Putin respalda propuestas que abren camino para que continúe su mandato

Discurso de Putin en la Duma Estatal el 10 de marzo de 2020. Captura de pantalla del video de YouTube de TV Rain: “¿Putin para siempre? Transmisión especial de radio: Discusión de enmiendas a la Constitución y reducción a cero de mandatos presidenciales.

Para la ambición de Vladimir Putin, el cielo es el verdadero límite.

El martes 10 de marzo, una interrogante que tiene bastante tiempo en el ámbito político de Rusia —por cuánto tiempo permanecería Putin en el poder— pareciera haber tenido respuesta cuando se propusieron modificaciones al Parlamento que le permitirían al presidente quedarse en el poder por otros 16 años. Durante la segunda lectura de un conjunto de reformas constitucionales en la Duma Estatal, Valentina Tereshkova, legisladora por el partido oficialista Rusia Unida, más conocida como la primera mujer que llegó al espacio, propuso el “reinicio” del recuento de mandatos presidenciales en Rusia.

Hoy en día, el presidente de Rusia puede permanecer en el cargo solo por dos períodos consecutivos, lo que obliga a Putin a dejar el cargo en 2024. Llegado el caso de que Putin permanezca en el poder hasta 2036, se convertirá en el mandatario ruso que más tiempo ha permanecido en el cargo desde Pedro el Grande.

Luego de que Tereshkova propusiera la reforma, el Poder Legislativo aplazó la sesión para “consultar al presidente”. Posteriormente Putín dio un discurso atípico ante la legislatura en el que aceptó la propuesta con una condición: que la reforma sea respaldada por el Tribunal Constitucional de Rusia. Putín sugirió además que la reforma sea sometida a votación ciudadana en el referéndum del 24 de abril, junto con un conjunto de otras reformas.

Varios críticos señalan que el accionar estuvo orquestado, y claramente no esperan sorpresas en el referéndum. Sin embargo, no hubo forma de predecir el “reinicio” (que proviene de la palabra rusa “обнуление”) de los mandatos presidenciales debido a que este último tiempo la mayor preocupación en el ámbito político de Rusia ha sido encontrar al posible sucesor de Putin. Los analistas con frecuencia entienden que las nuevas reformas constitucionales, pensadas para otorgar poderes al Parlamento significativamente, forman parte de un intento planificado para dejar preparada esa transición. Esto permitiría a Putin permanecer al mando de varias ramas de poder con carácter oficioso mientras supervisa el accionar de su sucesor desde el primer momento.

Existen buenos fundamentos para esa interpretación. En los últimos años, Putin ha hecho varias declaraciones inconcisas sobre el cambio y la continuidad. En enero, habló acerca de su preocupación sobre la repetición del último período soviético en el que los líderes “permanecían en el poder por décadas”, declaración que “rectificó” el martes 10 de marzo al declarar que la situación en la Rusia moderna es completamente diferente porque los líderes llegan al poder mediante votación y no por “acuerdos dentro del partido”.

Reiniciar la cuenta de los mandatos presidenciales fue considerado un escenario realmente imposible. El 11 de febrero, el copresidente del grupo que trabaja en las reformas, Andrey Klishas, desestimó los rumores sobre este posible escenario y los calificó como “teorías conspirativas”. Pero Vladislav Surkov suscitó esta posibilidad en una entrevista que dio en febrero luego de dejar vacante el puesto de asesor presidencial. Esto pudo haber sido considerado en el círculo político aún antes. En diciembre de 2019, la politóloga Tatyana Stanovaya recordó que en 2012, Putin respaldó la iniciativa del Partido Comunista de eliminar la palabra “consecutivo” de las disposiciones constitucionales que limitan la cantidad de mandatos presidenciales. Cabe destacar que, en aquel momento, sugirió que esto “no tendría efecto retroactivo”, por consiguiente le permitiría reiniciar el contador de nuevo.

¿Putin perpetuo?

Como era de esperarse, la oposición está enfurecida. Activistas de la página web PutinIsForever.One sencillamente han publicado la Constitución rusa y han reemplazado la palabra “presidente” por el nombre “Vladimir Putin”. Algunos usuarios de RuNet han hecho uso de herramientas de diseño gráfico para retratar a Putin en su vejez al final de su mandato en 2036.

