Armenia se hunde en crisis después de acuerdo que pone fin a combates en Karabaj

Manifestantes irrumpen en el podio del Parlamento de Armenia en Ereván, 10 de noviembre de 2020. Imagen vía Radio Azatutyun / YouTube.

Armenia y Azerbaiyán han acordado cesar las hostilidades y han puesto fin a las luchas en Nagorno-Karabaj.

“Fue una decisión muy difícil para mí y todos nosotros”, afirmó el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, en una transmisión en vivo en Facebook las primeras horas del 10 de noviembre. “Tomé esta decisión como resultado de un profundo análisis de la situación militar y evaluación de quienes saben”.

Esta guerra ha sido mala para Armenia. Ha revertido prácticamente todo lo que ganó en la primera guerra de Karabaj, que se desarrolló con la caída de la Unión Soviética. En 1994, la guerra dejó a Karabaj, y a varias zonas circundantes de Azerbaiyán, bajo el control de la población de etnia armenia de un estado de facto conocido como la República de Artsaj. Cientos de miles de personas de etnia azerbaiyana y kurdas huyeron o fueron expulsados al territorio controlado por el Gobierno azerbaiyano.

La guerra que estalló el 27 de septiembre fue el último intento de Bakú de reconquistar Karabaj, y la lucha más seria desde el cese al fuego de 1994. Una ofensiva blindada tomó grandes partes de territorio bajo a lo largo de la frontera con Irán, antes de ir a la territorio más mountañoso en el corazón de Nagorno-Karabaj. A comienzos de noviembre, los soldados azerbaiyanos estaban cerca y habían cortado la única vía de acceso de Karabaj con sus aliados armenios por la ciudad de Lachin. Es el mismo camino que han usado miles de civiles para huir de Nagorno-Karabaj cuando sus ciudades estuvieron bajo intenso bombardeo del Ejército azerbaijano.

En donde todo fue más notorio fue en Stepanakert, capital de Nagorno-Karabaj. Por consiguiente, un momento decisivo en la guerra llegó cuando fuerzas azerbaiyanas parecían listas para capturar Shusha, colina desde la cual se ve Stepanakert. El 9 de noviembre, el ministro de Defensa de Azerbaiyán publicó un video que mostraba soldados azerbaiyanos en el exterior de la alcaldía de Shusha. Por su parte, los azerbaiyanos, sobre todo los desplazados de la ciudad, celebraron en las calles de Bakú.

Estas novedades hicieron que el presidente de facto de Artsaj, Arayik Harutyunuyan, apoyara a Pashinyan en una declaración pública el 10 de noviembre. Afirmó que el tratado de paz era un mal necesario dado el peligroso estado de las fuerzas armadas armenias en Karabaj y la probabilidad de que un acuerdo posterior sería menos favorable aún.

El acuerdo patrocinado por Rusia equivale esencialmente a una capitulación, que pide el retiro de fuerzas armenias de regiones alrededor de Nagorno-Karabaj en tres etapas hasta diciembre de 2020. Más importante, 2000 soldados rusos serán desplegados en la región, a lo largo de la vía que conecta Armenia con Nagorno-Karabaj, y en esos tres distritos de Nagorno-Karabaj que siguen bajo control armenio. La condición de esos territorios bajo control armenio no aparece en el texto del acuerdo, presumiblemente establecidos en futuras negociaciones. Además, se garantiza el uso de vías por el sur de Armenia, lo que ofrece conexión por tierra con su exclave de Nakhchiván.

1. Armenia implementa resoluciones de Naciones Unidas, entrega de diferentes distritos a autoridades azerbaiyanas antes del 15 de noviembre, 20 de de noviembre, 1 de diciembre.
2. El frente actual se detiene a partir de la medianoche en Moscú.
3. Los pacificadores de la Federación Rusa protegerán el corredor de 5 kilómetros de Lachin por cinco años
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Mapa rápido de qué partes de Artsaj y Karabaj conservan los armenios (amarillo), lo que ya ha tomado militarmente Azerbayán (verde/azul) y el resto, que se reindió a Azerbaiyán. Los términos también incluyen retornar los enclaves de Qazakh ocupados por Armenia y una ruta a Nakhchiván

Los pacificadores rusos ya están en camino a Nagorno-Karabaj. Ahora, la presencia formal en el territorio se considera una importante señal de redoblada influencia rusa en el sur del Cáucaso, influencia que los armenios podrían resentir después de que Rusia, formalmente su aliado militar según Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva, no brindó la ayuda militar que esperaban. El entusiasta apoyo de Turquía a la iniciativa de guerra de Azerbaiyán también ha afianzado a Ankara como actor en la región, con diversas fuentes que sugieren que la presencia de pacificadores turcos estaría regulada en documento aparte con Azerbaiyán.

