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Las nuevas estrategias para salvar las abejas son realmente muy antiguas

Photo by Flickr user Danny Perez Photography. CC-BY-NC-SA 2.0

Fotografía tomada de Flickr por Danny Perez. CC-BY-NC-SA 2.0

Este artículo escrito por Christina Selby fue publicado originalmente en Ensia.com, una revista que destaca las soluciones ambientales a nivel internacional, y se republica aquí como parte de un acuerdo para compartir contenido. 

En el noroeste de la India, las montañas del Himalaya se levantan bruscamente por encima de los bosques de cedro y pino. Las laderas del Valle de Kulu están cubiertas de manzanos que comienzan a fructificar. Es una fría mañana de primavera y Lihat Ram, un granjero de Nashla, me muestra una pequeña abertura en una colmena apoyada en su casa. Unas grandes abejas nativas de color negro y amarillo (Apis cerana) vuelan dentro y fuera del enjambre.

Por muchos siglos, las colmenas de abejas han sido parte de la arquitectura de las casas de montaña de este lugar, construidas en el centro de las paredes exteriores. Tradicionalmente las colonias de abejas encuentran la colmena por sí mismas o los granjeros llevan un tronco con la colmena a los alrededores del bosque para que las abejas entren en ella y produzcan miel para sus cuidadores.

Sin embargo, en los últimos años esas colonias salvajes se han vuelto muy raras en este valle, donde el 90% de los granjeros son pequeños hacendados. La agricultura moderna ha reemplazado los bosques naturales y los diversos cultivos de granjas que subsisten casi únicamente con una sola variedad de manzanas, la Royal gala que es apetecida en el mercado. La producción de esta fruta de gran demanda, ha mejorado las condiciones económicas de los granjeros del Valle de Kulu. Sin embargo, esto también contribuye a un ambiente insostenible para los polinizadores. Similar a otras situaciones en el mundo, la mezcla de monocultivo, el cambio climático, enfermedades, el uso de pesticidas, la deforestación, y la pérdida de hábitat que está agotando los recursos naturales del Valle, han causado la disminución de las abejas nativas. Debido a dicha disminución, las cosechas de la huerta se han reducido hasta en un 50%.

Para sellar la brecha de la polinización, los granjeros que pueden hacerlo, han contratado apicultores del estado vecino de Punyab para llevar colmenas de abejas europeas (Apis mellifera) al Valle durante el tiempo de fructificación de los manzanos. Pradeep Mehta, investigador y director del Earthwatch Institute de India, afirma que “El problema de ésto es que los granjeros con poca solvencia económica están pagando por un servicio ecosistémico que era gratuitamente prestado por las abejas nativas”. Además, la introducción de abejas no nativas puede ocasionar enfermedades, la competencia por los recursos de néctar, la disminución de abejas nativas e incluso, restar importancia a la biodiversidad de los ecosistemas.

Ahora, sin embargo los científicos están incorporando a la naturaleza para que cambie esto en este remoto rincón del mundo. El Proyecto de investigación de Ecosistemas del Himalaya [Himalayan Ecosystems Research Project] — una colaboración entre científicos, los aldeanos Nashala y voluntarios internacionales como yo traídos por Earthwatch — están estudiando la polinización en esta zona y aplicando lo que han aprendido a nivel micro. El año pasado el grupo comenzó restaurando los servicios de los polinizadores tradicionales con entrenamientos y almacenamiento de nuevas colmenas con abejas asiáticas nativas así como introduciendo prácticas modificadas tales como un extractor para la cosecha de miel en lugar de aplastar las colmenas, lo que fortalece la capacidad de las abejas para prosperar en las condiciones modernas.

Para alimentar a las abejas asiáticas durante el periodo vegetativo, los granjeros de Nashla comenzaron nuevamente a diversificar sus granjas. Ajo, cebolla, coliflor y una variedad de flores silvestres por las que los polinizadores han mostrado preferencia, según la investigación en terreno, ahora crecen bajo los manzanares – luego que los árboles florecen. La estrategia de floración que mantiene a las abejas se centró en la polinización de manzanas durante la corta temporada de floración mientras que todavía proporciona una variedad de fuentes de néctar que ayuda a mantenerlas en funcionamiento durante el resto de la temporada de crecimiento.

Un renacimiento en curso

A nivel mundial el cultivo de — y la colaboración con — abejas nativas a través de la apicultura se está convirtiendo en un daño colateral de la modernización. La agricultura industrial emplea solo un un puñado de especies de polinizadores para sostenerlo abejas y abejorros sobre todo super eficiente que se cargaba de una granja a otra para proporcionar la polinización cuando y donde sea necesario.

