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Twitter fue campo minado de información falsa durante elecciones de Nigeria 2019

Image mezclada por Nwachukwu Egbunike

Esta historia es la segunda de una serie de dos partes sobre discurso de odio étnica en línea, desinformación y propaganda em las elecciones de Nigeria 2019. Lee la primera parte acá.

En Nigeria, los medios sociales tienen antecedentes de permitir la propaganda y la desinformación etnocéntrica durante las elecciones. Durante las elecciones de 2015, Twitter Nigeria descendió a un amargo y combate bilateral entre los partidarios de los entonces dos principales contendientes, Goodluck Jonathan (Partido Democrático Popular, cristiano ijaw) y Muhammadu Buhari (Congreso de Todos los Progresistas, musulmán hausa fulani). Twitter se convirtió en una herramienta para propagar el odio étnico y la política partidista.

Las elecciones de 2019 no fueron una excepción. El 15 de febrero, Reporteros sin Fronteras (RSF) emitió un comunicado en el que expresaba su preocupación por una campaña electoral “contaminada por la desinformación”.

Los nigerianos también expresaron su preocupación. El periodista Abdulbaqi Jari tuiteó:

Debemos combatir las noticias falsas ahora que las han empezado las campañas políticas. Se debe denunciar a personas y cuentas que difundan noticias falsas e información equivocada deliberadamente. En la promoción o la crítica, todos deben jugar según las reglas.

Desinformación y política en países africanos

Un estudio de 2019 de Dani Madrid-Morales de la Universidad de Huston y Herman Wasserman de la Universidad de Ciudad del Cabo, concluyó que “se han utilizado campañas de desinformación y e información equivocada para influir en las agendas políticas” en Nigeria, Kenia y Sudáfrica. La alta exposición a la desinformación en los medios sociales, especialmente durante las campañas electorales, conduce a una “desconfianza” entre los usuarios de los medios sociales “porque es ahí donde encuentran más a menudo las “noticias falsas””, afirmó Madrid-Morales.

Mi estudio etnográfico entre el 28 de octubre de 2018 y el 29 de mayo de 2019, que cubrió las elecciones nigerianas de 2019 celebradas el 23 de febrero (para elegir presidente y Asamblea Nacional) y el 9 de marzo (para elegir gobernadores y cámaras estatales de la asamblea) reveló dos categorías principales de información falsa: desinformación impulsada por el etnocentrismo y propaganda política.

Desinformación con carga étnica

Peter Obi, compañero de fórmula del candidato presidencial opositor del Partido Democrático Popular, Atiku Abubakar, fue víctima de una desinformación etnocéntrica durante las últimas elecciones. Obi es exgobernador del estado de Anambra, en el sudeste de Nigeria. Una cuenta de Twitter que apoya la campaña de Buhari-Osinbajo, la Coalición del Movimiento Buhari-Osibanjo, publicó un tuit (Figura 1) que acusaba a Obi de “deportar” a norteños del estado de Anambra cuando se desempeñó como gobernador.

“En un rápido momento de impulso innecesario, Peter Obi agrupó a varios norteños, en su mayoría los dedicados a trabajos serviles para sobrevivir, y los llevó en un remolque de carga de vuelta a su base. Para él, estos tipos no tenían nada que hacer en el estado de Anambra”.
Figura 1: Captura de pantalla de un tuit de la coalición del movimiento Buhari-Osibanjo que lo acusa de ‘deportar’ norteños.

En un rápido momento de impulso innecesario, Peter Obi agrupó a varios norteños, en su mayoría los dedicados a trabajos serviles para sobrevivir, y los llevó en un remolque de carga de vuelta a su base. Para él, estos tipos no tenían nada que hacer en el estado de Anambra.
Peter Obi es un intolerante tribal. Se le citó ampliamente en la televisión nacional que el SSS tenía razón al detenerme durante 48 horas en un hotel en 2014 con el argumento de que “El-Rufai no tiene nada que hacer en el estado de Anambra, ya que no es el estado de Katsina”. Demandé a la SSS y le concedí una indemnización por daños y perjuicios a N4m”. Figura 2: Captura de pantalla de un tuit de Nasir El-Rufia.

Esta acusación fue amplificada por Nasir El-Rufai, gobernador del estado de Kaduna y miembro del Congreso de Todos los Progresistas gobernante, quien tuiteó (Figura 2) que Obi era “un fanático tribal”. Según El-Rufai, esto hizo que Obi no estuviera apto para ser vicepresidente de Nigeria.

¿Qué ocurrió realmente?

En julio de 2013, 67 nigerianos, en su mayoría igbo, “fueron deportados desde Lagos y arrojados en casi el mismo lugar de la popular zona de Upper Iweka” en Onitsha, estado de Anambra, informó el periódico Nigerian Vanguard.

Obi, que entonces era gobernador del estado de Anambra, describió esta acción de su colega del estado de Lagos, Tunde Fashola, como “ilegal, inconstitucional y una flagrante violación de los derechos humanos de los deportados”.

