Kremlin amplía posibilidades de votación en línea en medio de temores por COVID-19

Composición de imágenes por Mohamed_Hasan / Pixabay. Publicada con licencia simplificada de Pixabay.

En Rusia, el voto socialmente distante se ha vuelto mucho más fácil.

El Parlamento de Rusia ha aprobado un proyecto de ley para ampliar la posibilidad del «voto a distancia»- particularmente en línea. Ahora, las enmiendas a la ley de garantía básica de derechos electorales del país permiten a los ciudadanos rusos emitir su voto por correo postal y en línea. La ley fue sometida aconsideración de los diputados del partido gobernante Rusia Unida el 2 de marzo y se aprobó el 13 de marzo.

Si ese cambio parece inusualmente rápido podría ser por la procedencia de la ley. El 12 de mayo, el canal independiente de investigación Proekt.Media informó en su canal de Telegram que era una iniciativa de la administración presidencial.

La ley, esencialmente, elimina cualquier obstáculo federal y legal para la ampliación del voto a distancia. Esto incluye el voto por correo postal, que nunca ha demostrado ser particularmente popular. En 2011, la Comisión Electoral Central (CEC) aclaró que el voto por correo postal estaba permitido solo si lo permitía la ley regional y si el votante no podía acudir al colegio electoral en persona. También permite el aplazamiento de las elecciones y referéndum si más de dos distritos de la región en cuestión han declarado un estado de alarma.

El debate sobre las implicaciones de la ley ha sido bastante incoherente. Por ejemplo, Dmitry Vyatkin, uno de los coautores de la ley, dijo a Interfax, el 13 de mayo, que la ley no obligaba a ninguna región a votar de esa manera, sino que les permitía hacerlo así si la CEC lo consideraba necesario. Vyatkin también dio a entender que la votación a distancia podría tener un uso muy práctico durante la pandemia de COVID-19 en Rusia:

Сколько эти ограничения продлятся, и какая будет эпидемиологической ситуация, мы не знаем, но такие поправки надо принимать до объявления даты голосования

No sabemos cuánto durarán estas restricciones, ni cuál será la situación epidemiológica. Estas enmiendas deben ser aprobadas antes de que se anuncie la fecha de las elecciones.

En las últimas semanas, los funcionarios estatales se han ocupado de resolver los aspectos prácticos de la votación en línea.

Hasta ahora, sabemos que los votantes deberán apuntarse en la página de servicios públicos del Gobierno o en otras páginas aprobadas por la Comisión Central Electoral para emitir un voto en línea. Todavía se desconocen cuáles son las regiones que han dado el paso para prepararse a las votaciones en línea; el 26 de mayo, la directora de la CEC, Ella Pamfilova, dijo que si bien correspondía a las regiones solicitar a la CEC que les ayudara a establecer la votación en línea, ninguna lo había hecho aún, ya que aún no se había determinado la fecha de las elecciones generales de Rusia.

Es justo suponer que no habrá elecciones generales bajo las condiciones actuales. Esto da más tiempo a las autoridades rusas para preparar, y tal vez perfeccionar, los métodos de votación en línea basados en experiencias pasadas que al parecer solamente han tenido un éxito desigual.

Votación en línea, antes de que fuera genial.

No obstante, el contexto de la pandemia de COVID-19 puede haber aumentado la urgencia de este proyecto de ley, es importante recordar que Rusia tiene un largo historial de experimentar con la votación en línea.

En 2008, la votación en línea solo se permitió como opción no obligatoria para los votantes en pocos colegios electorales regionales. Durante el mandato del presidente Dmitry Medvedev lo introdujo, junto a la votación por teléfono, como solución ideal tanto para el Gobierno como para sus ciudadanos, pues podría hacer que las votaciones fueran más baratas y sería conveniente para los rusos que vivían en el extranjero o en zonas remotas. En 2017, la Comisión Electoral Central de Rusia declaró que la votación en línea era su prioridad, que se llevaría a cabo para 2021 en el marco del Programa para una Economía Digital del país.

Fue Moscú quien abrió un camino. En 2014, el alcalde Sergey Sobyanin lanzó la aplicación «ciudadano activo», sistema que permitía a los residentes de la capital dar su opinión sobre las decisiones municipales no políticas.