Pero para muchos en Armenia, el trato se considera como una gran humillación.

Poco después del anuncio, miles fueron a la Plaza de la República en Ereván e irrumpieron en edifcios del Gobierno. La turba entró luego al Parlamento y, al buscar a Pashinyan, entraron un momento a la residencia del primer ministro. Al presidente del Parlamento, Ararat Mirzoyan, aliado clave de Pashinyan, lo arrastraron de su auto y lo golpearon severamente.

Algunos colegas del primer ministro parecen estar distanciándose de Pashinyan. Armen Sarkissian, presidente de Armenia, sostuvieron en una declaración oficial el 10 de noviembre no sabían del acuerdo hasta que se anunció en los medios.

Pashinyan intentó poner un tono dfe contrición en transmision en Facebook, su modo favorito de comunicación con los ciudadanos. Sin embargo, la sociedad armenia parece profundamente dividida. En medios sociales en armenio, se puede ver la palabra ամոթ (“vergüenza”) al lado del nombre de Pashinyan. Pero igual parece ser el caso de #IStandWithNikol [apoyo a Nikol Pashinyan] de sus partidarios.

Un estribillo común en los medios sociales armenios es ahora el de la traición: que mientras los portavoces del Gobierno gritaban Հաղթելու ենք (“Saldremos victoriosos”), la situación en el frente era mucho menos halagüeña de lo que estaban dispuestos a admitir.

Aunque la oposición armenia defendió la bandera durante el conflicto en Karabaj, ahora parece estar movilizándose contra el Gobierno. El 9 de noviembre, cerca de 17 partidos de oposición publicaron un pedido de renuncia de Pashinyan’ como primer ministro. Estos partidos no están en el Parlamento con una importante excepción: Armenia Próspera (PAP), al mando del influyente oligarca Gagik Tsarukyan. El partido es uno de los dos partidos opositores que entró al Parlamento en las elecciones de 2018, junto con Armenia Brillante. Aunque este último partido no firmó la declaración del 9 de noviembre, varios legisladores también han pedido la renuncia de Pashinyan.

Varios de estos partidos representan a la antigua élite que fue derrocada en la Revolución de Terciopelo de 2018 en Armenia, que llevó a Pashinyan al poder con el mandato de luchar contra la corrupción y la impunidad. Sin embargo, el vigor de Pashinyan para lograr ese objetivo sorprendió y complació a muchos, en particular cuando las investigaciones anticorrupción se dirigieron a oligarcas como Tsarukyan y una investigación sobre la represión violenta de las protestas en 2008 condujo a la detención del expresidente Robert Kocharyan. Pero estos movimientos también le valieron a Pashinyan poderosos enemigos internos. Además, alimentaron la percepción permanente de que Moscú estaba perturbado por la perspectiva del éxito de Pashinyan en la limpieza de la casa, y tal vez estuviera menos ansioso por acudir en su ayuda en el frente.

Con temores de planes de la oposición en marcha, los observadores de la política armenia, como el sociólogo Artyom Tonoyan ahora se preguntan si empezará una nueva lucha por el legado de la Revolución de Terciopelo:

Pase lo que pase, algo es seguro: que las luces rojas parpadean en el experimento de Armenia con la democracia. Está en peligro y puede que no sobreviva a esto. Espero estar equivocado. Rezo por estar equivocado..

Aunque muchos en Armenia están profundamente consternados por el acuerdo, parecen igualmente desdeñosos de qjuenes irrumpieron en edificios gubernamentales. En opinión de Samson Martirosyan, periodista del sitio web independiente Hetq, representan una vieja guardia en desgracia:

Según tengo entendido, al principio los que estaban en [la Plaza de la República] expresaban seriamente su dolor y su pena. Pero el vandalismo lo cometieron los vergonzosos pa´rasitos de Próspera Armenia, los republicanos [antiguo partido gobernante], el Dashnaktsutyun y Kocharyan. La mayoría de la gente se quedó en silencio anoche, llorando a las víctimas.

Varios miles de civiles y soldados han muerto en lo que se conoce como la Segunda Guerra de Nagorno-Karabaj. Sean cuales sean sus reservas, los armenios que han perdido amigos y familiares en el conflicto se verán aliviados con el fin del derramamiento de sangre.

Pero la ausencia de guerra no es una paz duradera. En las tres últimas décadas, el conflicto de Nagorno-Karabaj ha hecho y roto a los dirigentes de Armenia y Azerbaiyán, independientemente de sus lealtades políticas o los sistemas políticos que los limitan. ¿Será Pashinyan el próximo?

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