Después de la furia pública que generó esta acción, Premium Times informó que Obi también fue culpable de la misma acción: en 2011, repatrió a niños mendigos a los estados de Ebonyi y Akwa Ibom, ambos al sur de Nigeria.

Un voto por Atiku es un voto por los igbo”… Nuestra gente en el terreno ha escuchado el mensaje alto y claro y la `LÍNEA’ está trazada“.
Figura 3: Captura de pantalla de un tuit de Jubril A. Gawat.

Si bien Obi deportó a mendigos a los estados del sur de Nigeria, no deportó a los norteños y la acusación (Figura 1) de la cuenta de Twitter de la Coalición del Movimiento Buhari-Osibanjo fue inexacta. Más bien fue Tunde Fashola, del Congreso de Todos los Progresistas, quien en diciembre de 2014 “deportó a 70 norteños que encontró mendigando públicamente” de vuelta al estado Kano, según el periódico de investigación en línea Sahara Reporters.

Sin embargo, esta desinformación de motivación étnica fue utilizada por los partidarios de Congreso de Todos los Progresistas en Twitter para desacreditar a su oponente. Por ejemplo, Jubril A. Gawat, recientemente designado asistente especial principal del estado de Lagos para los nuevos medios de comunicación, tuiteó que (Figura 3) un voto por el candidato de la oposición Atiku Abubakar “es un voto por los igbo”.

Nigeria es un país donde las identidades étnicas son profundas. Los políticos suelen explotar estas divisiones durante las elecciones por la obvia necesidad de lanzar a sus oponentes en campos opuestos de “nosotros” contra “ellos”.

De ahí que las acusaciones de que Obi había deportado a norteños tuvieran por objeto reavivar las rivalidades étnicas entre igbos y hausas fulanis, que condujeron a la guerra civil nigeriana.

El objetivo de estas campañas de desinformación era pintar a Obi como un irredentista étnico biafreño. La república separatista de Biafra, situada en el sudeste de Nigeria, duró tres años en medio de una amarga guerra civil entre 1967 y 1970. La mayoría de la población es igbo.

Así, la proclamación de la Figura 3 de que “un voto por Atiku es un voto por los igbo…” tenía como objetivo revivir el fantasma del amargo odio étnico que enfrentó a hausas e igbos. En las elecciones de 2019 esto significó que Atiku es un partidario de los igbo que una vez trataron de separarse de Nigeria.

Las afirmaciones de las figuras 1-3 transmiten fuertes emociones que pueden reabrir recuerdos reprimidos, no cerrados en la mayoría de casos, de ambos lados. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sostiene que una desinformación así apunta a la “vulnerabilidad o potencial partidista de los receptores” y las convierte en “amplificadores y multiplicadores”. Las campañas electorales con carga étnica no solamente explotan prejuicios profundamente arraigados, también transforman a los destinatarios en difusores de información falsa.

Acusaciones falsas de tiendas de igbos en Lagos incendiadas por igbos

Figura 4: Captura de pantalla de un tuit  [marcado y retirado por Twitter] de Chioma que difunde desinformación de incendios de tiendas igbo provocados por yorubas en Lagos.

De manera similar, los partidarios del Partido Democrático Popular utilizaron etnocentrismo en Twitter para impulsar votos contra el Congreso de Todos los Progresistas en el estado de Lagos. Las figuras 4 y 5 muestran tuits de un simpatizante del Partido Democrático Popular que afirmaba que los yoruba habían incendiado tiendas igbo en Lagos.

Las historias eran falsas y fueron rápidamente desestimadas por la policía estatal de Lagos.

Una publicación de Facebook, casi con las mismas palabras de la Figura 4, y una imagen que representaba carreteras bloqueadas por neumáticos en llamas, difundieron las mismas afirmaciones falsas. La foto utilizada era de una protesta del 24 de febrero de 2017 que tuvo lugar en una provincia cerca de Pretoria, Sudáfrica, informó African Check.

“¡Están quemando nuestras ropiedades! Y han prohibido a los igbos que abran sus tiendas ahora en Lagos. igual en Oshodi, Okota, Aguda. Oduade, Environs”.
Figura 5: Captuira de pantalla de un tuit que difunde desinformación de incendios en tiendas de igbos provocados por yoruba en Lagos.

Propaganda política

El 13 de febrero, Souljah tuiteó (Figura 6) que Ballard Partners, empresa de relaciones públicas de Washington DC, supuestamente contratada como publicista para la campaña presidencial de Abubakar, había realizado una encuesta que predijo una derrota para el candidato presidencial opositor del Partido Democrático Popular.

El resultado de la encuesta fue transmitido en una carta firmada por Brian Ballard, director de Ballard Partners, el 5 de febrero, y dirigida a Olusola Saraki, director general de la campaña de Abubakar.

El tuit de Souljah se volvió viral con más de un millón de ME GUSTA y un millón de retuits por razones obvias. La elección presidencial estaba programada para el 16 de febrero (luego se pospuso hasta el 23 de febrero) y, con esta encuesta tres días antes de las elecciones, habría sido catastrófica para el opositor Partido Popular Democrático.