El diseñador gráfico ruso Yevgeny Tonkonogy publicó en Facebook una imagen que dibujó hace 10 años pero que “aún está vigente”.

Рисовал почти 10 лет назад. Актуальность не теряет.

Geplaatst door Evgeny Tonkonogy op Woensdag 11 maart 2020

Lo pinté hace casi 10 años. Pero aún está vigente.

Kira Yarmysh, jefe de prensa de Alexey Navalny, comentó:

Putin y la “renovación” de la Constitución es como una nueva temporada de Doctor Who. El personje tenía un ciclo de vida limitado a 13 regeneraciones pero se solucionó el problema y ahora la serie puede seguir eternamente.

El siguiente usuario suscitó sarcásticamente la amenaza creciente del coronavirus:

Debido a la cuarentena, no se le permite a Putín dejar el cargo presidencial.

Mientras, Tereshkova se lleva la peor parte de la ira:

Valentina Tereshkova es la primera mujer en aventurarse con valentía en la oscuridad y el frío del espacio y luego llevar consigo a todo el país.

No obstante, detrás del humor negro se esconde la preocupación de varios analistas de que esto sea un precedente aún más preocupante en un intento por debilitar al Gobierno constitucional. Si ya se habían planteado inquietudes similares sobre el conjunto de reformas de la Constitución, hoy en día son más sólidas.

La politóloga Maria Snegovaya cree que esto es la estructuración de una dictadura:

В принципе, насколько я помню из литературы, как раз просто убрать ограничение на количество сроков (или обнулить их,…

Geplaatst door Maria Snegovaya op Dinsdag 10 maart 2020

En principio, hasta donde recuerdo sobre literatura, el solo hecho de cambiar el límite de la cantidad de mandatos (o “reiniciarlo” en este caso) es la opción preferida de los dictadores para mantenerse en el poder. Aparentemente, acá influyen varios factores:

- Es simple, funciona por inercia. No es necesario cambiar la distribución de poderes ni el sistema de gobierno, eso ya está arreglado.

- Desinstitucionalización completa. No hay amenazas de otras ramas gubernamentales.

- Bueno, y al parecer los rusos no representan un gran riesgo electoral. Van a votar de todas formas.

Yan Shenkman, corresponsal de Novaya Gazeta, publicó en Facebook que la libertad política quedaría en inactividad, e hizo referencia a los jóvenes encarcelados a principios de año en protestas y a los acusados en el polémico “caso de la Red”.

Я за обнуление срока Путину, мне не жалко. Только пусть тогда обнулят срок Котову, Пчелинцеву, Беглецу и другим политзэкам.

Geplaatst door Yan Shenkman op Dinsdag 10 maart 2020

Estoy a favor de “reiniciar” los mandatos [presidenciales] de Putin, no es de mi incumbencia. Pero también “reincien” las sentencias de [Konstantin] Kotov, [Dmitry] Pchelintsev, [Daniil] Beglets, y otros presos políticos.

En búsqueda de una estrategia

Luego de años de meter presión, esto golpea nuevamente a la resistente oposición rusa. En su canal de Telegram, Stanovaya comparó el clima actual con el de septiembre de 2011, cuando Dmitry Medvedev propuso que el partido oficialista de Rusia postulara a Putin como su sucesor.

Varios grupos opositores anunciaron protestas durante la campaña previa a la “consulta popular” sobre los cambios constitucionales del 24 de abril. Alexander Pluschev, columnista del servicio ruso de Deutsche Welle, escribió que la oposición se encuentra frente a un dilema una vez más: ¿irán a sabotear la votación o tomarán postura y darán su voto negativo en las encuestas?

A pesar de que la participación en las elecciones usualmente resulta favorable para el oficialismo, esta vez aún es motivo de preocupación porque para ellos gran concurrencia es sinónimo de legitimitad. Denis Volkov, en el artículo publicado sobre la caída de la imagen positiva de Putin en Riddle, sitio web sobre política rusa, sugiere que las autoridades esperaban poder aplacar los nuevos cambios en la Constitución enfocándose en las mejoras en el bienestar social. Luego de estos acontecimientos, es muy probable que el referéndum esté enfocado en Putin. ¿Ayudará esto a la oposición a movilizarse de nuevo?

