back home for me, because I started at Smithsonian when I first exhibited there in 2003, but it was also to really see how disconnected we are as the global diaspora and how the challenges we face are slightly different but at the same time there is a lot of similarities within that.

[…] There is always misconception but that misconception can only change if we are part of that conversation. Not the foreign gaze but sort of our own internal gaze to understand ourselves better and also have the world understand who we are.

AM: Bastante lo atribuyo a mi crianza con mentalidad mundial, en el sentido que pasé cuatro años en Yemen, aprendí inglés en Inglaterra, asistí a un internado en Chipre y luego emigramos a Canadá. Tuve una perspectiva muy global en ese sentido y después asistí a la Universidad de Howard, que es una institución de enseñanza superior históricamente para negros, donde estudié bajo la tutela de fotógrafos afroamericanos. Soy uno de esos fotógrafos que tienen un pie en Occidente y otro en el continente. Y lo que he observado es que los desafíos de las personas negras son un fenómeno mundial y no es solo algo estadounidense o algo africano. Es una conversación mundial que tiene suficientes puntos de enlace para abordarlo. Por lo tanto, tener una exhibición en el museo de arte africano, en el Smithsonian, fue como una oportunidad de, en un sentido, regresar a casa, pues fue allí donde realicé mi primera exhibición en 2003, pero también me sirvió para ver cuán desconectados estamos, como habitantes del mundo, y como los desafíos que enfrentamos son ligeramente diferentes, pero al mismo tiempo, existen bastantes similitudes entre sí.

Siempre habrá ideas equivocadas, pero solo pueden cambiar si somos parte de esa conversación. No con la observación extranjera sino con nuestra observación interna para comprendernos mejor y también para que el mundo entienda quiénes somos.

OM: Existen artistas y fotógrafos que son intuitivos y otros que dependen ampliamente en la investigación y preparación. ¿Cuál es tu postura ante estos artistas?

AM: It’s what works for you, I can tell for myself and I can’t speak for other artists, but to me, it has to emotionally provoke me. It has to be something that’s related to my life because I can only do things that I can relate to as opposed to things that I know nothing about. I used to say an artist is really someone who vomits what’s inside of them and presents it to the world with a nakedness and with the truth of love with it. What I’m presenting is really just my emotions. That’s what I’m sharing with the world.

AM: Es lo que funcione para ti, lo digo desde mi punto de vista y no puedo hablar por otros artistas, pero para mí, me tiene que estimular a nivel emocional. Tiene que ser algo que se relacione con mi vida porque solo puedo realizar cosas que entiendo, a diferencia de cosas que desconozco. Decía que un artista realmente es alguien que vomita lo que está en su interior y lo presenta al mundo con una desnudez y con la verdad del amor. Lo que presento simplemente son mis emociones. Eso es lo que comparto con el mundo.

Aida Muluneh, Dinknesh (Primera parte), 2016, VIVIANEART

OM: ¿Qué significado tiene el uso constante de los colores primarios en tu obra?

AM: The first intention was that, if I would have been a painter, I would have been a painter but I can’t seem to draw so the painting of the body is the expression of my frustration about not being able to paint and draw. But […] The key thing is that I’m looking at it as the beginning stages of my artistic life even as a painter you start with primary colors before you start mixing colors. I’m looking at it as phases and that’s the first part. The second part is that a lot of it comes from the Orthodox Church paintings in Ethiopia, which are heavily based on primary colors. If you come to Ethiopia and look at a church painting, you’ll find that these colors exist within our culture. I don’t know when eventually I move away from primary colors but these are what I feel comfortable with now and it’s what I feel inside and also what I want to express seems to come out of these colors. It’s strong colors but there is also darkness within each image. The color attracts you because you wonder what the hell is that, normally in a festival or any fair, I know my images are there; you can see them from a mile away and that brings people closer. The whole point is that I’m attracting people to the colors but I’m having a multi-layered conversation within each frame.