“ÚLTIMO MINUTO: Empresa extranhjera contratada por la organización campaña de Atiku encabexada Bukola predice derrota de Atiku. “Los resultados de la encuesta, por decirlo crudamente, [son] muy negativas para nosotros”. Lee el informe aquí”. 👇
Figura 6: Captura de pantalla de un tuit de Souljah.

Sin embargo, en la noche del 13 de febrero, Ballard Partners impugnó dicha encuesta (Figura 7) que describió como “fraudulenta” y sostuvo que no habían “llevado a cabo ninguna investigación en nombre del Partido Democrático Popular de Nigeria”.

Ose Anenih, partidario del Partido Democrático Popular, denunció a algunos simpatizantes de Twitter de Congreso de Todos los Progresistas hicieron circular la encuesta falsa entre la policía nigeriana y la Comisión Electoral Independiente, el ente electoral, por tratar de “interferir criminal e ilegalmente con elecciones libres y justas”.

Pero este no fue el único caso de desinformación usada como arma para propaganda política que hubo en línea durante las elecciones.

Figura 7: Captura de pantalla de un tuit de Ballard and Partners que refuta una encuesta falsa que se les atribyuó.

Las muchas mentiras de una asistenta presidencial

“Mantenlos en la pobreza, luego dales limosnas. Atiku en Sokoto ayer”.
Figura 8: Captura de pantalla de un tuit de Lauretta Onochie, asistenta del presidente nigeriano.

El 4 de diciembre de 2018, Lauretta Onochie, ayudante presidencial de Buhari [entonces candidato presidencial por la reelección] tuiteó (Figura 8) una foto con comida y 500 nairas supuestamente repartidos a la multitud que asistió al mitin presidencial de Abubakar en Sokoto, en el noroeste de Nigeria, el día anterior.

Las acusaciones de Onochie eran completamente falsas. En realidad, la foto que publicó “fue tomada en febrero en 2017″ en un acto no relacionado con el “electoralismo”, señaló Chuba Ugwu en respuesta a su tuit.

Onochie parece ser especialista en la difusión de falsedades. El Centro Internacional de Reportaje Investigativo, portal de noticias en línea, analizó más de mil imágenes publicadas en Twitter por Onochie entre el 1 de agosto de 2018 y el 31 de julio de 2019. El análisis reveló que “en al menos 12 casos” Onochie “había utilizado imágenes inexactas”.

La sección 26 de la ley de ciberdelto de Nigeria prohíbe el ”uso de amenazas de violencia y afirmaciones insultantes por raza, religión, color, ascendencia u origen nacional o étnico’. Los condenados se arriesgan a pasar cinco años en prisión o una multa no menor a 10 millones de nairas [cerca de 28 000 dólares estadounidenses] o ambos.

Discurso de odio en línea: Un delito en Nigeria

En marzo de 2019, Enough is Enough Nigeria (EIE), movimiento juvenil, e Iniciativa Paradigma (PI), grupo de defensa y política de derechos digitales, iniciaron un juicio en un tribunal de Abuja contra Onochie y Gbenga Olorunpomi, asistente del gobernador del estado de Kogi.

Ambas organizaciones recopilaron casos de incitación al odio “recogidos de comentarios en línea” de Onochie y Olorunpomi que consideraron que violaban la ley de ciberdelitos de Nigeria de 2015.

Un ejército de guerreros de Twitter propaga falsedades

La mayoría de casos destacados anteriormente no fueron meras casualidades. Más bien, hubo un esfuerzo deliberado y sistemático para hacer pasar las mentiras como información verdadera.

Esto no es sorprendente considerando que tanto Congreso de Todos los Progresistas como el Partido Democrático Popular contrataron un ejército de guerreros en línea para “neutralizar” los informes adversos de los medios sociales o “defenderse” de los ataques durante los períodos de campaña. Cada parte se comprometió con las “cibertropas” – “actores gubenamentales o de los partidos políticos encargados de manipular la opinión pública en línea”.

Las elecciones de 2019 fueron una repetición de las de 2015, en las que tanto el Congreso de Todos los Progresistas como el Partido Democrático participaron en campañas de “desinformación, información equivocada y propaganda” en los medios sociales que fueron “cuidadosamente diseñadas para engañar al desprevenido electorado”, afirma Eshemokha Austin Maho, experto en medios de comunicación nigeriano. Lo lograron a través de la creación de “cuentas falsas en medios sociales” desde los que se difundieron “campañas de difamación” e “información y propaganda dudosas”.

El impacto resultante fue que Twitter se convirtió en un campo de batalla de desinformación etnocéntrica y propaganda política antes, durante e inmediatamente después de las elecciones de 2019 en Nigeria.


Este artículo forma parte de una serie de publicaciones que examinan la interferencia sobre los derechos digitales mediante métodos como la interrupción de las redes de emisoras y la desinformación durante acontecimientos políticos claves en siete países africanos: Argelia, Etiopía, Mozambique, Nigeria, Túnez, Uganda y Zimbabue. El proyecto está financiado por el Fondo Africano de Derechos Digitales de Colaboración en Política Internacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones para África Oriental y Meridional (CIPESA).

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