Cuando las elecciones municipales de Moscú se celebraron en 2019, la votación en línea estaba lista para ser implementada y se puso a prueba en un distrito de la capital. Los votos en ausencia fueron sustituidos por un sistema de «votante móvil» que permitía a los votantes cambiar de distrito antes de la votación, ya fuera en línea o en persona; los miembros de la oposición y los observadores electorales expresaron sus dudas sobre el sistema: cuando le preguntaron a su precursor Vyatkn como funcionaría, simplemente contestó que se utilizaría una «tecnología de cadena de bloques» sin mayor explicación.

El día de las elecciones en Moscú se vio ensombrecido por acusaciones de fraude electoral: las protestas estallaron después de que se prohibiera a decenas de candidatos de la oposición independiente competir por motivos burocráticos falaces.

Si bien esos obstáculos estaban asociados al sistema usual de recojo de firmas en apoyo de candidaturas independientes, tampoco la experimental votación en línea se libró de criticas. El principal opositor, Alexey Navalny, afirmó que dos candidatos independientes en Moscú habrían ganado de no ser por los resultados de la votación en línea, y la denunció como una herramienta de fraude electoral. El candidato Roman Yuneman incluso se comprometió a llevar sus acusaciones de fraude electoral electrónico al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) si fuera necesario.

Al final, solo 9810 moscovitas votaron en línea. Esa cifra pareció mucho más significativa cuando se supo que los detalles personales de esos votantes se filtraron una semana después de la votación, lo que sugiere problemas con la seguridad digital.

Alexander Isavnin, investigador de la Sociedad de Protección de Internet, ONG rusa que defiende los derechos digitales, afirmó en una entrevista con RuNet Echo que el resultado de las elecciones de Moscú no daba motivos de esperanzas:

«Удачей» московского «эксперимента» стало то, что общество крайне вяло среагировало на его проведение, хотя там был совсем ад: не было никакого контроля над флрмировпнием списков голосующих, всё работало на технике и управлядось работниками мэрии, не было уверенности что происходит надёжная анонимизация, не было уверенности в том что голосуют сами избиратели, что не были проведены демонстрации уязвимостей итд, итп. Смысл в том, что для тайного голосования нет надёжных алгоритмов сохраняющих тайну и одновременно обеспечивающих надёжную идентификацию голосующего. Не только в России – вообще.

El «éxito» del «experimento» de Moscú fue la prueba de que la sociedad reaccionó demasiado lentamente, aunque fue un infierno. No hubo control sobre las listas de votación, todo se llevó a cabo tecnológicamente y lo supervisaron empleados de la alcaldía. No había certeza de que el voto fuera realmente anónimo, no había certeza de que fueran los propios votantes los que votaran, no se realizaban pruebas ni demostraciones de vulnerabilidades, etc. La cuestión es que no hay algoritmos fiables para la votación secreta que garanticen simultáneamente el secreto del voto y proporcionen una identificación fiable del votante. No solamente en Rusia, sino en general.

Pese a estas criticas, la Duma también aprobó en mayo un proyecto de ley que extiende los experimentos de Moscú con la votación electrónica local a lo largo de 2020 y 2021.

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Si bien la COVID-19 domina las ondas radiales, estos nuevos cambios electorales no se han escapado a la atención de los observadores más críticos.

Sergey Smirnov, editor del medio independiente MediaZona, expresó preocupación por el uso de un portal de asistencia social para la inscripción de los votantes: :

Голосование введут через Госуслуги, наверняка. Где сейчас будут активно регистрироваться для получения выплат для детей. Вообще правильно будет выдавать пособие только в случае, если человек приходит на «выборы» в Госуслугах. Нет, ну а что?

Sergey Smirnov, Telegram, May 12, 2020

Probablemente, establecerán la votación a través de un portal de servicios estatales. Donde ahora la gente se inscribe para recibir ayudas para mantener a sus hijos. Así que, lo correcto sería hacer esos pagos a alguien sólo si también se registran para votar en el portal de servicios estatales. Bueno, ¿qué hay de eso?

Ese mismo día, Lyubov Sobol, importante miembro de la Fundación Anti Corrupción Navalny, argumentó en Facebook que la elección de las autoridades de la votación en línea era la respuesta a la iniciativa de «votación inteligente» de sus colegas. Esta herramienta en línea basada en datos permitió a los moscovitas identificar al retador con más peso entre los candidatos progubernamentales en su distrito, independientemente de su lealtad política.

Los políticos de Rusia Unida han justificado el paso diciendo que esto permitirá a los votantes ejercer sus derechos durante una emergencia.