AM: La primera intención fue que, si hubiera podido ser pintora, hubiera sido pintora, pero al parecer no puedo dibujar, por lo tanto, pintar el cuerpo es la forma de expresar mi frustración por no poder pintar y dibujar. Pero […], lo importante es que lo considero como las primeras etapas de mi vida artística, incluso como pintor, se comienza con los colores primarios antes de comenzar a mezclarlos. Lo veo como etapas y esa es la primera parte. La segunda parte tiene que ver con las pinturas de la Iglesia Ortodoxa en Etiopía, que se basan fuertemente en los colores primarios. Si vienes de visita a este país y observas una pintura en una iglesia, descubrirás que esos colores existen dentro de nuestra cultura. No sé cuándo me aleje de los colores primarios, pero así me siento cómoda ahora y es lo que siento por dentro, además, lo que deseo expresar aparentemente sale en esos colores. Son colores fuertes pero también existe oscuridad dentro de cada imagen. El color te atrae porque te preguntas qué es eso, normalmente en un festival o en cualquier feria, sé que mis imágenes están allí; puedes verlas desde un kilómetro de distancia y eso hace que las personas se acerquen. La idea en general es que atraigo a las personas hacia los colores, pero tengo una conversación de múltiples capas dentro de cada fotograma.

OM: Las mujeres, los colores primarios y explorar la identidad son los elementos más llamativos en tus fotografías. ¿De qué manera estos elementos se conectan a tu experiencia africana?

AM: Yes, I’ve been asked that before, whether I photograph men, and I have tried it before, but I realize I’m attracted to a very female-led conversation because I’m a woman trying to express my feelings, my emotions, my experience. And these females’ characters are like actors in a film so even the use of the color is a strong message that I’m trying to convey. It’s basically like you are in a buffet getting ready to eat and you are going to pick the meals you like. So these are the colors I like so far and if you notice the work, it’s very graphical, because I’m trying to create a sort of a flat, almost like a stamp, of my work that is removed of shadows. I’m very particular of how I shoot technically and even the posing and the gaze are very strong of each woman, because I’m trying to portray that regardless of circumstances and challenges, I feel that as women, especially within the continent we have endured a lot, but at the same time we are maintaining our strength and our dignity. And a lot of this goes back to our roots and culture, so within that, there is specific coding that I put in that an Ethiopian coming to the exhibition would recognize. For foreigners, they see the graphical elements of it, but what I hope for is an exploration for them to be like oh what is this great Ethiopia. Honestly, if I wasn’t back home, I don’t think I would be creating this work, because it is being Ethiopian that’s inspired me to approach my work in this way and to have these types of conversations.

AM: Sí, me han preguntando eso anteriormente, si fotografío a hombres, y ya lo intenté, pero me percaté de que me interesa una conversación dirigida a las mujeres porque soy una mujer que intenta expresar sus sentimientos, emociones y experiencia. Y estos personajes femeninos son como actrices en una película, así que incluso el uso del color es un fuerte mensaje que intento trasmitir. Básicamente, se asemeja a que estás en un bufete listo para comer y vas a elegir los platillos que te gustan. Así que esos son los colores que me gustan hasta el momento, y si prestas atención a la obra, es muy gráfica, porque intento crear un tipo de plano, casi como una estampa, de mi obra que no tenga sombras. Desde el punto de vista técnico, soy muy específica en cuanto a la forma de realizar una sesión fotográfica, por lo tanto, la pose y la mirada son muy fuertes de cada mujer, ya que intento retratar que a pesar de las circunstancias y los desafíos, siento que las mujeres, particularmente dentro del continente, han soportado bastante, pero al mismo tiempo mantenemos nuestra fortaleza y nuestra dignidad. Y bastante se remonta a nuestras raíces y cultura, así que dentro de esto, existe un cifrado específico que incluyo, que cualquier etíope que venga a la exhibición reconocería. Los extranjeros observan los elementos gráficos, pero a lo que aspiro es una exploración, que ellos se sientan ‘oh, qué es esta gran Etiopía’. Honestamente, si no hubiera regresado a casa, no creo que hubiese creado esta obra, ya que ser etíope me inspiró para abordar mi trabajo de esta manera y a entablar estas clases de conversaciones.