“Las abejas no nativas son como Walmart, las nativas son como pequeños comercios locales. Cuando usted desea un artículo especializado, si no lo encuentra en Walmart, no tendrá suerte cuando las tiendas locales vayan a la quiebra”.

Mover las colonias manejadas no nativas ha demostrado ser arriesgado: especies no nativas pueden propagar enfermedades a las nativas reduciendo la población de abejas nativas. A su vez esto puede hacer que todo el sistema de polinización sea menos resistente. Como Karen Wright, una especialista de la Universidad de Nuevo México de las abejas nativas dice, “Las abejas no nativas son como Walmart, las nativas son como pequeños comercios locales. Cuando usted desea un artículo especializado, si no lo encuentra en Walmart, no tendrá suerte cuando las tiendas locales vayan a la quiebra”.

Ahora, sin embargo hay un renacimiento en curso — un despertar al valor de las prácticas de subsistencia alrededor del mundo. Al igual que en el valle de Kullu los agricultores comienzan a reconocer a los polinizadores locales como socios valiosos en sus empresas y una vez más cultivan abejas activamente. Al restaurar la apicultura los agricultores aumentan el número de abejas locales disponibles no solo para polinizar sus cultivos si no también para reclamar su papel como parte integral de los hábitats naturales.

“La reactivación de estas prácticas ayudará en la conservación de los polinizadores y también ayudará al mantenimiento de la agricultura en la región”, dice Mehta.

Sin aguijón en México

Residentes de la península de Yucatán han criado abejas sin aguijón por miles de años según registros culturales. Tradicionalmente los apicultores mayas recogen las abejas, que llaman xunan kab (dama real), desde el bosque por la tala de árboles y llevan la colmena al hogar en una porción del tronco. La pequeña cantidad de miel producida, de unos 2 lt (0.3 a 0.5 galones) al año, era usada con fines medicinales y las reinas tuvieron un rol en las prácticas ceremoniales.

Los ancianos mayas acostumbran a transmitir sus conocimientos en apicultura a un familiar interesado. A medida que el modernismo ha barrido con la cultura la práctica ha pasado de moda. “Los jóvenes no están interesados en las cosas tradicionales”, dice David Roubik del Instituto Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales (Smithsonian Tropical Research Institute). Desde 1980, Roubik, junto con el entomólogo de la Universidad de Arizona Stephen Buchmann y Rogel Villanueva-Gutiérrez, un investigador científico de El Colegio de la Frontera Sur en México, han estado estudiando la apicultura Maya y las abejas nativas sin aguijón del género Melipona en la Zona Maya, una región designada por el gobierno en la región de Yucatán donde los mayas conservan un estilo tradicional de vida. Los nuevos apicultores están en su mayoría interesados en ganar dinero y es por esto que favorecen las abejas comerciales, un híbrido de abejas europeas y africanas, que producen 100 libras de miel (40 a 50 kilos) por colonia al año.

Lo que se ha perdido de las abejas nativas es su importante rol en el ecosistema local. “Las abejas sin aguijón preferentemente visitan y polinizan la copa del bosque nativo, a diferencia de las abejas — Apis mellifera — que tienden a polinizar las plantas herbáceas introducidas a nivel del suelo”, dice Buchmann. “Estas abejas son de vital importancia en la conservación de los árboles nativos y otras plantas en la Zona Maya”.

En el lado oriental de la península de Yucatán, donde grandes extensiones de bosques nativos permanecen intactos, los científicos interesados en restaurar esa función están trabajando con los agricultores mayas en restaurar la apicultura tradicional. Estudios a largo plazo de los investigadores de las poblaciones de abejas y las encuestas de los investigadores mayas en aldeas remotas muestran que la práctica ya no se traspasa de padres a hijos. Para ayudar a preservar la tradición que consideraban esenciales para prevenir la extinción local de estas abejas sin aguijón, Buchmann, Roubik, Villanueva-Gutiérrez y otros colegas de la Universidad de Yucatán iniciaron talleres anual para entrenar a una nueva generación de apicultores.

“Entrenamos y trabajamos con técnicos mayas para dar cursos y talleres sobre cómo gestionar y proteger la abeja Melipona. Suministramos colonias a las personas que están recién comenzando y construimos casas de abejas llamadas meliponarios, las que tienen todas las característica de los meliponarios mayas”, dice Villanueva-Gutiérrez. Buchmann, Roubik y Villanueva-Gutiérrez han publicado también una guía de melipolinicultura en español y maya y un video sobre la apicultura Maya. La esperanza es que los apicultores expertos aumentarán el número de colonias dividiéndolas.