Los políticos de la «oposición sistémica» (los otros tres partidos permitieron la representación parlamentaria junto con Rusia Unida) también criticaron fuertemente la ley tras la votación. Gennady Zyuganov, jefe del partido comunista (KPFR) dijo a Svobodnaya Presa que «todo el sistema de administración en Rusia apunta al robo de voto… todo lo relacionado a la votación electrónica es un fraude». Como dijo Oleg Sheinin, diputado de Rusia Justa, a Novaya Gazeta: «prácticamente toda la oposición votó contra esto… es una ley que destruye la privacidad de los votantes».

Otros analistas destacan el papel que podría desempeñar la ampliación de la votación en línea para aumentar la participación a fin de mejorar la legitimidad de las futuras elecciones.

En su declaración sobre las enmiendas, Grigory Melkonyants, jefe de la ONG Golos que supervisa las elecciones, lamentó un «día negro» para los derechos de los votantes en Rusia. Melkonyants señaló que si bien las enmiendas, técnicamente facultaban a las regiones para elegir si utilizaban o no la votación a distancia, la CEC puede decidir qué solicitudes aprobar y denegar, lo que confiere formalmente a una institución que se encuentra bajo la fuerte influencia de las autoridades federales poder arbitrario sobre la medida en que ciertas regiones pueden aplicar la votación en línea.

El 13 de mayo, en una columna para el Novaya Gazeta, el politólogo Vitaly Shklyarov habló de la experiencia de Suiza con la votación en línea, que finalmente fue abandonada debido a una percibida vulnerabilidad y a los intentos de piratería informática. ¿Qué aprendió el Kremlin de los ejemplos del extranjero? ¿Sería el software de código abierto para una total transparencia? No es probable, argumentó, que el Kremlin lo declarara secreto de estado. ¿Podrían superarse estos problemas si se utilizara tecnología de cadenas de bloques? Poco probable, continuó Shklyarov, dado el pequeño número de personas familiarizadas con ella y la presión del tiempo para prepararla a tiempo para septiembre de 2020.

Lo más importante es que Shkylarov señaló que los votos por internet siempre han sido una parte mínima del total. Como tal, los funcionarios no tendrían que interferir con su contenido. Si la seguridad digital resulta ser quebradiza, los votantes podrían ser fácilmente presionados por funcionarios corruptos para que voten según las instrucciones, y esta vez subrayó que es imposible emitir votos nulos. El sistema solo aceptará votos completos.

¿Un referéndum en línea?

La Duma ya ha aprobado utilizar la votación electrónica para las próximas grande elecciones en Rusia: el 13 de septiembre, 20 regiones elegirán sus gobernadores y 11 los miembros de sus legislaturas. En caso de un rebrote de infecciones de COVID-19 en tiempo de otoño, los ciudadanos de las regiones en cuarentena tendrán la posibilidad de votar con lo que renuncian a retrasar más el día de las elecciones.

La cuestión candente es si estas enmiendas se aplicarán a un muy debatido referéndum sobre las enmiendas constitucionales. Los cambios propuestos son controvertidos ya que esencialmente «reajustan» los limites del mandato presidencial de Vladimir Putin y le permiten quedarse en el poder. Se suponía que el referéndum se celebraría el 22 de abril, pero se pospuso, a regañadientes, a la luz de la pandemia, potencialmente hasta septiembre.

Hasta ahora, ha habido poca claridad en cuanto a si las nuevas enmiendas pueden aplicarse al referéndum. Algunos expertos jurídicos afirman que el procedimiento de votación para el referéndum se estableció en cuanto se declaró. En una entrevista con Ria Novosti, Vyatkin afirmó lo contrario: el 13 de mayo, la secretaria de la CEC, Maya Grishina, subrayó que las enmiendas se hicieron a una ley que regula las elecciones y referéndum locales, y no los referéndum constitucionales nacionales.

Sin embargo, al día siguiente, Nikolai Bulayev, vicepresidente de la CEC, dijo a Kommersant que no podía descartar el uso de la votación en línea en el referéndum constitucional.

La solución de este enigma pronto se aclarará. A medida que las autoridades rusas relajan cautelosamente sus restricciones de confinamiento y permiten que se vuelvan a celebrar grandes actos públicos, la atención ha vuelto a centrarse en el referéndum. Como informa Bloomberg, Putin y su séquito parecen ansiosos por celebrarlo en junio o julio, antes de que los índices de aprobación presidenciales bajen aún más.

El siempre presente problema de los índices, como ha señalado la politóloga Maria Snegovaya, puede influir en el interés del Kremlin por celebrar el referéndum el mismo día que el del aplazado desfile del Día de la Victoria.

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