Acusan a club de corresponsales extranjeros de Japón de censura por retiro de parodia sobre Olimpiadas de Tokio

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Cartel del Club de Corresponsales Extranjeros de Japón en su anterior sede en Yūrakuchō, Tokio. Desde entonces, el FCCJ se ha trasladado a una oficina nueva y más céntrica en el barrio Marunouchi de Tokio, con vistas al Palacio Imperial. Foto de Nevin Thompson.

La dirección del club de prensa más antiguo de Japón para periodistas extranjeros ha sido acusada de censura después del retiro de una imagen que parodiaba las Olimpiadas de Tokio del sitio web de su periódico mensual. El presidente del club, que también integra el comité de medios de las Olimpiadas de Tokio, dice que fue simplemente un caso de infracción de derechos de autor.

En la portada de abril de 2020 de la revista Number 1 Shimbun, revista corporativa para los miembros del Club de Corresponsales Extranjeros de Japón (FCCJ), que leen sobre todo periodistas que informan sobre ese país, destacaba una imagen del emblema de las Olimpiadas de Tokio con la forma del nuevo coronavirus que causa COVID-19.

Number 1 Shimbun Tokyo Olympic

Anterior portada del Number 1 Shimbun de abril de 2020 antes de la eliminacion de la imagen parodiada. Captura de pantalla de Internet Archive, guardada el 17 de mayo.

Aparentemente, tras recibir quejas del Comité Organizador de las Olimpiadas de Tokio de que la imagen de portada era «insensible con los atletas», el presidente y otros miembros de la junta del FCCJ decidieron retirar la imagen del sitio web de Number 1 Shimbun el 21 de mayo.

En una rueda de prensa emitida en YouTube el 21 de mayo, el presidente de la FCCJ, Khaldon Azhari, declaró que la decisión de la junta de retirar la imagen se debió a una infracción de los derechos de autor.

«Muchos estábamos descontentos con la decisión de retirar la imagen», dijo en entrevista con Global Voices David McNeill, excorresponsal en Japón de The Irish Time, la revista británica The Economist y otras publicaciones. También fue editor de la revista Number 1 Shimbun.

«Hasta el momento en que el presidente de la FCCJ dio la conferencia en línea el 21 de mayo para explicar la decisión, hubo gente que le decía que no la retirara», siguió McNeill. 

En Twitter, varios periodistas criticaron la noticia, como Tim Hornyak, que informa sobre tecnología en Japón:

La junta del Club de Corresponsales Extranjeros en Japón decide retirar la portada de su revista de abril, que parodia el emblema de las Olimpiadas 2020 como una partícula de coronavirus, después de que el Comité Olímpico lo calificara de ofensivo. Esta es la libertad de expresión en Japón.

«Con un tireja de mil ejemplares, el alcance y el poder de la FCCJ y de la revista están sobrestimados», dijo McNeill. «Ahora el número actual se ha convertido en una de las revistas y portadas más leídas en la historia del Shimbun número 1″, añadió.

Gearoid Reidy, que informa sobre Japón para Bloomberg, tuvo un pensamiento similar:

¿Tokio 2020 posiblemente no conoce el efecto Streisand? (N. del E. el efecto Streisand es un fenómeno de internet en el que un intento de censurar una información fracasa o es contraproducente, pues se divulga y reconoce más que si no se la hubiese pretendido acallar).
———
Quiero decir, es muy probable que nunca hubiera visto esta imagen si no fuera por las quejas de [comité de las Olimpiadas] Tokio 2020 y soy miembro del FCCJ.

Otros tomaron la cuestión más seriamente. Tras la eliminación de la imagen, varios periodistas condenaron la decisión en una declaración publicada por Michael Penn de Shingetsu News (SNA), exvicepresidente del FCCJ y anterior miembro de la junta directiva:

[…] The undersigned journalists are appalled by the fact that the Club authorities did not meet their responsibility to defend freedom of the press, which was their most sacred duty. By their words and actions, they have undermined free expression in Japan and emboldened the enemies of democratic debate. […]

[…] Los periodistas firmantes están consternados por el hecho que las autoridades del Club no cumplieron con su responsabilidad de defender la libertad de prensa, que era su deber más sagrado. Con sus palabras y acciones, han socavado la libertad de expresión en Japón y han envalentonado a los enemigos del debate democrático […]

Khaldon Azhari, en entrevista por correo con Global Voices, dijo que «no está de acuerdo» con que la medida constituyera un ataque a la libertad de expresión. «Mi junta y yo hemos dicho repetidamente que en los 75 años de historia de FCCJ siempre hemos sido un modelo para la libertad de prensa en Japón», dijo.

En la misma entrevista, Azhari confirmó lo que dijo en la rueda de prensa en YouTube el 21 de mayo, que el FCCJ recibió una carta del Comité Organizador de Tokio en la que afirmaba que la portada de la revista era una «clara explotación del diseño del emblema [oficial de las Olimpiadas de Tokio]» y era una «infracción a los derechos de autor».

«En Japón, la ley y las normas sobre los derechos de autor son mucho más estrictas que en otros países», siguió Azhari. «Es por eso que en la junta [del FCCJ] enviamos el caso a nuestro abogados para una consulta legal».

Los abogados concluyeron que, probablemente, el diseño de la portada constituye una infracción de los derechos de autor según la ley japonesa.

«Algunos periodistas del club no lo creyeron y consideraron la petición de eliminar la portada como un ataque a la libertad de expresión […]», dijo Azhari. «Pero la carta [del Comité Olímpico de Tokio] también decía que pintar deliberadamente el emblema de forma negativa y asociarlo con el virus COVID-19, grave amenaza que ha provocado miles de muertes en todo el mundo, está en directa oposición a los ideales del movimiento olímpico».

En su sitio web, el Comité incluye Azhari como miembro de la Comisión de Medios, lo que se percibió como un conflicto de interesas por la decisión de eliminar la portada de la revista. Ahzari se opuso.

«Me sorprendió saber que soy un miembro», dijo. No hay pago o privilegio alguno del Comité Olímpico para el presidente [del FCCJ]».

David McNeill sugería que no había necesidad de que el FCCJ retirara inmediatamente la imagen. En cambio, el FCCJ podría haber prometido investigar el problema, lo que habría dejado más tiempo para consultar con los miembros.

«De todas maneras, no estoy en la junta así que no tengo que preocuparme por una demanda», dijo McNeill. «El FCCJ no tiene el dinero para pagar los costos legales». 

La falta de recursos financieros apunta a un problema mayor para el FCCJ, que se estableció por primera vez en 1945 tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

«El FCCJ necesita encontrar una solución para sus problemas financieros», dijo McNeill. » La decisión de complacer el Comité Olímpico es un golpe a la moral del Club y a su reputación, justo cuando sus miembros, su importancia y, a su vez, sus ingresos están disminuyendo.  

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