OM: Tu obra se comunica bien en muchos países en donde la has exhibido. ¿Cómo reaccionan los etíopes?

AM: Very positively. It was very surprising to me because the comments I’ve received from artists is that I’m basically showing that photography is art. And that it’s not just for documentation or commercial purposes and that you can use any tools as long as you are expressing something specific. Some audiences in the West think that they are actually paintings, that is kind of funny to me since they are photographs. Even at the MOMA, somebody asked me what are these paintings, or if I’ve made a collage? And I said no this is actually photoshopped, body paint and clothing. It’s a very simple production line. People say that I’m doing something highly sophisticated; even the whole body paint is not a new idea. It’s just what I’m expressing and how I’m piecing it together. It might be new to people but again it’s pushing photography into a different realm that you can create and work that expresses a specific message but anyone looking at it at a minimum they’ll be like ‘what is this?’. They will remember it and it will sort of burn into their brain, where they realize that they didn’t know that you can do this with photography and didn't realize that you can have such a strong statement using photography outside of a commercial application.

AM. De manera positiva. Para mí fue sorprendente, puesto que los comentarios que recibí de los artistas es que básicamente demuestro que la fotografía es arte. Y que no solo sirve para fines comerciales o de documentación, y que puedes utilizar cualquier herramienta, siempre y cuando, expreses algo específico. Algunas audiencias en Occidente en realidad piensan que son pinturas, y eso me divierte, ya que son fotografías. Incluso en MoMA, alguien me preguntó ¿qué son esas pinturas o si había hecho un collage? Y yo respondí, “no, esto en realidad es una imagen manipulada con Photoshop, pintura de cuerpo y ropa. Es una producción muy simple. Las personas dicen que realizo cosas sumamente sofisticadas; incluso la pintura de cuerpo entero no es algo nuevo. Simplemente es lo que expreso y cómo ensamblo las piezas. Tal vez les parezca novedoso, pero, de nuevo, es llevar a la fotografía a un campo diferente en el que puedes crear una obra que expresa un mensaje específico, pero que cualquiera que lo observe, como mínimo, les hará preguntarse “¿qué es esto?”. Lo recordarán y quedará grabado en sus cerebros, donde se percatarán de que desconocían que se puede realizar esto con la fotografía y que no sabían que pueden tener esa declaración fuerte con la fotografía fuera de la aplicación comercial.

Aida Muluneh, Las reglas del compromiso, 2016, David Krut Projects.

OM: Asististe a la escuela de cinematografía, y la primera vez que experimentaste el cuarto oscuro fue en la secundaria. ¿Qué impacto tiene la escuela para las personas que desean estudiar arte o fotografía? ¿Los encamina en la dirección adecuada o los restringe, desde el punto de vista creativo?

AM: The last class I took for photography was also the first class, which was in high school at the age of 16, where I had the opportunity to be in the dark room. When I went to Howard, I was actually in the school of business. My plan was to become a lawyer and also do international law. But the guy at the communications department saw my work and told me that I’m in the wrong department and switched me to communications which gave me the opportunity, not only for the creative side but on the technical aspect of it too, and also to understand the impact of media and communication. Most recently I was asked this question that, ‘do you need to go to school to be a photographer?’ and to me not necessarily. The one thing that an education can give you is giving you a broader sense of what is already out there and also to prepare you of how to use your tools. But in the end, when you graduate, it’s about what you are going to do with those tools that you learned? Because, as I mentioned, teaching technical is the easiest part, the difficult part is teaching creativity and that is either God given to you as a natural talent or it’s something that you have to work towards.