“Hacemos a las personas conscientes de la importancia de las abejas para la conservación de los bosques e igualmente de la importancia de los bosques para la existencia de las abejas”.

Tradicionalmente los hombres custodian las abejas en las aldeas mayas, pero de estos esfuerzos han surgido colectivos de mujeres apicultoras. La naturaleza dócil de la abeja hace que sea una adición atractiva en una granja familiar. El reconocido valor medicinal de la miel y el envasado atractivo ayuda a obtener má,s dinero por litro en el mercado que la miel de abejas comerciales. Para algunas madres es suficiente para pagar la educación de sus hijos.

Los talleres de formación ayudan a los apicultores a reconocer que la miel es solo parte del beneficio. “Hacemos que la gente esté consciente de la importancia de las abejas para la conservación de los bosques y también de la importancia de los bosques para la existencia de las abejas”, dice Villanueva-Gutiérrez.

De esta manera las abejas sin aguijón están ayudando al mantenimiento de apicultores mayas con la venta de la miel y los apicultores mayas están ayudando a mantener no solo las abejas sin aguijón si no también la integridad ecológica de la península de Yucatán.

Agresividad beneficiosa

En Tanzania, las prácticas tradicionales se han centrado en prácticas de recolección de miel silvestre en lugar de mantener colmenas, dice Noah Mpunga, un zoólogo con la Wildlife Conservation Society. Los agricultores buscan en el bosque las colmenas, luego encienden ramas para poner fuera las abejas africanas antes de la recolección de miel. A veces el fuego se extiende en el terreno e incendia los bosques destruyendo su habitat y las colmenas.

Un nuevo proyecto de elefantes y abejas, idea original de la bióloga Lucy King, tiene como objetivo apoyar a pequeños agricultores con el ingreso de las ventas de miel y reducir el conflicto humano-elefante poniendo el carácter beligerante de las abejas africanas a un buen uso.

El uso de colmenas tradicionales o modernas permite a los agricultores recolectar miel sin dañar las colonias, el proyecto ayuda a establecer cercas de colmenas de abejas alrededor de las granjas de pequeños agricultores. Los elefantes migrantes buscando vegetación fresca y verde en pequeñas granjas topan cables entre las colmenas movilizando a las abejas. Solo el sonido de las abejas pone a los elefantes en alerta y huyen.

Los pequeños agricultores se benefician no solo de la protección a sus cultivos de los elefantes si no también de los servicios adicionales de polinización que las abejas proveen así como de la cosecha abundante de miel. Beneficios de la biodiversidad de la zona: El programa incentiva a los apicultores a crear y proteger las fuentes de alimentación de las abejas nativas plantando flores silvestres entre sus cultivos y la conservación de los bosques nativos en las inmediaciones.

La investigaciòn muestra que las estrategias de conservación preventiva como esta pueden mantener las condiciones favorables y las poblaciones de abejas nativas en toda África, y la práctica se está extendiendo a otros lugares donde los elefantes son un problema.

Mantenerse a nivel local

De vuelta en India, sigo a Lihat Ram a través de los estrechos senderos de la aldea de Nashala. Algunas colmenas de pared y troncos bullen con el sonido de colonias de abejas mielíferas asiáticas. Percibimos a mujeres con coloridas vestimentas plantando hortalizas en sus patios. En los huertos flores silvestres comienzan a florecer bajo los manzanos. Abejas, abejas nativas solitarias, moscas y mariposas revolotean sobre la polinización de flores de manzano.

Ya se trate de la degustación de una nueva variedad de manzanas del valle de Kullu, utilizar miel Royal Lady como loción para la piel en la Zona Maya, ver elefantes africanos formando una línea recta hacia las colinas u otra cosa en algún lugar, las polinizadoras nativas tienen mucho que ofrecer a los humanos así como a los ecosistemas locales. Incluir las prácticas tradicionales de apicultura en los esfuerzos de conservación puede ser exactamente lo que necesitamos para mantener nuestros sistemas de agricultura, los bosques y la prosperidad de los agricultores.

Nota del editor: Christina Selby participó como voluntaria en el programa Earthwatch en India en abril pasado y produjo este artículo como participante en el Ensia Mentor Program. Su mentora en el proyecto fue Hillary Rosner.

Christina Selby es una escritora independiente en el área ambiental basada en Santa Fe, Nuevo México. Ella escribe sobre la ciencia de la conservación, biodiversidad, polinizadores y desarrollo sostenible. Su trabajo aparece en Lowestoft Chronicle, Green Money Journal, Mother Earth Living y otros lugares. Ella tuitea desde @christinaselby.

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