Hagan lo que hagan, quizás el Kremlin sigue un paso adelante de sus críticos. Es la conclusión reticente a la que llegó Stanovaya y que tuvo mucha difusión en la columna del 11 de marzo del Carnegie Moscow Centre. Dice que en principio la reforma constitucional se interpretó como el intento de Putin de consolidar su legado antes de terminar su mandato. Esa impresión, aunque de mal gusto para la oposición, puede que no haya sido suficiente para tomar el impulso necesario contra los cambios:

Мы имели дело с одной из самых изощренных двухходовок, одной из самых впечатляющих спецопераций за все время путинского правления. На первом ходу Путин добился максимальной легитимности конституционной реформы, дискуссия вокруг которой должна была вестись о чем угодно – о боге, суверенитете, детях, пенсиях, Госсовете, но только не о перекраивании Основного закона под себя. […] Путинская полуправда лишила инициативы и оппозицию, которая просто не могла выводить народ на улицу против социальной Конституции. Упомяни Путин об обнулении в своем ежегодном послании 15 января, это тут же девальвировало бы все разговоры про социальные подарки и дало бы мощнейший повод для протестной мобилизации, не говоря уже о времени для подготовки к срыву референдума. Сейчас это время сокращено до минимума.

Hemos presenciado uno de las actos de artimaña más sofisticados, una de las operaciones especiales más sorprendentes del régimen de Putin. En la primera etapa, Putin ganó gran legitimidad respecto a la reforma constitucional, la que iba a darse sobre cualquier tema: Dios, soberanía, niños, pensiones, el Consejo de Estado, pero no sobre modificar la ley máxima en su beneficio. […] La verdad a medias de Putin le quitó la iniciativa a la oposición, que simplemente no pudo llevar a gente a la calle para protestar contra una Constitución con orientación social. Si Putin hubiese mencionado el “reinicio” de la Constitución en el discurso anual el 15 de febrero, toda discusión sobre beneficios sociales para la población habría perdido valor en ese instante. Esto hubiese impulsado protestas y movilizaciones con mayor fuerza, sin mencionar el tiempo adicional que habría para preparar la disrupción del referéndum. Ahora el tiempo se redujo al mínimo.

No obstante, el sociólogo Konstantin Gaaze, en la columna para el Vedomosti del 12 de marzo, sostiene que la jugada de Putin no fue una para nada ingeniosa. Sugiere que la elite que gobierna Rusia meramente ha decidido apegarse a lo que conoce:

В январе Путин ставил не на спецоперацию, а на свое знание о тех, кем он ежедневно командует. На пороки и страхи 1% владеющих всем в стране и одновременно управляющих страной через инструменты государственной власти. В результате, напугавшись неизвестностью, они сами пришли слезно просить президента об обнулении сроков и продлении его власти. А он лишь удовлетворил их просьбу. В его новой Конституции есть много призов для элиты. К бюрократической вертикали власти он готов публично пристроить еще несколько. И здесь и сейчас разделить с желающими некоторые привилегии. Новая Конституция, сделав премьера, судей и министров де-факто сотрудниками Кремля, позволяет назначать и менять их с необыкновенной легкостью, по капризу или чьей-то личной просьбе.

En enero, Putin no se basó en una operación especial, sino meramente en lo que sabía de aquellos a quienes gobierna todos los días. A pesar de sus vicios y virtudes, el 1 % a quienes pertenece todo en el país, al mismo tiempo lo gobiernan a través de instrumentos de poder estatal. Por ello, frente al temor a lo desconocido, vinieron entre lágrimas al presidente a pedirle que reiniciara el contador y extendiera su mandato. Y él accedió a la petición, de modo que la nueva Constitución consta de varios beneficios para la elite. [Putin] está dispuesto a adicionar unos cuantos peldaños más a la vertical del poder y a dar apoyo financiero a quienes piden más privilegios en este momento. La nueva Constitución, que convirtió al primer ministro, jueces, y ministros del gabinete en empleados de facto del Kremlin, permite que los nombramientos o nuevos nombramientos sean sumamente fáciles, a capricho personal.

Mientras tanto, la legendaria astronauta Tereshkova insiste en que “la gente común y corriente”, no la clase política, le solicitó hacer esta propuesta histórica. Debido a que el politizado Tribunal Constitucional del país no se opondría al “reinicio” del límite de mandatos de Putin, cualquier cambio ahora queda en manos de aquella “gente común y corriente”, y en manos de nadie más.

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