AM: La primera clase de fotografía que tomé también fue la última, y eso fue en secundaria a los 16 años, donde tuve la oportunidad de estar en un cuarto oscuro. Cuando ingresé a Howard, me inscribí en la escuela de comercio. Mi plan era convertirme en abogada y dedicarme también al derecho internacional. Pero el encargado en la escuela de comunicaciones vio mi trabajo y me dijo que estaba en la escuela equivocada y me trasladó a comunicaciones, lo que me dio la oportunidad de desarrollar el lado creativo y también su aspecto técnico, y a comprender el impacto de los medios de comunicación y la comunicación. Recientemente me preguntaron: “¿necesitas ir a la escuela para ser fotógrafo? y para mí, no necesariamente. Lo único que la educación puede ofrecerte es un sentido más amplio de lo que existe en el mundo y también prepararte sobre cómo utilizar tus herramientas. Pero al final, cuando te gradúas, se trata de lo que vas a realizar con esas herramientas que aprendiste a utilizar. Porque, como mencioné anteriormente, enseñar la técnica es la parte más fácil, lo difícil es enseñar creatividad, ya que o naces con un talento natural concedido por Dios o es algo que tienes que trabajar para obtenerlo.

Aida Muluneh, La fuerza en el honor, 2016, David Krut Projects.

OM: ¿Qué debería cambiar en la perspectiva de las personas con respecto a África, el arte africano y, particularmente, Etiopía?

AM: It’s a complex continent and Africa is not just one country. It has such a rich place, which is a continent where you see the presence of the past, present, and the future. What the world is only really seeing is either the past or some part of the present and they are not able to imagine the future of the continent. Now especially with the movie ‘Black Panther’, which borrowed a great deal not only from Africa but also from Ethiopia, it’s changing the dialogue in regards to afrofuturism. I think you have to bear in mind that there isn’t a single story and this is the conversation I’m trying to have for Westerners to understand that it’s not just about one story. There are many stories. I remember once, I was asking people in a presentation, when they think about Paris, what do they think of and they said the Eiffel Tower, or when they think about New York, they think of the statue of Liberty. And when I asked about Africa, their answer was animals, starvation or traditional culture. Nobody can imagine the contemporary of the continent. As a person, who is contemporary in so many ways, I’m trying to show the world that there is this diversity that exists within the continent. A lot of times, when people come to Ethiopia, they think within one mindset, but when they get there, they say wow we never imagined that this place has so many different things and so many cultures, and contemporary activities. So the conversation I’m trying to lead is that our perception should not be limited to our cultural background and what we think about the places we don’t know much about.

AM: África es un continente complejo y no solo un país. Es un territorio amplio donde puedes observar la presencia del pasado, el presente y el futuro. Lo único que el mundo ve es el pasado o una parte del presente, por lo que no pueden imaginar el futuro del continente. Ahora, con la película ‘Pantera Negra’, que utilizó gran parte de África y también Etiopía, está cambiando el diálogo concerniente al afrofuturismo. Creo que tienes que tener presente que no existe solo una historia y esta es la conversación que intento sostener con los occidentales para que entiendan que no se trata de solo una historia. Existen muchas más. Recuerdo que una vez le pregunté a las personas en una presentación, cuando piensan en París, qué es lo primero que viene a su mente y me respondieron la torre Eiffel; o cuando piensan en Nueva York, en la estatua de la libertad. Y cuando pregunté sobre África, su respuesta fue animales, hambruna o cultura tradicional. Nadie puede imaginar lo contemporáneo del continente. Como persona contemporánea en muchas maneras, intento mostrar al mundo que la diversidad existe dentro del continente. En muchas ocasiones, cuando las personas visitan Etiopía, piensan dentro de una mentalidad, pero cuando llegan, se impresionan porque nunca imaginaron que este lugar posee tantas cosas diferentes y muchas culturas y actividades contemporáneas. Por lo tanto, la conversación que intento entablar es que nuestra percepción no debería ser restringida por nuestro contexto cultural y lo que pensamos sobre los lugares que desconocemos.

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